Teresa Díaz Canals: lo político en el feminismo cubano

(Imagen: Istockphoto.com)

De acuerdo a algunas corrientes teóricas feministas, el espacio político ha sido históricamente un lugar expropiado a mujeres y otros grupos sociales desde la lógica de dominación patriarcal. El feminismo, como movimiento político y social, ofrece reivindicaciones y propone concebir una sociedad fundada a partir de un nuevo tipo de poder, una ética distinta para pensar «lo político» y «la política», nuevas formas de convivencia humana centradas en la equidad de género y justicia social.

La profesora, feminista y ensayista Teresa Díaz Canals, explica cómo se configura este análisis en el marco de la historia del feminismo cubano y los debates políticos actuales.   

¿Qué hemos aportado las mujeres a la política?

Quiero llamar la atención acerca del discurso «La mujer cubana en la vida cultural nacional», pronunciado por Matilde Álvarez Frank en el Club Rotario de La Habana el 18 de agosto de 1955, ante representantes de varias organizaciones femeninas. Hallarlo me ha permitido asumir con más profundidad los vínculos género-nación, género-mundo, género-política. 

Relata Álvarez Frank que en un periódico de Washington del 7 de abril de 1917, un parte explicaba la discusión del gobierno relativa a la participación de EE.UU. en la Primera Guerra Mundial. El resultado de la votación fue de 373 diputados a favor; 48 en contra y 8 abstenciones.

Cuando el Presidente preguntó a la diputada por el Estado de Montana, Miss Jeannette Ramkin, esta, después de titubear dijo con voz débil: «“Estoy dispuesta a apoyar a mi país; pero no puedo votar por la guerra” (y se sentó llorando en el escaño)».

Al divulgarse la noticia por el mundo, un periodista del periódico español El Imparcial indagó con mucha ironía que cómo habían reaccionado los otros diputados presentes en el cónclave, si la habían enviado para su casa a hacer calcetas o se habían puesto sentimentales también. Por su parte, el escritor Julio Cejador respondió que esa congresista estaba allí para hablar y actuar como una mujer.

Aunque por ser mujer nadie es naturalmente «pacífica», es claro que las mujeres desean la paz, no por el hecho de serlo, sino porque son seres humanos. Las lágrimas de Ramkin expresaron (y expresan) el pesar del mundo por tener que ir a una guerra a matar a otros seres humanos, cuando debieran abrazarse.

Miss Jeannette Ramkin

La política feminista no busca construir una comunidad de mujeres, esto lo aclara muy bien la filósofa chilena Alejandra Castillo en su texto Nudos feministas. Las mujeres parecen estar por primera vez avanzando por los caminos de la política. Para entrar en ese mundo deben tener un comportamiento adecuado, cumplir con los mandatos de la feminidad.

A esta manera de ejercer la política, Celia Amorós la denominó «la incompleta investidura», es decir, pareciera que se actúa de modo vacilante. Es un secreto a voces que en este país las que poseen ciertos cargos significativos no pueden hacer absolutamente nada sin contar con la anuencia de las máximas figuras del Partido y el Estado.

En este sentido se ha instaurado el «sistema de cuotas» para supuestamente garantizar igualdad de oportunidades, pero sabemos muy bien que esto necesariamente no garantiza el resultado de la carrera por el poder, de responder a los intereses propiamente femeninos.

¿Cuántas mujeres con cargos políticos y académicos defendieron, por poner un ejemplo, la propuesta de la sociedad civil cubana en las primeras firmas de cuarenta ciudadanas? Algunas abanderadas y teóricas acerca de la violencia sobre las cubanas no apoyaron esta importante iniciativa. Conformaron una comisión, sí, pero mientras tanto, los asesinatos por motivo de género siguen ocurriendo en el país con igual intensidad porque nada ha cambiado.

Este sistema de cuotas, tendría que sustentar también que esas mujeres empoderadas nos representen verdaderamente, para ello deberían tener conocimiento del tema y autonomía. Solo así se lograrán avances significativos en los temas de equidad y respeto a las diferencias. ¿Cuántas mujeres con determinado poder en el país defendieron a las menores presas y a las madres de presos por los acontecimientos del 11 de julio, a las mujeres apresadas injustamente? Si tuvieron opiniones diferentes a las del Partido Comunista, guardaron silencio.

No es defender lo injusto, es defender la verdad. Esa viceministra que un día declaró que los profesores tienen que ser obligatoriamente «revolucionarios», ¿a quién representó? No es precisamente una abanderada de la tesis ética que dice: educar no es adoctrinar.

¿Específicamente qué hemos aportado las mujeres a la política de la nación?

La respuesta a esta pregunta merece un libro extenso. Solo brindaré unas pinceladas. Cuando Cristóbal Colón llegó a Cuba y vio el cabello de las indígenas escribió asombrado en su diario: «como seda de caballo». Ese es el signo de nuestra nación: la fineza y la resistencia de la cola del caballo, semejante al pelo de nuestras indias.

– Gertrudis Gómez de Avellaneda

Una de las precursoras del feminismo en Cuba, en La dama de Amboto denuncia la injusticia por cuestión de sexo. Relata cómo un padre viudo se vuelve a casar y al tener un hijo varón del segundo matrimonio, su hija María Urraca es despojada de su mayorazgo. La Peregrina explica que el sexo femenino era desheredado sin contemplaciones, y cómo la protagonista se rebela en su interior contra la valoración parcializada a favor de la masculinidad.

Gertrudis Gómez de Avellaneda

El Diario de amor es el espejo de su alma y de su moralidad, resumida esta última en dos categorías éticas fundamentales: libertad y amor. Destaca en sus memorias las aspiraciones, su protesta por la división sexista del trabajo y su defensa de la mujer intelectual.

Ni el propio José Martí escapó a una interpretación prejuiciada de la poetisa. De ella dijo que había un hombre altivo, a veces fiero, en su poesía. No entendió la infelicidad de esta mujer y su verdadera grandeza. La comparó con una roca incapaz de sentir dolor humano. Se equivocó en esa valoración, y no decimos lamentablemente porque es lógico que diera, como hijo de su tiempo al fin, esa calificación a una mujer que fue capaz de buscar la felicidad en varios hombres.

– Marta Abreu: grabar lo que se desvanece

Esta cubana contribuyó con dinero a la libertad de su país y se vinculó de manera entrañable a Santa Clara, su ciudad. Le pasó por la cabeza el traslado de la capital al centro del país, empeñada en que esta podía ser la ciudad-familia para desarrollar la cultura, mantener la tradición a través de la defensa de lo verdaderamente auténtico. Si José Lezama Lima fue de La Habana desde la poesía, Marta Abreu fue de Las Villas desde su desprendimiento, desde su generosidad.

No fue una feminista, pero la relación de pareja que tuvo con Luis Estévez, el abogado pobre que conoció en la esquina de su casa de Prado, desde el ámbito de lo social, la podemos comparar como una relación de avanzada desde el género. Ella proponía, imaginaba, decía, su esposo ejecutaba y cuidaba de que sus ideas se hicieran realidad.

Fue amiga, además, de la patriota puertorriqueña Lola Rodríguez de Tió, a la que entregó dinero para sufragar expediciones hacia la Isla durante la guerra de independencia. Fue Marta y no su esposo quien debió haber sido vicepresidenta del primer gobierno de la República.

– Ana Betancourt: la adelantada de Cuba

Una de las grandes protagonistas en nuestra historia en relación a lo político, que en 1869 rompe con los códigos de subordinación y pide en Guáimaro la igualdad entre hombres y mujeres; Carlos Manuel le expresó en ese momento: «se ha adelantado usted cien años».

– Emilia Casanova: la vehemencia del separatismo

 En la actualidad apenas se rememora esta figura que tuvo mucha relación con el tema político. En 1855 se casa con el autor de Cecilia Valdés, Cirilo Villaverde. En la emigración, los sótanos de su casa fueron depósito de rifles, cartuchos, revólveres, machetes. Muchas de las expediciones de la Guerra de los Diez Años salieron de allí. En 1868 —cuando comenzó la contienda— Emilia bordó una bandera igual a la de Narciso López y se la envió a Carlos Manuel de Céspedes. Se adelantó a los hechos, todavía no había sido adoptada como definitiva. A partir de esa fecha y hasta la Protesta de Baraguá, vistió uniforme semimilitar, una casaca de mangas anchas, saya de color azul.

En 1869 fundó la Liga de las Hijas de Cuba, primera sociedad de mujeres para recaudar fondos para la guerra. También ayudó a Calixto García en su expedición en 1880 para la Guerra Chiquita. Cuando José Martí fundó en 1892 el Partido Revolucionario Cubano, Emilia, de sesenta años, le remitió una carta apoyando el acontecimiento. Fundó el Club José María Aguirre y llevó a Máximo Gómez en 1894.

– Dulce María Borrero

Formó parte de una valiosa familia desde el punto de vista intelectual. Pero ¿quién fue por sí misma? ¿Qué representa esta mujer apenas recordada? ¿Qué aportes hizo a su país y a la historia del pensamiento feminista cubano?

Estos tiempos que requieren revivir ideas que perfilen y reinventen de nuevo la nación, es parte del fragmento que nos falta. En ciencias sociales el conocimiento siempre es recomienzo.

Dulce María y su familia vivieron exiliados los últimos años del siglo XIX. Se trasladan a Key West (Cayo Hueso), lugar que se convirtió en un símbolo de la emigración cubana. Las mujeres de la familia cosían ropa para los insurrectos y recogían fondos para la revolución.

Después del nacimiento de la república llevó a cabo una actividad intensa. En tertulias que tuvieron lugar entre 1902 y 1906, Dulce María establece relaciones de amistad con políticos, intelectuales y científicos. Es una teórica que se introduce en el movimiento político-social de su época.

Fue una de las organizadoras del homenaje del Club Femenino de Cuba a la escritora y feminista uruguaya Paulina Luissi, donde se produjo la Protesta de los Trece, primer acto público de desmarque de la juventud intelectual respecto a la corrupción política gubernamental. Lejos de oponerse a la interrupción de la actividad, Dulce María plantea: «[…] tanto vicio antiguo […] y tanto vicio reciente se debate la patria moribunda […] parece como que se borra y extingue la fisonomía moral, el carácter peculiar de un pueblo admirable y de su ayer glorioso». 

Dulce María Borrero

¿Qué implicaciones tiene pensar la política desde una perspectiva feminista?

Pensar la política desde una perspectiva feminista significaría una política realmente inclusiva que desarrollará una praxis de la diferencia. La gran novedad del orden democrático es que ha de ser creado entre todos los seres humanos que integran la sociedad.

El movimiento de las mujeres, que rápidamente se tradujo en la aparición de los feminismos, supone el reconocimiento de la pluralidad, del desacuerdo enriquecedor. Estimo que sería pertinente estudiar la idea de la filósofa española María Zambrano acerca de la metáfora del corazón, porque argumenta que el sentimiento también es conocimiento.

Aunque ella no se reconocía como feminista, las feministas contemporáneas debieran enarbolar esta tesis en la formación de las nuevas generaciones, para que al poder lleguen personas con mayor sensibilidad. Un gobierno con determinada sensibilidad no estaría pensando en un festival de San Remo, fiesta y pachanga, mientras un pueblo enferma y muere por falta de medicinas y alimentos.

Otro aspecto importante en este tema feminismo/política: no es posible elegirse a sí mismo como persona sin elegir, al mismo tiempo, a los demás.  Los demás son todos los seres humanos. El feminismo también es una ética y la ética es un anhelo, un deseo de que el horror terrenal no tenga la última palabra.

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8 comentarios

Teresa Díaz Canals: lo político en el feminismo cubano — La Joven Cuba | Cuba Nuestra: Polémica 4 diciembre 2021 - 6:18 AM
[…] Teresa Díaz Canals: lo político en el feminismo cubano — La Joven Cuba […]
O 4 diciembre 2021 - 8:32 AM
Copio Un gobierno con determinada sensibilidad no estaría pensando en un festival, fiesta y pachanga, mientras un pueblo enferma y muere por falta de medicinas y alimentos. _____ Y tampoco estaria planificando aliviar la presion de la caldera empujando a la frontera de los EE UU a pedir refugio a su gente desesperada por escapar en una ruta: Nicaragua, Honduras y Mexico con enorme peligro de secuestros y muertes.
Carlos 4 diciembre 2021 - 10:47 AM
Las mujeres cubanas son grandes y han jugado un papel muy importante durante la historia de la Patria. Tristemente después de 1959 han solo sido una sombra pues el iluminado y su camarilla se han robado todo protagonismo. En la disidencia cubana hay mujeres muy valientes.
Sanson 4 diciembre 2021 - 1:42 PM
Hablando de cine. El cineasta Ian Padron tiene un programa en YouTube que se llama Derecho a Replica donde entrevista a personas de diferentes puntos de vista dandoles el derecho a explicar sus razones y criterios. Conozco su espacio porque en el presencie las indignantes escenas donde un grupo de mujeres de horrible catadura y ausencia total de principios, gesticulan y ofenden desde el amparo de la represion del regimen,a la activista Sahily Gonzales y de paso a su Sennora madre desde la calle frente a su casa en uno de los tristemente conocidos Mitines de repudio que no son mas que una creacion vil de la tirania castrista. Por supuesto y como era de esperar, la Dictadura apoyada en uno de sus bocucos, en este caso, un espacio llamado Razones de Cuba le dedicco un articulo difamatorio. Que se podia esperar?. Acaso un analisis serio de lo que hace este destacado artista?.No. Como no se tuvo en cuenta los premios que recibio y el legado que ha ido construyendo con su obra que por decadas deleito a pequennos y adultos a la vez que contaba partes de la Historia de nuestra Gesta Libertadora ? Para los que lo desconozcan Padron es el Padre del animado cumbre de la cultura cubana "Elpidio Valdes"el cual enaltece desde el humor la Historia de la Insurreccion Mambisa recreando la trama donde los heroes Mambises combaten a las tropas d la Metropoli espanola, haciendo un tiempo en detallar, no sin perder su humor, los traidores de la epoca . o sea los voluntarios o rayadillos como eran conocidos. Por supuesto que si comparamos los cortos humoristicos con el presente no nos cabe duda que Elpidio Valdes, Maria Silvia y Palmiche estarian mas identificados a la opocision mientras que entre los poderosos de la Dictadura, los descendientes castro y sus esbirros que participan en los mitines de repudio, asi como , las tropas represivas de policias y avispas negras, se repartirian los papeles de Resoplez, Media Cara y el resto en que pululan los opresores y los traidores.
Manuel Figueredo 4 diciembre 2021 - 2:30 PM
Otra dictadura tiene la Patria de Martí y como en las dos anteriores, a la mujer Cubana le toca jugar su rol para que el horror terrenal no caiga sobre sus hijos. Patria y Vida.
Sofia. 4 diciembre 2021 - 5:33 PM
Sra. Liliana Rosa su artículo es muy bueno, la metáfora de la filosofa española es pura verdad.( la filósofa española María Zambrano acerca de la metáfora del corazón, porque argumenta que el sentimiento también es conocimiento.) Los buenos sentimientos nos conducen al amor por el prójimo, al cuidado de la naturaleza y animales, a la preservación de valores arquitectónicos y a la belleza de nuestro entorno. Al hablar de la valentía, con perdón de los hombres las mujeres mucho más valientes que los hombres en todo sentido de la palabra. Ejemplo a ello son las mujeres intelectuales de la Joven Cuba. Gracias a todas por existir. El día de hoy las feministas contemporáneas, tienen mucho mas posibilidades a su voz y voto.
Sanson 4 diciembre 2021 - 8:06 PM
Hablando de mujeres https://www.youtube.com/watch?v=qqtSA1h8GA8
 Pobre muchacha Pobre Cuba
Miguel Saludes 5 diciembre 2021 - 10:18 PM
Gracias Rosa por este escrito. Al fin algo que expresa lo que es y debe ser el feminismo.

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