revolucion vs brutalidad policialPor: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

Hay principios que son inviolables, con los que no se juega, a los que no se les da “ni un tantico así” porque sabemos lo que ello podía significar. Su importancia es tal que cuando los escamoteamos, aún movidos por las circunstancias, quizás con las mejores intenciones, estamos haciendo concesiones nefastas. Hoy hablaremos de violencia policial, silencio mediático y lecciones no aprendidas. Hoy tocamos un asunto sensible.

La circunstancia de acoso externo en que vivimos los cubanos nos ha llevado a tomar una mirada defensiva sobre muchos aspectos, en ocasiones innecesaria y hasta suicida. Es por eso que cuando ocurre un hecho lamentable y los medios no se hacen eco, ni siquiera los alternativos, le hacemos concesiones al capitalismo que nos ponen a su nivel.

Hecho: en un reciente juego de beisbol las fuerzas del orden agredieron y encarcelaron a un grupo de fanáticos en lo que podría ser un ajuste de cuentas. En el grupo se encontraba un periodista acreditado con su cámara, fue encarcelado también.

Resultado: las autoridades competentes reponen el daño pero los medios no reconocen el hecho y las medidas a tomar no son de dominio público.

Este asunto tiene varias aristas por donde abordarlo, solo propongo varias. Es normal en muchos países ver excesos policiales en situaciones de estrés como puede ser un juego deportivo con afluencia masiva, en Cuba no puede serlo, tiene que marcarse una diferencia porque nuestro proyecto político es más ambicioso que el capitalista.

demis valdes matanzas
Foto: Radio 26

Por: Guillermo Rodríguez Hidalgo (Especial para La Joven Cuba)
El último juego entre los Cocodrilos de Matanzas y las Naranjas de Villa Clara se llevó los principales titulares de los medios nacionales. Lo lamentable que la atención no la acaparó una gran jugada, ni un enorme jonrón, ni la formidable labor sobre el montículo del zurdo Yoanis Yera. Una trifulca convirtió el estadio en campo de batalla.
El juego marchaba tranquilo hasta el inning siete. Allí, el máscara espirituano, refuerzo de Matanzas, le conectó enorme cuadrangular al abridor Fredy A. Álvarez por el jardín izquierdo. Después Fredy le pegó un pelotazo por la cabeza a Yasiel Santoya. Una vez que dominó a Anibal Medina, el abridor naranja volvió a propinar otro pelotazo, esta vez a Víctor Víctor Mesa. Inmediatamente sobrevino la violenta reacción de Demis Valdés Galarraga, que sin estar dentro del desafío, salió como una exhalación, con bate en mano.
Precisamente Valdés dio sus impresiones en exclusiva sobre este desagradable acontecimiento, del cual el árbitro Osvaldo de Paula, el lanzador Fredy Asiel Álvarez y él, son sus grandes responsables. Quienes lo ven sentado en un sillón de la sala de su casa, dialogando con mucha ecuanimidad, no se atreverían a pensar que Demis cometería una indisciplina de tanta magnitud.
Al llegar a su hogar, en la barriada de Pueblo Nuevo, de la ciudad de Matanzas, se encontraba durmiendo la siesta del mediodía. Enseguida su mamá le comunicó el motivo de mi visita. Sin perder un segundo le lanzó la primera interrogante, buscando siempre la esquina lejana, para evitar que la bola lo golpee.

-¿Qué te llevó a cometer esta indisciplina, incluso sin estar dentro del terreno de juego? –

Fredy Asiel atentó contra el equipo de Matanzas, y eso lo sentí más fuerte que el resto de mis compañeros, por eso de forma espontánea salí con el bate. ¡Quiero aclarar que nadie me mandó a que saliera a agredir al lanzador!