Por: Harold Cárdenas Lema

Dice el New Age que el 2012 será un año de gran transformación, dice el calendario Maya que ocurrirá un importante cambio en el orden mundial… y digo yo que Cuba cambiará también, para bien, todo lo que debe ser cambiado.

Metas para este año

Para este 2012 tenemos planeado encontrarnos con emigrados cubanos que vengan a Cuba, continuar con las entrevistas que sean de interés y aporten algo al debate cubano,seguir defendiendo lo que tenemos que defender y criticando lo indefendible, llevar más allá nuestro compromiso social, hacerlo extensivo a otras universidades y tener más afluencia de jóvenes al blog.

Tenemos en mente algo muy especial, darle voz a los cubanos que no tienen Internet, facilitarles LJC como un espacio en el que puedan plasmar su opinión aunque no tengan conexión, con solo pasarnos su artículo (digital o manuscrito) cualquier cubano podrá publicar en LJC.

Gabriel Torres.

Ha comenzado un nuevo curso escolar en Cuba. Todo un largo camino de 10 y tantos meses hemos emprendido: las fuerzas y el intelecto se alistan para someterse a duras pruebas del conocimiento y el arte de aprender algo nuevo cada día.

El reto no es sólo de los que estamos del lado de acá. También los docentes, los administrativos y trabajadores en general del sistema de enseñanza; los encargados de entregar una educación con calidad, con verdadera valía, tienen por delante un denodado duelo en pos de alcanzar nuevos logros, mejores indicadores y lo más importante: brindar a los educandos una verdadera información, no disfrazada de facilismos, ni frases hechas (Escuché a mi madre exclamar un día que lo mejor que puede hacer un profesor es enseñar a aprender a sus estudiantes)

En estos momentos, en Cuba, la educación superior se traza nuevas metas. Alcanzar la excelencia en todos los egresados de las universidades y propiciar el desarrollo del país en esferas tan dolidas como el sector agropecuario, la industria y el magisterio son algunos de los principales objetivos de este organismo.

Las universidades fueron, son y serán forjadoras de revolucionarios cubanos.
Por: Raúl Felipe Sosa

La situación social de nuestro país es compleja. Nuestro presente transcurre entre cambios económicos y promesas futuras. Las expectativas de nuestro Pueblo están basadas fuertemente en los lineamientos económicos que se discutirán en el próximo Congreso del PCC.
Desde la perspectiva de los matemáticos cuando nos enfrentamos a un problema complejo, lleno de aristas y posibilidades casi infinitas e impredecibles una opción que siempre trae resultados interesantes es la de buscar un problema alternativo dentro de un contexto menos complejo y más general que nos permita ver las cosas desde una perspectiva abarcadora. En este sentido no estaremos resolviendo el problema original pero si uno que lo aproxima con cierta precisión el cual es susceptible a ser complementado con nuevas ideas. En pocas palabras partir de lo general a lo particular, de lo sencillo a lo complejo. La literatura clásica siempre nos brinda un punto de vista fresco y un marco sencillo en cuanto se tiene en cuanta los principios originarios del fenómeno a analizar.
Por eso me pareció tan interesante el último post publicado por el colega y amigo Harold Cárdenas titulado “El contrato social en Cuba”. Este post parte de un clásico de la literatura de ciencias sociales, escrito por el filósofo francés Rousseau y el cual sirvió de referencia para las ideas de la Revolución Francesa, que por demás fue una revolución burguesa. Introducir estas ideas en el contexto de nuestra situación actual para explicar el fenómeno de construir el Socialismo en Cuba, así como proponer soluciones es una simplificación válida e inteligente de un fenómeno complejísimo y lleno de matices.
Se exponen dos conceptos fundamentales y se analizan desde la perspectiva de la Revolución Cubana actual:
– El contrato social entre las masas y los hombres que las gobiernan.
– Y el concepto, que creo fundamental, de una revolución dentro de la Revolución, proceso necesario que permite cada cierto tiempo actualizar y revitalizar el proceso revolucionario