En ninguno de los países que he visitado -son tres- los profesores que han sido mis anfitriones me han dejado salir a la calle en horario nocturno: Me han dicho cosas como estas: “¡Solo en la calle en horario de la noche en la calle, Ud. Está loco! ¡No, no, tú no sabes a lo que te expones!” Y en otro caso me lo han prohibido.