La burocracia socialista favorece una crítica complaciente con límites predefinidos

Y documentos sobre el cable de fibra óptica Cuba-Venezuela

René Portuondo nos ofrece su visión de una asamblea constituyente

Los corruptos y los corruptibles aprovechan todos los espacios que les dan. Su enemigo es la transparencia

Un golpe para los que intentan separar las palabras ¨democracia¨ y ¨socialismo¨

Esta es mi visión sobre la transparencia como antídoto ante el fraude.

Por: Jorge Morales

(Respuesta al artículo La confusión puede ser tan mala como el fraude)

Fraude: Acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete.

Corrupción: En términos generales, la corrupción política es el mal uso público (gubernamental) del poder para conseguir una ventaja ilegítima, generalmente secreta y privada. El término opuesto a corrupción política es transparencia.

En este artículo simplemente trato temas y  conceptos, con  mi opinión y mis vivencias. Para combatir el fraude se debe ganar en transparencia en la gestión, en  exigir menos méritos que tengan que ver con la militancia y elevar más los rendimientos. La principal batalla que libra nuestro pueblo y de la que depende el Socialismo, es la económica, entonces allí en ese terreno se probará nuestro comprometimiento con esta causa tan justa que es la Revolución (con sus defectos y virtudes).

Nuestra lucha contra los yanquis ha sido siempre de león para mono y el mono con las manos amarradas, de ahí hemos asumido el sentido de secretismo que en distintas esferas es tan necesario y nos hace mucho bien, pero en otras muchísimo daño. Quiero para mi Cuba bella y soberana, un país donde la transparencia en su gestión ciudadana (gestión de todas las empresas estatales y sus servicios) sea una regla y no una voluntad de los ciudadanos.

El amigo Jesús González me sugiere que se ganó la batalla contra el fraude en las universidades, pero me parece un poco lejos

confusion sobre el fraude en cuba
«La mayor prueba de democracia no está en más información, sino en la confianza entre los revolucionarios»

Por: Jesús González López

(Respuesta al artículo El fraude: ese mal nuestro)

Las notas que he decidido sumar a modo de respuesta a este artículo no persiguen ganar en una discusión. El autor del mismo merece respeto, pero sus ideas requieren análisis. El artículo mezcla ejemplos de fraude, con ejemplos de incorrecto cumplimiento de funciones, posibles delitos y corrupción. Si bien en la base todos hay una degradación o falta de formación  ética,  no son la misma cosa.

Nos encontramos algo así, como una enumeración amorfa e incoherente de hechos tomados de la realidad, con la intención de satanizar el fraude y solicitar apertura de información para sepamos lo que pasa y nos pronunciemos. Democracia mal entendida, métodos pueriles, conceptos estratégicos omitidos, nada algo sí como una sopa de pollo con frutas para ser servida en el desayuno; a nada se le le coloca en su sitio, eso es tan peligroso como el fraude.

Los jóvenes tenemos que engrandecer la patria y para superar el punto hasta el que nos la están entregando hay que usar el arma que nos han puesto en las manos: la educación recibida, los conocimientos. Seguiré el método de escribir mis notas debajo de lo planteado en el artículo, las opiniones que he vertido sobre el autor no pretenden demeritarlo, deseo hacer que rectifique lo que yo considero que son conceptos erróneos.

El fraude: ese mal nuestro

El fraude es un fenómeno con muchas aristas y

Por: Harold Cárdenas Lema

Este año quedé nuevamente insatisfecho, la televisión nacional transmitió en horario estelar las sesiones de la Asamblea Nacional, pero no íntegras y con la totalidad de las intervenciones, sino sólo “momentos” como se anunció en la prensa nacional.

Desde el pasado año insistí en la importancia de mostrar las sesiones de la Asamblea completamente, sin cortes de edición u omisión de intervenciones, en un país tan pequeño uno se entera luego de tópicos y comentarios muy interesantes e importantes que no se muestran en las cámaras y por tanto el pueblo no las conoce.

La transparencia debe ser una divisa de la Revolución, incluso nuestro presidente se ha referido a la necesidad de esta en varias ocasiones, la falta de esta en ocasiones quizás se deba a lo que él califica como “la vieja mentalidad dogmática” alojada en no pocos dirigentes.