Cementerio_de_Noche-1024x768-92843Por: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

A Matanzas se le conoce como la Atenas de Cuba, el nombre se debe a que siglos atrás fue cuna de las más diversas y mejores expresiones del arte. Por supuesto, esto fue hace mucho tiempo, y sobre todo, antes que Varadero apareciera en escena. Recientemente me contaron la última joya en el repertorio de los absurdos matanceros: Semen no será exhibida porque el público universitario “no está apto” para ella.

Se trata de una obra teatral, ganadora del Premio Calendario que otorga la Asociación Hermanos Saíz (AHS) pero todo parece indicar que resulta demasiado ofensiva para algunas sensibilidades. Ante el puritanismo institucional, los artistas implicados responden que su intención no solo es artística sino que buscan lograr analogías con la realidad, que ese es el teatro más necesario.

El guión, a cargo de Junior García, pone en tela de juicio la manera en que se intentó construir el hombre nuevo en nuestro país. Señala la dolorosa contradicción de una generación que se formó diciendo “seremos como el Che” y ha demostrado luego un alto grado de apatía política. Estos artistas, jóvenes en su mayoría, son exponentes de un arte comprometido que el país debe atesorar y cuidar, pero ya van teniendo tropiezos.

Habían pactado una función en la Universidad Pedagógica Juan Marinello de la ciudad de Matanzas pero el día antes recibieron una llamada de la institución donde se anunciaba la cancelación de la función.