El Che en pleno trabajo voluntario...

Por: Ernesto Che Guevara*

A modo de introducción:

Muchos sentirán sincera extrañeza ante este cúmulo de razones nuevas y diferentes, otros se sentirán heridos y habrá quienes vean en todo estos artículos sólo una rabiosa posición anticomunista disfrazada de argumentación teórica. Pero muchos (lo esperamos sinceramente) sentirán el halito de nuevas ideas y verán expresadas sus razones, hasta ahora inconexas, inorgánicas, en un todo más o menos vertebrado.

A ese grupo de hombres va dirigido fundamentalmente estos artículos (“que gracias a la colaboración del Blog La Joven Cuba han compilado para compartirlo y debatirlo con nuestros lectores”**), también a la multitud de estudiantes cubanos que tienen que pasar por el doloroso proceso de aprender «verdades eternas” en las publicaciones que vienen, sobre todo, dela URSS y observar cómo nuestra actitud y los repetidos planteamientos de nuestros dirigentes se dan de patadas con lo que leen en los texto.

A los que nos miren con desconfianza basados en la estimación y lealtad que experimentan respecto a los países socialistas, les hacemos una sola advertencia: la confirmación de Marx, asentada en las primeras páginas de El Capital, sobre la   incapacidad de la ciencia burguesa para criticarse a si misma, utilizando en su lugar la apologética, puede aplicarse hoy, desgraciadamente, a la ciencia económica marxista…

Al plan plan, y al vino vino...

Por: Arley Enrique Morell (estudiante de Periodismo en la Universidad Central de Las Villas)

Cumplir los planes de producción ha sido la garantía de “éxito” de la empresa socialista en Cuba. Sin embargo ello no garantiza el respiro de una economía aún por construir.

Los lineamientos de la política económica y social promueven la eficiencia y la eficacia de las empresas pero la manera de concebir la planificación frena las potencialidades productivas. Ojo, no apoyo la libre empresa que se desentiende de su país y acaba en crisis y barreras de pobreza infranqueables.

Creo en la pequeña empresa y mediana propiedad individual como sustento y progreso para la sociedad civil. Creo en la entidad estratégica (salud, educación, energía, etc.) en manos del Estado como garante de una propiedad necesariamente social, pero a su vez diversificada y rentable para ser motor del desarrollo y fomento de los poderes locales de conjunto con el sector privado nacional y foráneo.

Por: Roberto Peralo

El 10 de enero del 2011 publiqué el artículo “Relaciones de propiedad en la nueva sociedad cubana. Yo y Ellos o Nosotros y Yo”, donde de una forma muy teórica argumentaba sobre este tema, abordando algunos conceptos.

La esencia de los lineamientos de la política económica y social que se acaba de aprobar en el VI Congreso del PCC, radica en como se maneja este complejo tema. No me considero un especialista en relaciones de propiedad en la producción de bienes y servicios pero voy a compartir con los lectores, lo que en mi opinión es, la formula ganadora para el caso de Cuba.

En este caso explicaré mi propuesta en un caso práctico. Me refiero a la industria del tabaco cubano. Para los que se pasan la vida gastando energía y tratando de demostrar la inviabilidad del socialismo como sistema económico, donde afirman categóricamente que producir bienes y servicios en un sistema socialista nunca se va hacer con eficiencia y calidad. Voy a compartir con ustedes algunos datos.

La revista especializada Cigar Aficionado

Por Jesús López Martínez

 

Los cubanos que lean el título pensarán que voy a analizar el disco de Elito Revé y su Charangón del mismo nombre que acaba de obtener el Gran Premio Cubadisco 2011. No, retomo el trajinado tema de la democracia.

¿De qué democracia se está hablando? No he tenido tiempo para leerme todos los comentarios, con los que he leído llego a la conclusión que unos hablan de la magnesia y otros de la gimnasia.

¿Qué democracia le exigen a Cuba? Una que desmonte nuestro sistema socialista. Por eso nada de lo que se hace aquí les conviene, porque no vamos a desmontar nuestro socialismo. Por eso los que llegan a allá dicen que no ha pasado nada y los que vivimos aquí, sabemos que sí está pasando, pero no para entregar un país que no nos han podido quitar.

Raúl en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba

Por: Roberto G. Peralo

¿Por qué para los enemigos de la Revolución en su agenda de trabajo o su estrategia de lucha está como primer objetivo ilegitimizar el papel que desempeña el Partido Comunista de Cuba? Primero defino un concepto, dentro de los enemigos dela Revolución incluyo, los mercenarios que tienen como contenido de trabajo combatir todo lo que parezca socialismo y revolucionario y por ello perciben, salarios, regalos o premios. También incluyo como enemigo a los que de forma voluntaria y legítima no comparten nuestras ideas y principios, pero igual que nosotros quieren el bienestar para Cuba y los cubanos, pero solo creen que el caminos que debemos tomar es otro.

El Sistema Político Cubano no ha dejado espacio ni oportunidad para personas con estas ideas participen en el proceso de dirección. Como consecuencia de esto se montan en la misma maquinaria imperialista, utilizando los mismos argumentos, el mismo discurso, en muchos casos hasta comparten y aprueban los mismos métodos de lucha. A mi me cuesta en ocasiones trabajo separar a estos dos grupos y puede que haya cometido alguna injusticia con alguno de ellos.

Por: Harold Cárdenas Lema

En la historia de Cuba y su movimiento comunista existen varias posiciones y maneras de asumir la construcción del Socialismo. Los errores cometidos en este sentido estuvieron no sólo después del triunfo revolucionario sino desde los orígenes del movimiento comunista cubano. La improvisación y la copia mecánica de los mecanismos soviéticos estaban a la orden del día desde la misma creación del Partido en 1925, ya desde entonces la URSS no buscaba lograr la revolución mundial (que tanto preconizaba en sus discursos políticos) sino construir una estructura internacional conformada por partidos como el cubano, que sirviera de instrumento y garantizara la solidez de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Los dirigentes de nuestro primer partido eran una mezcla de genuino espíritu de sacrificio revolucionario y un dogmatismo que los limitaba en sus  funciones. En este contexto tan complejo nació un joven que cambiaría para siempre la historia de Cuba y el movimiento comunista cubano: Julio Antonio Mella.

El 25 de mayo de 1903 nació un niño en la Habana Vieja llamado Nicanor MacPartland, era el nieto de Ramón Mella,  famoso general de la independencia en República Dominicana. Por ser un hijo bastardo (algo normal en la época) viviría con su padre, madrastra y medio hermanas. Era un niño que debido a su estatus de hijo nacido fuera del matrimonio, en la casa se rebelaba  a menudo contra la autoridad del padre y la madrastra.

El padre contrató a una niñera para ayudar a la madre, la mulata Longina O´Farrill cumplió esta función.  Una mujer tan bella, que inspiró al compositor Manuel Corona a hacerle una canción que se haría famosa en toda Cuba. Es fácil suponer cómo se formó el gusto de Mella teniendo a la “Longina seductora” como nana, quién además sería la que le enseñara sus primeras palabras en español.

El destino nos hace a todos jugarretas y la casualidad interviene en nuestras vidas más a menudo de lo que imaginamos, ocurrió un hecho insólito en una estancia del joven Mella en los Estados Unidos en vísperas de la Primera Guerra Mundial. El muchacho parecía mayor por su tamaño y robustez, entonces las personas lo insultaban en la calle por no vestir el uniforme del ejército norteamericano. Avergonzado, ingresó al ejército yanqui alegando una edad falsa y de no ser por intensas gestiones de la Embajada Cubana, Mella hubiera combatido en la Primera Guerra Mundial bajo la bandera norteamericana (país al que dedicaría su vida combatir años después para lograr la independencia política de los latinoamericanos).