Por: Roberto G. Peralo

El 10 de enero del 2011 publiqué el artículo “Relaciones de propiedad en la nueva sociedad cubana. Yo y Ellos o Nosotros y Yo”, donde de una forma muy teórica argumentaba sobre este tema, abordando algunos conceptos.

 Tiempo después publiqué el artículo “¿Cómo deben de ser las relaciones de propiedad en el socialismo cubano?”, donde propuse desde mi punto de vista cómo se debieran interrelacionar las relaciones de propiedad en la economía cubana. Pero ¿a qué se debe mi marcado interés en tocar estos asuntos? Y la respuesta  está abordada en este artículo, dado que existe una estrecha relación entre Propiedad y Participación. Siendo la Participación Popular uno de los problemas más importante que está afectando nuestro sistema político.

Esta problemática está afectando también el sistema “democrático burgués”, pero en los momentos actuales de descrédito por el cual está atravesando el sistema, sus representantes y defensores son incapaces y no se atreverían a someterlo a una crítica, porque sería impredecible sus consecuencias. Mis energías y neuronas las voy a utilizar en cuestionarme y analizar esa problemática en el caso que me interesa y de la cual formo parte.

Una concepción integral de la participación debe contener, al menos, tres de los sentidos principales que connota el término participación: formar parte, tener parte y tomar parte. La toma de decisiones colectiva encarna la concreción de la participación real, y constituye la vía para el ejercicio del protagonismo ciudadano. A ella se alude una y otra vez en los proyectos sociales, me viene a la mente la consigna que he escuchado tantas veces desde que nací “El Poder del Pueblo”,  pero también se deja frecuentemente de lado en la práctica de la mayoría de dichos proyectos. La participación en sus modalidades de formar, tener y tomar parte en los asuntos de la cotidianidad, constituye una dimensión fundamental en la construcción del proyecto social cubano.

 

Por: Roberto G. Peralo

Leyendo los documentos publicados sobre el VI Congreso del PCC. Uno de los tantos temas que me llamó la atención fue la posición del Partido sobre el fenómeno de la Religión en Cuba. Me percato de lo poco que conozco sobre tales cuestiones y mi insaciable necesidad de conocimiento me impulsó a investigar sobre este asunto. El tema de las relaciones entre las instituciones religiosas y el gobierno cubano ha sido muy manipulado por los medios de comunicación. Los enemigos de la revolución utilizan este tema en ocasiones para deslegitimar el Sistema Político Cubano a partir de posiciones que en momentos históricos ha asumido el gobierno con estas instituciones. Usando como fuente una conferencia de Rafael Díaz Salazar y Julio Fernández Bulte además de algunos otros elementos sustraídos de otros materiales, abordo desde mi punto de vista esta problemática. No soy especialista en el tema pero con la ayuda de los lectores del Blog La Joven Cuba y el material que comparto con ustedes, podremos llegar lo más cercano posible a la verdad de este tema.

Por: Roberto G. Peralo

He leído varias veces los documentos oficiales publicados sobre el VI Congreso del PCC, hablo del Informe Central, así como los acuerdos tomados y el discurso de clausura. En cada una de estas lecturas me surgen nuevas interrogantes y preocupaciones. Una de ellas está relacionada con el Sistema Político Cubano y el papel que debe jugar el PCC, tanto su Buró Político y el Comité Central en dicho sistema y su relación con el gobierno (Consejo de Estado y Consejo de Ministros).

Expresaba Raúl en el Informe central “Ya el pasado 18 de diciembre expliqué ante el Parlamento, que debido a las deficiencias presentadas por los órganos administrativos del Gobierno en el cumplimiento de sus funciones, el Partido durante años se vio involucrado en tareas que no le corresponden, limitando y comprometiendo su papel.”, más adelante plantea “En 1973, en el marco del proceso preparatorio del Primer Congreso, quedó definido que el Partido dirige y controla a través de vías y métodos que le son propios y que se diferencian de las vías, métodos y recursos de que dispone el Estado para ejercer su autoridad. Las directivas, resoluciones y disposiciones del Partido no poseen directamente carácter jurídico obligatorio para todos los ciudadanos, debiendo ser cumplidas tan solo por sus militantes a conciencia, pues para ello no dispone de ningún aparato de fuerza y coerción. Esta es una diferencia importante del papel y los métodos del Partido y del Estado.”

Mis dudas están dadas en si el Primer Secretario y Segundo Secretario del PCC coinciden en persona con el Presidente y Primer Vicepresidente del Consejo de Estado respectivamente y además (está establecido enla Constitución) Presidente del Consejo de Ministros, cómo podrán realizar la función tan importante que tiene el PCC que es controlar el cumplimiento dela Políticatrazada por el Congreso y a su vez ser los máximos responsables de su aplicación.

Raúl en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba

Por: Roberto G. Peralo

¿Por qué para los enemigos de la Revolución en su agenda de trabajo o su estrategia de lucha está como primer objetivo ilegitimizar el papel que desempeña el Partido Comunista de Cuba? Primero defino un concepto, dentro de los enemigos dela Revolución incluyo, los mercenarios que tienen como contenido de trabajo combatir todo lo que parezca socialismo y revolucionario y por ello perciben, salarios, regalos o premios. También incluyo como enemigo a los que de forma voluntaria y legítima no comparten nuestras ideas y principios, pero igual que nosotros quieren el bienestar para Cuba y los cubanos, pero solo creen que el caminos que debemos tomar es otro.

El Sistema Político Cubano no ha dejado espacio ni oportunidad para personas con estas ideas participen en el proceso de dirección. Como consecuencia de esto se montan en la misma maquinaria imperialista, utilizando los mismos argumentos, el mismo discurso, en muchos casos hasta comparten y aprueban los mismos métodos de lucha. A mi me cuesta en ocasiones trabajo separar a estos dos grupos y puede que haya cometido alguna injusticia con alguno de ellos.

surasway.blogspot

Por: Roberto Peralo

Cuba es un país subdesarrollado con escasos recursos materiales y casi nulo recursos financieros, provocando esto una economía deprimida, sin embargo es capaz de mostrar índices sociales comparados con los países desarrollados en cuanto a la salud, educación, cultura, deporte (Clasificación de países del Informe sobre desarrollo humano 2009). Este es fruto a mi entender del intento de la construcción del socialismo, a partir de las políticas sociales aplicadas a partir del 59 y el sistema de distribución de la riqueza que es muy justo. Pero estas políticas sociales por si solas no han garantizado ni contribuido a un modelo de desarrollo económico creciente y sostenible.