http://techlosofy.com/wp-content/pre-facebook-jpg-874778526.jpgPor: Greter Torres Vázquez. Estudiante de Ingeniería Informática. Universidad de Cienfuegos «Carlos Rafael Rodriguez.»

En las redes sociales como Facebook, Twitter y otras más (desgraciadamente no puedo saber más, ni siquiera conozco bien a estas) se está observando un fenómeno cada vez mas creciente. Las personas utilizan esas redes para exhibir toda su vida, publican fotos, videos, cambio de pareja, estados de ánimo, ¡hasta lo que han comido en el dia! Pero todo esto tiene un lado oscuro: cualquier persona puede acceder a tu información, utilizarla como mejor considere, copiar tus videos y tus fotos y repartirlas a todo el mundo, literalmente hablando.

No faltan aquellas personas que te “etiquetan” con una palabra, una frase, un video tuyo o una foto en donde saliste en una posición comprometedora o diciendo algo ambiguo. ¿Con qué derecho lo hacen? ¿Quién les dio permiso de entrometerse en la vida privada de uno así como así? ¿Sabrán realmente el daño que causan? Habría que preguntarle

Ernesto Che Guevara y Aleida Guevara
Che y su hija Aleida

Por: Guiteras (Harold Cárdenas)

Desde pequeños, los niños cubanos tenemos como paradigma del revolucionario a Ernesto Che Guevara. En las escuelas primarias del país, es común escuchar a los pioneritos  expresar su consigna: “seremos como el Che”. Pero, ¿realmente sabíamos lo que decíamos? ¿Decirlo nos daba conciencia política? ¿Decirlo a coro nos hizo más revolucionarios o nos acercó al Che?
Desde esa edad y durante el resto de los niveles escolares se nos habló sobre los mártires, sobre las guerras de independencia y sobre la Revolución. Voy a hablar ahora de mi caso particular, pero no creo ser la excepción en mi generación, el impacto real de estos intentos por formar una conciencia en mí fue muy pobre. Pasó como pasa actualmente con algunos spots televisivos y el manejo que se hace de estos temas en relación a la juventud, una saturación de mensajes políticos que puede terminar en aversión o apatía, exactamente el objetivo contrario de lo que se busca.