Por: Harold Cárdenas Lema (haroldcardenaslema@gmail.com) Hay experiencias que te cambian la vida, te sorprenden y no das cuenta […]

Por: Osmel Martínez

La juventud es el tesoro de cualquier nación, es su   fuerza motriz, esa que hace que un pueblo perdure ante los andares del olvido y del tiempo.

La juventud cubana, hoy baluarte de la Revolución, constituye uno de los puntos esenciales para la continuidad del proceso revolucionario. Hoy cuando ya se avecina la  cuarta  generación de jóvenes nacidos en el seno  de la Revolución, pero que no  la alzaron en sus brazos en la Sierra y el llano, que no acometieron los sacrificios para lograr la patria que tenemos, es de preguntarse entonces ¿nos importará igual?

Muchos hemos tenido la oportunidad  de criarnos con nuestros abuelos  y los que no gozaron de ese regalo seguro tienen un pariente de avanzada edad, ellos han sabidos desempeñar el rol de historiadores de la verdad, haciéndonos conocedores de la  historia  de Cuba antes del 59. De ahí que han depositado en nosotros la confianza para no volver  atrás jamás,  cueste lo que cueste.