balsero-crisis-cubaPor: Yasel Toledo Garnache

La ficción como tal no existe, incluso los hechos

más fantasiosos tienen mucho de realidad

Lo haces bien, dice con un tono que revela la rara mezcla de satisfacción y tristeza. Pone la colilla del cigarro en el cenicero, y expulsa el humo agazapado en sus entrañas de forma lenta, como si lo saboreara o quisiera que no acabara nunca, como si fuera la frontera entre el placer del sexo y los problemas.

Sentado sobre la cama, se pregunta por qué está allí. Mira al mar a través de la ventana, parece tan cerca que cree sentir el olor a salitre. Piensa que después del sexo esa es la mejor sensación del mundo.

-¡Coño! Maiquel, ¿te vas a poner sentimental otra vez?, le pregunta Claudia todavía desnuda y sudada.

-No me jodas.

-Yo esperaba más de ti.

-No me gusta que me prueben. ¿Qué carajo querías, que no me viniera nunca o que te apuñaleara y me llevara todo lo que tienes en este cuarto de mierda?

-Que no fueras tan flojo y te dejaras de lloriqueos.

Obviamente...esta no es una beca universitaria

Por: Harold Cárdenas Lema

El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera,
el sexo le plantea unas cuantas preguntas.

Woody Allen

Escribo brevemente porque me sorprende que en más de año y medio en un blog de jóvenes universitarios nunca se haya hablado de sexo, siempre tan deseosos de opinar sobre política y nuestras visiones ideológicas hemos descuidado imperdonablemente las cosas que nos hacen definen al respecto: la juventud y la universidad.

Inevitablemente hay que hablar de sexo porque es una realidad en nuestro medio, la mayoría llegamos provenientes de escuelas internas y vemos en la educación superior un grado de libertad inédito en nuestras vidas. Habría muchas historias graciosas que contar de la vida universitaria, pero francamente son tan buenas como impublicables, así que me las reservo para no arriesgarme a que me censuren en LJC.

Las universidades cubanas tienen estudiantes internos y externos, estos últimos son los que viven a largas distancias y no pueden viajar a diario, se alojan en becas que a menudo están muy cerca o dentro del campus universitario. Yo vivía relativamente cerca de la universidad pero gustaba de quedarme por la noche en la beca y participar en una vida nocturna que ahora recuerdo con nostalgia, cuando tenía novia prácticamente vivía allí.

Recuerdo que por las mañanas esperábamos a ver qué muchacha