La burocracia socialista favorece una crítica complaciente con límites predefinidos

cuba enemigo
El peor enemigo es el propio…aquel del que no esperas el golpe.

Por: Harold Cárdenas Lema ((harold.cardenas@umcc.cu)

«Tengo un catalejo, con él la Luna se ve, Marte se ve, pero el meñique del pie: no se me ve» (Buena Fe)
¿Cómo podemos identificar a un enemigo? ¿Por sus palabras amenazantes, su mirada o su aspecto intimidatorio? No, el enemigo se reconoce por el efecto dañino que nos provoca y en ocasiones es quien menos imaginas. Cuba ha tenido un enemigo histórico a 90 millas, esto hace que apelemos constantemente a él cuando mencionamos amenazas y esto se ha convertido en un cliché que en los últimos tiempos nos hace desestimar ese real enemigo externo y enmascara a los internos. Vale recordar hoy: ¿quién es el enemigo?
Recientemente un periodista de Matanzas (provincia vecina a la capital y famosa por acoger la más famosa playa cubana: Varadero) intentó hacer un reportaje sobre el sistema de salud en Cuba, investigando encontró que de los más de 644 consultorios médicos ubicados en la provincia matancera, solo 15 de ellos tenían un licenciado en enfermería, es decir, el apoyo que necesita un médico especializado para realizar su labor. Incluyó estas cifras con las otras que conformaban su análisis periodístico, sin siquiera darle demasiada importancia a un asunto que ya de por sí sugería un reportaje investigativo muy interesante y necesario.
Al presentarle el trabajo a su jefe inmediato, este le aclaró que “eso está bien para un medio nacional pero para Internet no, porque la salud es un logro de la Revolución y no podemos darle argumentos a nuestros enemigos”.

Por: Dayron el Suplente «Basado en una caricatura del Héroe de la República de Cuba Gerardo Hernández Nordelo»

bloguero cubanoPor: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

Soy un pecador, cometí el pecado original de no tener una formación como periodista o comunicador social y aún así pretender dar una mirada sobre mi realidad. Comprendí mi grave error cuando leí un artículo publicado el 26 de septiembre en el sitio oficial de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Yo que creía ser bloguero aprendí en ese texto que esa palabra no existe, no se menciona, soy solo un «escribidor de blogs» que no está afiliado al movimiento periodístico nacional.

Resulta difícil no sentirse aludido en un escrito tan ambiguo. En él se dice que los medios nacionales están mejorando en la lucha contra el secretismo, una opinión que comparto pero la considero un resultado multifactorial, un producto de la acción constante de los inconformes en nuestra sociedad, algo a lo que han contribuido también los blogueros cubanos y el autor desconoce.

Esta es mi visión sobre la transparencia como antídoto ante el fraude.

Por: Jorge Morales

(Respuesta al artículo La confusión puede ser tan mala como el fraude)

Fraude: Acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete.

Corrupción: En términos generales, la corrupción política es el mal uso público (gubernamental) del poder para conseguir una ventaja ilegítima, generalmente secreta y privada. El término opuesto a corrupción política es transparencia.

En este artículo simplemente trato temas y  conceptos, con  mi opinión y mis vivencias. Para combatir el fraude se debe ganar en transparencia en la gestión, en  exigir menos méritos que tengan que ver con la militancia y elevar más los rendimientos. La principal batalla que libra nuestro pueblo y de la que depende el Socialismo, es la económica, entonces allí en ese terreno se probará nuestro comprometimiento con esta causa tan justa que es la Revolución (con sus defectos y virtudes).

Nuestra lucha contra los yanquis ha sido siempre de león para mono y el mono con las manos amarradas, de ahí hemos asumido el sentido de secretismo que en distintas esferas es tan necesario y nos hace mucho bien, pero en otras muchísimo daño. Quiero para mi Cuba bella y soberana, un país donde la transparencia en su gestión ciudadana (gestión de todas las empresas estatales y sus servicios) sea una regla y no una voluntad de los ciudadanos.

El amigo Jesús González me sugiere que se ganó la batalla contra el fraude en las universidades, pero me parece un poco lejos

José Orestes Rodríguez Fojo (Estudiante de Periodismo-Universidad de Holguín Oscar Lucero Moya)

Desde pequeño me inculcaron que la Patria debía ser protegida a cualquier costo, verdad a la que respondía afirmativamente, pero sin sólidas bases para asumirlo por la inexperiencia de quien apenas comprendía los conflictos de su familia, para lanzarse a interpretar los problemas de la sociedad. Tras una década de este siglo de revoluciones tecnológicas posmodernas y más de cincuenta años de Revolución Cubana, intento comprender mejor por qué deben ser inquebrantables nuestras ideas cuando un nuevo Congreso del Partido nos aclara el sendero por donde transitar.

Buscar el desarrollo económico de la nación, a través de un Estado más eficiente, sin renunciar a la economía planificada y a las políticas de seguridad ciudadana, es un objetivo básico para un sistema social como el cubano. En especial una población que muchas veces reclama una vida primermundista olvidando las reales coyunturas de una nación que subsidia, casa por casa, parte de los recursos vitales para sobrevivir diariamente sin contratiempos letales.

En el reciente Congreso, el pueblo cubano apoyó rotundamente los planteamientos analizados, como guía para continuar la senda socialista. Llegar a un consenso, en muchas ocasiones resulta complejo y más si se trata del destino de un país. En este caso con el pensamiento uniforme pero no esquemático de lo más sobresaliente de nuestro pueblo representado por los delegados en el cónclave, se arribó a la conclusión de que el socialismo no dogmático y sí consecuente seguirá siendo la ruta a continuar por la mayor de las Antillas.

Imagen tomada de: http://ceamse.gov.arPor: Harold Cárdenas Lema

Aunque La Joven Cuba nunca se ha caracterizado por ser muy celosa con sus números, en raras ocasiones mostramos las cifras de visitas y otros datos que sin duda pueden resultar de interés. Quizás sea el momento de actualizar a los visitantes del blog y colaboradores de cómo va este proyecto que todos compartimos. Los invito a darnos un paseo por las estadísticas de La Joven Cuba.

Esta es la gráfica del comportamiento total del blog durante los últimos meses. Las últimas cifras serán siempre bajas por estar a comienzos de mes y por escribir este post hoy martes a las 10:00 a.m.
Gráfica que ilustra el crecimiento del blog en las últimas semanas.

El diario español El País escoge con pinzas a sus articulistas, estos a su vez manipulan y tergiversan la realidad cubana. Esta vez le tocó al blog de los jóvenes matanceros. La Joven Cuba responde.
El diario español El País escoge con pinzas a sus articulistas, estos a su vez manipulan y tergiversan la realidad cubana. Esta vez le tocó al blog de los jóvenes matanceros. La Joven Cuba responde.

Por: Harold Cárdenas Lema

Hace dos semanas un bloguero cubano publicó un artículo en El País sobre mi post La sospecha. Mario Armando Riva Morales me califica de mentiroso en su espacio personal Reflexiones de Manchiviri, alojado en la comunidad de blogs del diario español (sólo con mencionar este espacio ya le estoy dando la mayor promoción que ha recibido posiblemente pues apena nadie lee lo allí publicado, es raro el artículo que contenga comentario alguno). Aunque da vergüenza ajena tener que replicarle a un señor que casi podría ser mi abuelo, el que calla otorga y no tengo otra opción que responder de la manera más respetuosa posible.

Ya en el primer párrafo de su artículo se lamentaba de haber apostado inicialmente al caballo perdedor, (refiriéndose al proyecto socialista nacional), quizás ahora que le juega al caballo de los intereses foráneos su inversión le vaya mejor, aunque no apostaría mucho por su conciencia. A mí me enseñaron a no apostar mi patriotismo, a no tomar a la ligera mi lealtad con mi país y su circunstancia. Este hipódromo es del tamaño de una isla y mi corcel siempre se llamará Cuba, cambiar de caballo merece un montón de adjetivos que prefiero omitir.

No puedo evitar sonrojarme cuando le tengo que explicar a un veterano de Angola que ha viajado por tantos países cuál es el balance final de la historia de la URSS. Armando se refiere a su estancia en la Unión Soviética como estar en “las entrañas del monstruo”, curiosa selección de palabras pero la última referencia que tengo de ellas proviene del Apóstol nacional y en alusión a un país opuestamente contrario, casualmente un país con el mismo discurso inflamatorio que este señor. Me prometí no caer en el facilismo de una vendetta personal o un lenguaje ofensivo así que sólo me limitaré a replicar lo más decentemente posible los argumentos sostenidos por mi interlocutor.