Tomado de http://www.eluniversal.com

Por Baro
Qué fácil resulta volverse “famoso”, “culto”, “importante”, e incluso “disidente” cuando posees la cualidad de ser enemigo de la Revolución Cubana, y un poco más allá, amigo de sus enemigos. Creo que sin abundar mucho más ese es el caso de Oswaldo Payá Sardiñas, aunque creo que debo sumarle también grandes dotes de “líder” a este señor.
Este individuo que dice ser el líder del Movimiento Cristiano de Liberación, organización que utiliza para intentar lograr una supuesta y pacífica “transición democrática” se caracteriza, según los medios de comunicación internacionales, por no querer tener vínculos con el gobierno de los Estados Unidos (no aceptar ayuda económica), e incluso dice que los grupos poderosos de Miami lo atacan porque su propuesta de transición (Proyecto Varela) no tiene un contenido neoliberal.

Tomado de Cambios en Cuba
Foto:Cambios en Cuba

Por: Baro

Desde hace ya unas semanas (orquestada desde la unión europea, tras la muerte de un reo cubano con antecedentes penales innumerables), se ha articulado todo una campaña para una vez más intentar abrumar de titulares la prensa internacional en términos de las supuestas violaciones  de los derechos humanos que se cometen en Cuba.

Creo importante recordar que no se trata meramente de un interés surgido a raíz de que la contrarrevolución cubana, lograra “captar” dentro de determinados grupos con patologías o vulnerabilidades psíquicas (capaces de entregar su vida por reclamos que van desde un televisor hasta cualquier otra mejoría en el confort de las áreas en que deben permanecer los reclusos ) supuestos “disidentes” con características de héroes que la comunidad internacional debe admirar por su actitud de inmolarse ante la muerte. Por fortuna la inmensa mayoría del mundo que puede disponer de información fiel, conoce que los grupos contrarios a la Revolución Cubana, radicados en Cuba, poseen como benefactores a individuos cuyo historial en la temática de violaciones de los derechos humanos es lamentablemente intenso en contra del pueblo cubano, tales como Orlando Bosch, autor confeso del Sabotaje al avión de Cubana en el año 1976  (individuo del que se recuerda haber declarado que en el crimen de Barbados solo perdieron la vida “cuatro o cinco negritas”); Santiago Álvarez Magriñá, sentenciado recientemente por poseer un alijo de armas inmenso para utilizar en acciones contra Cuba (como el mismo reconoció) y luego liberado por el gobierno norteamericano; Luis Posada Carriles, autor confeso de una buena cantidad de acciones terroristas contra Cuba, narcotraficante durante la Operación Cóndor, traficante de armas como miembro de la “contra” nicaragüense y torturador de la DISIP venezolana, bajo el seudónimo del comisario “Basilio”. Sin embargo aunque creí necesario extenderme en el preámbulo  no es  a ellos precisamente a quien quiero dedicar este comentario, quiero hablar en este artículo de la reina de los medios internacionales cuando de difamar  del gobierno cubano se trata; de la doncella que posee la voz autorizada y más escuchada sobre Cuba en el mundo según la revista Time.