La vanguardia se encuentra dispersa en muchos lugares, algunos con carnet y otros sin él

cuba-siempre-rebeldePor: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

No debería ser, pero cada día me convenzo más de que ser revolucionario en Cuba, es tremendamente difícil. Resulta que los movimientos de izquierda siempre creyeron que luchar por el poder político era difícil, hasta que aprendieron una lección tremenda: gestionarlo es aún más complicado. Y los revolucionarios, siempre llevarán la peor parte.

En el proceso evolutivo de un individuo, primero nace la inquietud social, luego le sigue una rebeldía constante y finalmente se llega a ser revolucionario cuando el compromiso se hace evidente. Estos serían algunos de los momentos por los que necesitamos atravesar para lograr la madurez necesaria.

Ahora: ¿estamos permitiendo en Cuba que ocurra este proceso? ¿No estaremos cercenando la evolución de todos aquellos jóvenes que asumen posiciones rebeldes? ¿Acaso les permitimos llegar más allá? Quizás un Julio Antonio Mella o un Antonio Guiteras de nuestro tiempo, esté  sufriendo lo indecible por no acomodarse al “orden de las cosas”, por ser quizás, demasiado revolucionario.

Hasta hoy no conozco a uno solo de nuestros héroes a lo largo de nuestra historia, que se haya caracterizado por su obediencia, disciplina o docilidad. Estas características son completamente incompatibles con un revolucionario, sin embargo, nuestras instituciones y organizaciones a menudo las premian.

Parece un sinsentido, una contradicción o una ironía, pero lo más preocupante es

El pueblo sabe distinguir entre los Revolucionarios y los oportunistas

Por: Osmany Sánchez

 La moda se impone en todos los renglones de la vida, hasta en la política. Ahora estamos rodeados de «revolucionarios», de gente de Izquierda. Nuevos partidos, nuevos movimientos, nuevas caras pero en el fondo muchos de ellos no son más que los mismos oportunistas de siempre pero estas vez disfrazados para confundir a las masas.

Estos no son Revolucionarios (con mayúscula) de verdad, estos son revolucionarios color rosa (con minúscula). O para que se entienda mejor, no son más que involucionarios.

Cuba no es la excepción y el gobierno de los Estados Unidos se deshace de la vieja y desprestigiada “oposición” y pone en su lugar a una nueva camada de involucionarios que se presentan como Revolucionarios, pretenden actuar como Revolucionarios, pero salta a la vista que están lejos de ser lo que aparentan.

Un Revolucionario de verdad es por encima de todas las cosas un antiimperialista convencido y eso es incompatible con