Esta es una historia real, los nombres han sido omitidos para no afectar a los implicados.

Por: Harold Cárdenas Lema

Hoy no pienso hacer un artículo extenso, apenas un breve comentario servirá para ilustrar algunas de nuestras ironías. Tengo una amiga que está pasada de los 50 años, una profesional respetada en su rama pero con un carácter muy jocoso y liberal. Ella es la protagonista de esta historia.

A inicios de los ochenta era una mujer muy hermosa, cuentan que cuando pasaba por los pasillos la seguía un silencio tremendo. Militaba en la UJC y nadie pudo dudar nunca de sus convicciones, aún hoy, es una revolucionaria que ha trabajado toda su vida para construir esta Revolución. Al terminar la militancia juvenil y hacerle el ingreso al Partido, ella no tenía conciencia de que con los comentarios que circulaban sobre su persona, difícilmente le permitirían ingresar, pero quedaban aún por explicar las razones que la limitaban a ello.

En una reunión informativa sobre los resultados de las investigaciones para el pase al Partido, se le comunica que no reunía los requisitos para ingresar, por relacionarse con personas de DUDOSA MORAL. ¿Quiénes eran las personas de “dudosa moral”? Algunas de sus amistades resultaban ser homosexuales, a quienes ella trataba sin reservas ni prejuicios. Pareciera que la historia acaba aquí pero


El pasado mes de enero el equipo de administradores de La Joven Cuba sostuvo un encuentro con la periodista española June Fernández que administra un Blog nombrado Mari Kazetari. Del encuentro dicha periodista publicó un artículo el cual compartimos con los lectores.

  La Joven Cuba: blogueros comunistas que debaten y toman cervezas con anticastristas (1. parte)

Por: June Fernández
“Las ideas más ‘peligrosas’ son las que no se dicen, de ahí la importancia de crear espacios de debates en los que todos puedan expresar su opinión. No debemos edulcorar la realidad cubana ni conformarnos con satanizar al resto del mundo”. Lo escribe Osmany Sánchez, uno de los tres impulsores del blog La Joven Cuba, que se define como un espacio de jóvenes profesores universitarios que opinan sobre la realidad cubana. Invitan a sus lectores a mantener un “debate franco, de polémica respetuosa” en “una plataforma que propicia la confluencia de opiniones (muchas veces opuestas) en un lenguaje tolerante con la opinión ajena”.

Que aboguen por la pluralidad no significa que sean imparciales. Durante la entrevista se atribuyeron varias veces ese valor, pero también tienden a hablar en términos de “nosotros” y “los otros”;“los de nuestro lado” y “los del otro lado”. Están firmemente comprometidos con lo que llaman “el proyecto político cubano”, es decir, lo que “los del otro lado” llamarían el régimen castrista. En las múltiples clasificaciones ideológicas de los blogs cubanos que abundan últimamente por internet, se les suele definir como oficialistas independientes. En todo caso, LJC destaca entre otros blogs defensores del sistema político cubano, no sólo porque propician el debate y el encuentro entre personas con posiciones políticas encontradas, sino porque en sus posts también hay espacio para criticar errores y reclamar reformas.

Me citan en el Parque de la Libertad de Matanzas. Por el tono serio y vehemente del blog, me imaginaba a unos jóvenes cabreados, tensos, panfleteros. Ellos también tenían prejuicios: me esperaban mayor y fea, me dijeron nada más verme, entre risas. Hicieron gala de una actitud afable, fresca y hasta vacilona.

“El blog surgió de la insatisfacción que nos provocaba no poder dar nuestra opinión en internet”, explica Roberto Peralo. “Nos censuraban nuestros comentarios o nos encontrábamos con que no se ofrecían formas de replicar un artículo”. El malestar lo suscitaba la prensa de las dos tendencias: “La disidencia especula mucho sobre Cuba, de forma hipercrítica, y de nuestro lado había artículos con