Barack Obama con su madre
Barack Obama con su madre

Por: Lina Correa ( colaboradora de La Joven Cuba )

Estados Unidos, 1961. La segregación de los negros era una realidad. Todavía lo sigue siendo, y su gentilicio tiene un prefijo. No son totalmente estadounidenses. En aquel momento, se debatían asuntos tan pedestres como dónde sentarse en un autobús, o si se compartían los lugares públicos. ¿Alguien pudiera negar que la gran nación de Estados Unidos fue erigida también por manos negras? Sin embargo, los blancos prevalecen sin remedio. Volvemos a 1961,  4 de agosto, Honolulu, Hawai. Nace un hombre negro, hijo de un kenyano y de una estadounidense. Ella, valiente y trangesora, él, valiente y sabio. Estudios superiores lo impulsan fuera de Kenya; primero Hawaii, y luego Harvard. Ella disfrutaba de la efervescencia de la tolerancia étnica que vivía la pequeña isla del Pacífico, donde ebullía la mezcla de tanto origen diverso. De ahí nació Barack.

Se quedó sin padre bien pronto en la vida. Sus abuelos blancos y su madre lo criaron. Creció en su propia familia, que era de blancos.  Clase media, baja. No vivió con comodidades excesivas. Sufrió en carne propia la discriminación racial. Vio que el sueño americano seguía siendo un sueño para muchos. Vivió en Indonesia, y aprendió de la pobreza del tercer mundo, de la necesidad, y del valor de otros pueblos. Creció para bien, su inteligencia heredada de su padre africano lo llevó por los mismos pasos y estudió en las mejores universidades de Estados Unidos. Hoy todos lo conocen: hasta yo.

Miliciano Cubano. Foto tomada de Internet

Por Eduardo

¿Y tú que haces aquí?
Pregunta del Comandante en Jefe Fidel Castro al único mercenario negro de la Brigada 2506.

Hoy deseaba dedicar un post a la infame inclusión de Cuba, por parte del gobierno yanqui, en una espuria lista donde mi Patria clasifica entre los países practicantes del inmundo tráfico de personas. Sin embargo, la lectura del artículo de Tatu acerca de Laritza Diversent, así como la respuesta de la joven abogada, me motivó a cambiar el tema a abordar en mis comentarios, y referirme a un tema que conozco bien de cerca, y del que he leído un poquito, la cuestión racial en Cuba.

Me motiva asimismo la novedosa aparición de líderes negros dentro de la contrarrevolución cubana, que paradójicamente ha sido heredera de las tendencias más reaccionarias del pensamiento político cubano, lo cual incluye la discriminación al sector negro y mestizo de nuestra población. En nuestras guerras libertarias, el sector dirigente de la burguesía nacional, encabezado por Carlos Manuel de Céspedes, fue más lejos que ningún otro grupo revolucionario en la historia de América. Desde que se inició la lucha en la Demajagua, Céspedes otorgó la libertad a sus esclavos propios, y los llamó hermanos, y días después, ya en sus funciones de Jefe de la Revolución decretó la Abolición de la Esclavitud en el territorio de la República en Armas.