Por Manuel García

Como esperaba mi post tuvo muy pocos comentarios. ¿Será que no es importante que la potencia económica más grande del mundo (la que puede cubrir el país de dólares como expresó un neoanexionista) se incaute de dinero para los enfermos del sida?
Evidentemente es importante. Pero los cubanos por nacimiento y yanquis por pensamiento no pueden sostener siquiera una conversación sobre el tema, porque ¿dónde irían a parar los célebres derechos humanos? ¿Qué dirá Dios del Premio Nobel de la Paz que juró su cargo con la mano puesta sobre una Biblia? ¿Por qué la multipremiada no habla de esto?

Seguramente no van a constestar, pero estoy seguro que La Joven Cuba la visitan más personas pensantes que yankimente conducidas, por lo que voy a ofrecer algunas explicaciones.

Cuba forma parte de un proyecto de colaboración de la ONU desde el año 2002. Estos son proyectos que la ONU brinda mediante el PNUD. En el año 2003 comienza el proyecto Ronda 2 y en el 2008 el Proyecto Ronda 6, en el que participan 19 organismos y organizaciones. Desde el comienzo de estos proyectos la parte que le corresponde aportar el gobierno de Estados Unidos, NO LA APORTA. Democrática, cristiana y «derechohumanónica» medida. Y ahora además, bloquea fondos que están depositados por PNUD en dicho país, pero que aportan otros países.