Foto Raúl Ángel Pupo Olivares

Por: Harold Cárdenas Lema

Hace unos días leo un artículo del Granma sobre la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) que me da la impresión tenía como objetivo moverle el piso a un par de gente, pero se queda corto, y lo entiendo, hay cosas que no se dicen en la prensa, pero aun así es valiente y válido el intento. Veremos hoy qué le falta y qué le sobra a esta organización a la que pertenezco.

El Granma reconoce que “dejó de ser de vanguardia cuando empezó a ser masiva”, pero olvida cómo ocurrió esa masificación. Ese proceso premiaba años atrás a los centros que más jóvenes incorporara a sus filas, le exigía a los municipios y provincias cuotas de ingreso a sus filas, porque si no era así, no estaban trabajando bien. De la noche a la mañana la cantidad sustituyó la calidad, y nadie pudo detener ese fenómeno.

Fui uno de los muchos militantes que criticó esto, pero como venía “de arriba”, no nos prestaron atención alguna. Ahora reconocen que les salió mal la jugada pero ¿de quién fue la culpa? Habría que ver dónde están los que promovieron esas políticas y si aún continúan con nuevas ideas calenturientas en otros lugares.

Primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba

Por: Harold Cárdenas Lema

No puedo comentar mucho sobre una reunión a la que no asistí ni tengo mucha información al respecto precisamente por no pertenecer al Partido, aunque lo allí discutido no incumbe solo a sus militantes, sino al pueblo en general. Puedo decir las muchas expectativas que tengo con ella, puedo comentar mi optimismo con el rumbo que toma el país y puedo expresar mi recelo con el hecho de ver a muchas personas dogmáticas, apropiarse del discurso del cambio de mentalidad, o que difícilmente aquellos que fueron formados bajos los cánones del fracasado Socialismo del siglo XX, puedan crear el modelo verdaderamente socialista que necesita el país y nos merecemos los cubanos.

Me hubiera gustado ver las sesiones de trabajo, escuchar de primera mano a las personas que representan al pueblo cubano dar sus opiniones sobre cómo mejorar el funcionamiento y la mentalidad de un partido que al igual que la nación, necesita actualizarse. Pero no me extraña que no haya podido observar la Conferencia íntegramente, cuando ya estoy resignado a que me represente una Asamblea Nacional de la que sólo puedo observar “momentos”, cuidadosamente seleccionados por alguna persona que aparentemente sabe qué puedo saber y qué no, cuando pasan estas cosas de repente no me siento en el país más culto del mundo, ni siento que se confíe en la formación que se me ha dado, quizás el presupuesto de la Universidad para Todos sea demasiado alto o inútil.

La palabra clave en el marxismo: dialéctica. Toda persona dogmática es, en esencia, antidialéctica.

Por: Harold Cárdenas Lema

La enseñanza del marxismo en Cuba está caracterizada por tres influencias fundamentales, los clásicos del pensamiento socialista (Marx, Engels y Lenin), el pensamiento soviético estalinista en forma de manuales muy difundidos en Cuba, y una última corriente de lo que llamamos el socialismo cubano. Existen discusiones sobre el marxismo occidental pero esto mayormente continúa siendo en espacios académicos y no se refleja en las aulas.

Comienzo recordándoles que en el siglo XX el pensamiento de Marx fue canonizado, el de Lenin domesticado y el de los pensadores marxistas occidentales ajenos a la línea estalinista, fue simplemente ignorado. De esta forma, todavía en muchos centros de educación superior cubanos se estudia un amplio repertorio de  rusos pero faltan Gramsci, Bloch, Lukács o Marcuse.

Como siempre la práctica educativa demora ajustarse a las vanguardias del pensamiento, aunque estas tengan más de medio siglo de creadas.