Esta es mi visión sobre la transparencia como antídoto ante el fraude.

Por: Jorge Morales

(Respuesta al artículo La confusión puede ser tan mala como el fraude)

Fraude: Acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete.

Corrupción: En términos generales, la corrupción política es el mal uso público (gubernamental) del poder para conseguir una ventaja ilegítima, generalmente secreta y privada. El término opuesto a corrupción política es transparencia.

En este artículo simplemente trato temas y  conceptos, con  mi opinión y mis vivencias. Para combatir el fraude se debe ganar en transparencia en la gestión, en  exigir menos méritos que tengan que ver con la militancia y elevar más los rendimientos. La principal batalla que libra nuestro pueblo y de la que depende el Socialismo, es la económica, entonces allí en ese terreno se probará nuestro comprometimiento con esta causa tan justa que es la Revolución (con sus defectos y virtudes).

Nuestra lucha contra los yanquis ha sido siempre de león para mono y el mono con las manos amarradas, de ahí hemos asumido el sentido de secretismo que en distintas esferas es tan necesario y nos hace mucho bien, pero en otras muchísimo daño. Quiero para mi Cuba bella y soberana, un país donde la transparencia en su gestión ciudadana (gestión de todas las empresas estatales y sus servicios) sea una regla y no una voluntad de los ciudadanos.

El amigo Jesús González me sugiere que se ganó la batalla contra el fraude en las universidades, pero me parece un poco lejos