Por Eduardo

Especial del Asere de “La Joven Cuba”.

Napo, nací en un barrio donde los tipos que no llevan los pantalones bien puestos no asoman ni la cabeza, y donde los hombres más humildes tienen las Fotos de Fidel y de Raúl al lado de los Elegguas y las piedras de Shangó. Donde conviven todavía hoy el delincuente más malo, y los viejos estibadores que hacían el juramento abakuá de no decir ni una palabra cuando descargaban en el puerto las armas para defendernos de los ataques de los yanquis y de la contrarrevolución. Donde tenemos médicos nacidos en el barrio en un montón de países, y Doctores en Ciencia dando clases en la universidad, que se comen la harina con quimbombó del ritual Yoruba, y se suenan un ronazo como el más pinto. Entonces como dice un reguetón del Insurrecto, ¡Que estás formando tú! Si tú no sabes nada de mí.

Te paso una anécdota de Martí recogida en el Anecdotario compilado por Gonzalo de Quesada Miranda, y que fue contada a este por la propia María Mantilla.