Del 16 al 18 se reunirán los líderes que representan a más de 100 millones de jóvenes de 19 países.

Por: Harold Cárdenas y Roberto Peralo

A partir de hoy jueves tendrá lugar en La Habana una reunión de la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (OCLAE), aquí concertarán estrategias los líderes estudiantiles latinoamericanos para lograr la necesaria unidad en nuestro continente, hubiera sido imperdonable que un blog de jóvenes estuviera al margen de dicho encuentro.

Tuvimos la oportunidad de conocer a los delegados de Ecuador, Uruguay, Venezuela y Argentina, aprovechamos para hacerles algunas preguntas y compartimos con ustedes las respuestas, estos son los jóvenes latinoamericanos del presente.

Por: Jorge Gómez Barata (periodista cubano)

Las universidades cubanas no son la excepción en el atraso que sufre la educación superior latinoamericana.

 En ningún lugar se concentra tanto el conocimiento ni conviven saberes tan diversos y profundos como en las universidades. Durante el período colonial se fundaron en el Nuevo Mundo unas 40 universidades, las de Santo Domingo, Lima y México fueron las primeras. Luego se han creado más de tres mil. Una de ellas Harvard (1636) es la mejor del mundo.

 En Latinoamérica, no obstante una larga tradición académica, como consecuencia de brutales deformaciones estructurales, algo tan vital para el progreso como una educación universitaria de calidad tiene que ser peleada por estudiantes y profesores que son reprimidos y tratados como subversivos. La anécdota chilena evidencia la ignorancia de las elites políticas vernáculas y explica por qué según datos acopiados entre 13.388 académicos de 131 países, entre las 100 mejores universidades del mundo no figura ninguna latinoamericana y hay sólo cinco entre las primeras 500.

 Al margen de sus significados políticos y sociales, las jornadas de lucha protagonizadas por los estudiantes chilenos que reclaman una educación pública y de calidad revelan, no sólo un lado feo del neoliberalismo, sino también una carencia de los programas desarrollistas de los gobiernos latinoamericanos que se ocupan poco e invierten menos en estudios universitarios avanzados, investigación científica e innovación tecnológica.

Por Eduardo

La reacción chilena anda inquieta por estos días. Una fuerza poderosamente telúrica, que hasta ahora no han podido contrarrestar, recorre las calles de las mayores ciudades de Chile, fundamentalmente de Santiago y Valparaíso. La singular explosión energética que aterroriza a los herederos de Pinochet, vive la etapa más pletórica de su prometedora vida. Es una joven mujer de belleza singular, que por si fuera poco proclama orgullosa su membresía en la Unión de Juventudes Comunistas de Chile.

Con su cara de ángel y solo 23 años, se está convirtiendo día a día, en una líder de inmenso arraigo entre las masas estudiantiles, y el pueblo todo de la patria de Bernardo O’Higgins. Responde al nombre de Camila Vallejo y es Presidenta dela Federaciónde Estudiantes dela Universidadde Chile (FECh). La joven graduada de Geografía rompe con algunos de los esquemas ideológicos que las élites de poder latinoamericanas, y sobre todo sus poderosos medios de desinformación tratan de imponer, a fuerza de propalar paradigmas importados fundamentalmente del imperio norteamericano.

El primero de ellos es que los líderes revolucionarios de estos días, siempre serán generalmente personas con un considerable número de años sobre sus costillas, que rumian dolorosamente la derrota ideológica que constituyó la caída del campo socialista europeo, y se aferran a sus arcaicas ideas. Que en un país como Chile, donde el imperialismo implantó una dictadura de las más sangrientas de Latinoamérica, y al cual durante muchos años le convirtieran en la punta de lanza de la implantación del modelo neoliberal en nuestras tierras, surja una líder comunista de solo 23 años, hábil oradora, con una imagen de alto poder mediático, de impacto nacional, y evidente proyección fuera de las fronteras chilenas, los debe tener más que desconcertados.