Enrique Ubieta Gómez
Ser requerido por jóvenes universitarios, es uno de esos privilegios genuinos que debo a La Calle del Medio, y en menor medida, a mi participación en los debates de la blogosfera. Me gusta escuchar sus dudas, sus cuestionamientos. Cuando digo que estoy con ellos, no me refiero naturalmente a que «estoy», sino a que «participo», a que hablo y escucho, a que soy un guerrero. Lo difícil no es aceptar a los jóvenes como iguales. Lo difícil es que ellos te acepten como igual. Vuelvo a los años en que estrenaba mi adarga y mi armadura de factura casera. Tanto tiempo en el camino no me ha desgastado la fe, pero ahora sé que nada se logra en solitario. Ayer participé en un debate de casi tres horas con estudiantes de la Universidad de Matanzas. Después, los integrantes del blog La Joven Cuba se reunieron conmigo para intercambiar experiencias. Ver cómo un grupo de Quijotes sale por primera vez al ruedo, seguros (como debe ser) de que ellos sí cambiarán el mundo –nuevos realistas que harán que sea posible lo imposible–, es como ver salir el sol en la mañana; pasa todos los días, pasa sin que lo notemos, pero cuando amanece, y tenemos los ojos dispuestos para ver, es un suceso inigualable, que se desentiende de todas las descripciones melosas con que lo hemos corrompido.

27 Abril 201Tomado de Cubadebate0

Fernando Arrizado
Vieiros / Rebelión

El pasado martes, dos días después de la multitudinaria marcha que recorrió el centro de Compostela para denunciar la “farsa informativa contra Cuba”, Enrique Ubieta visitaba la capital gallega. El escritor y periodista cubano, responsable de la publicación La calle del medio y ex-director de la Cinemateca Cubana, ofreció una conferencia y se reunió con varias asociaciones del país. El objetivo: dar a conocer la realidad de la isla más allá de la imagen que ofrecen los medios europeos, especialmente los españoles, y sobre todo tras la muerte de Orlando Zapata, la enésima huelga de hambre de Guillermo Fariñas y las frecuentes manifestaciones de las Damas de Blanco.

Vieiros: Guillermo Fariñas: ¿va a morir, podría morir, no le importaría morir?

Enrique Ubieta: La presencia mediática de Fariñas en la gran prensa del mundo, el realce de su figura de premártir -que él asume, algo insólito en un héroe de verdad- lo que provoca es su estimulación, le incita a morir. Yo no puedo interpretar lo que él piensa. El peligro es que podría morir incluso en contra de su voluntad, porque en el organismo humano hay un punto de no retorno que no es capaz de determinar ni el propio huelguista. Por otra parte, hace falta preguntarse con que capacidad física una persona que lleva más de 50 días en huelga de hambre puede estar hablando todos los días en los medios. Podría no ser tan estricta. Pero lo principal en este tema es que puede ocurrir un accidente, porque está siendo alentado y la propia prensa le hace difícil retractarse.