Por Eduardo

Hoy es 24 de febrero. Como  cada año, todos los que realmente sienten que la Patria, como rezaba el Apóstol “es ara, y no pedestal”, se regocijan de sano orgullo por nuestra herencia mambisa. En un día como hoy, en que la Revolución nos llama a un nuevo combate por afianzar la independencia nacional, que ha costado al pueblo cubano ríos de sangre; no deseo hablar de los aspectos generales del plan de alzamiento más conocidos por los textos que relatan nuestra gloriosa epopeya. En mi artículo haré referencia al levantamiento independentista en nuestra provincia de Matanzas.

Como se sabe, el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, incautó en el puerto de Fernandina, los vapores Lagonda, Amadís y Baracoa, cargados con las armas compradas con el aporte fundamentalmente de los obreros cubanos emigrados de Tampa, Cayo Hueso, y otras ciudades del sur de ese país. El país norteño, ya amenazaba en convertirse en el imperio voraz, que hoy pretende controlar hasta el último milímetro cuadrado de área, en este contaminado planeta. Esa ocasión fue la primera, y única vez, en que los Estados Unidos aplicaran la denominada “Ley de Neutralidad”.

Por Eduardo

El Señor Jorge Alejandro le ha lanzado a la República de Cuba el apelativo de “hijo bobo del que lo adopte”, y “parásito internacional”. Y como cuando yo le dé respuesta a esta ofensa, sé que van a empezar a decir que no están hablando de Cuba, sino del Gobierno, yo defiendo la posición de que los Consejos de Estado y de Ministros son, los únicos y verdaderos representantes del pueblo de Cuba, en virtud del texto constitucional aprobado en 1976, en Referendo Popular, y que fue ratificada por el 97,7% de los cubanos de aquella época.