A paso de marcha como la caballería mambisa.

Por Eduardo

Para todas las cosas siempre hay un comienzo y un fin. Hace algún tiempo le venía dando vueltas a una idea recurrente en mi cabeza. Deseaba comenzar a escribir mi propio blog. Muchos, de los que ya me conocen a través de la publicación de mis post en La Joven Cuba, quizás se mostrarán sorprendidos con esta decisión, la cual no responde a causas de orden ideológico o de algún tipo de desencuentro personal o intelectual. Tampoco es motivada por algún afán de protagonismo o búsqueda de reconocimiento individual. Toda mi vida he preferido ser un simple cubano y creo que a mis casi 50 años, o como decimos en nuestro peculiar manera de pronunciar el español, pisando ya la raya de la media rueda, ya casi estoy cumpliendo mi meta. Simplemente, el espíritu aventurero que siempre me ha acompañado a lo largo de mi existencia me ha compelido a emprender un nuevo viaje.


Tomado de http://api.ning.com/

Por Josep Calvet

El contendido de este artículo no es nuevo, porque hace algo más de un mes, lo fui dando a conocer a través de varios comentarios en el blog Tomar la Palabra con ocasión de una bronca que tuve con una persona. Dado que fui aportando comentarios, alguna persona llegó a decir que por qué no expresaba mis quejas y mi mala experiencia en otros blogs escribiendo un post. No lo hice porque imagino que hay cientos de temas mucho más interesantes, pero hoy parece que ha llegado el momento de decir algo.

El tema principal del artículo es cómo se debate en los blogs, qué normas escritas o no escritas existen y qué grado de cumplimiento tienen esas reglas del juego.


Por Eduardo

Hay un tema recurrente en estos días, en que casi no he tenido tiempo de escribir algo en serio para La Joven Cuba, el tema de la leche. Parafraseando a Marx, un fantasma recorre el mundo de La Joven Cuba, ese fantasma es un vaso de leche.

Es costumbre por parte de mis habituales contendientes, referirse a este servidor como un bolchevique furibundo, incapaz de hilvanar un pensamiento crítico hacia la realidad cubana, y nada más alejado de la verdad. Yo en lo personal soy muy crítico de algunas, o corrigiendo, de casi todas nuestras debilidades. Lo que pasa es, como ya he dicho otras veces, que la única condición que puse al unirme al equipo de La Joven Cuba, es que nunca bajaría bandera de la Revolución Cubana en Internet. Mis críticas en este blog serán siempre dirigidas hacia las políticas yanquis, y a quienes desde afuera, o desde adentro, las apoyan, ya que estas son la principal causa de los sufrimientos de mi pueblo.


 

Nuestro Ejército Libertador

 

Por Eduardo.

Amigo Josep Calvet

Hoy me toca estar de guardia en la Universidad. Es algo que hago una vez al mes, y que aprovecho para trabajar, y últimamente para escribir en La joven Cuba. Ahora que son las 12.16 AM, ya estoy cansado de lidiar con los vendepatrias y lacayos, así que antes de cerrar transmisiones por hoy, voy dedicar unos minutos a responderte tus comentarios referidos a mis intervenciones en el Blog.

Siempre he querido intercambiar contigo, pero al final me enredo en el debate con los contras y nunca te respondo tus intervenciones. Es por ello que te respondo a través de un post, y como se trata de una carta abierta a un amigo, pediré a Joven Cuba que no se debata, porque es simplemente un gesto de agradecimiento a quien un día llegó a nuestro blog, como comentarista casual y ya forma parte de nuestro equipo. Aunque no seas miembro de la plantilla original, y creo que mis amigos no se digustarán por lo que te expreso, considera a este, también tu blog. Consideramos también, todos nosotros, muy valiosa tu ayuda, en este diario batallar porque la verdad sobre nuestra Patria, y su Revolución, rompa el muro de silencio, en ocasiones, de falacias y mentiras, de vez en cuando, y de odio y revanchismo, siempre, absolutamente siempre.


elpais.com

Por Tatu

Esta historia la encontré en el blog del amigo Josep Calvet y cuenta la vida de una cubana que vive en España desde hace 8 años. En el artículo del periódico español el país, ella dice que “Yo querría irme a Cuba ya, y fijo que me voy, mi camino está allá. Eso está escrito en la Biblia, vamos, aunque no soy creyente” y no está ajena a la realidad de la isla, pero “Carencias tiene Cuba. Pero es mejor eso que la tortura de vivir en la abundancia de aquí sin acceso a ella”

No escribo para demostrar que los cubanos que viven en el exterior pasan trabajo y que están locos por regresar, sino para mostrar otra arista de esa emigración cubana que algunos se empeñan en llamar “exilio”.