El criterio altanero y el silencio de los diputados

La intervención extranjera es una vieja herencia histórica

Los pueblos latinoamericanos quieren la paz pero saben ir a la guerra

El país no puede ser abandonado a la masacre intervencionista

Quien conozca el pasado no puede apoyar una intervención en América Latina

Cuba se liberó sola a través de una guerra con invasion exitosa

Por: Harold Cárdenas Lema

Este año quedé nuevamente insatisfecho, la televisión nacional transmitió en horario estelar las sesiones de la Asamblea Nacional, pero no íntegras y con la totalidad de las intervenciones, sino sólo “momentos” como se anunció en la prensa nacional.

Desde el pasado año insistí en la importancia de mostrar las sesiones de la Asamblea completamente, sin cortes de edición u omisión de intervenciones, en un país tan pequeño uno se entera luego de tópicos y comentarios muy interesantes e importantes que no se muestran en las cámaras y por tanto el pueblo no las conoce.

La transparencia debe ser una divisa de la Revolución, incluso nuestro presidente se ha referido a la necesidad de esta en varias ocasiones, la falta de esta en ocasiones quizás se deba a lo que él califica como “la vieja mentalidad dogmática” alojada en no pocos dirigentes.

Lázaro Fariñas

digital@juventudrebelde.cu
28 de Junio del 2010 21:34:37 CDT

Tomado de Juventud Rebelde.

Hay quien lo piensa y además lo quiere. Hay quien lo quiere y además trabaja para que suceda. Hay quien lo niega, pero en realidad lo quiere. Hay quien no lo piensa, no lo quiere y además hace todo lo posible para que no suceda. Es una adivinanza, que también es una verdad que siempre ha existido entre los cubanos de Miami. Estoy hablando de la eventualidad de una invasión del Gobierno de los Estados Unidos a Cuba. ¿Cómo se le puede llamar a alguien que nació en un país y viviendo en otro, pide abiertamente que su país de origen sea invadido por el de su adopción? ¿Y, cómo, al que viviendo en su país, lo desea? ¿Traidor? ¿Apátrida? ¿Miserable?