Padura responde a Chinea ¿estamos volviendo a las grandes polémicas que existieron en los 60?

Por: Leonardo Padura Fuentes

 A: La Joven Cuba y El Caimán Barbudo

Últimamente las polémicas me persiguen. Prácticamente cada declaración que hago o texto que escribo provoca una reacción que puede ir de uno a otro extremo del diapasón de las afinidades políticas y provenir de uno u otro extremo de la geografía universal. Tirios, troyanos y hasta apacibles sumerios se sienten en la obligación de responderme, a veces con tonos iracundos y acusaciones de cualquier índole.

Hace unas semanas, a raíz de la publicación de la entrevista que me hiciera Harold Cárdenas para el blog La Joven Cuba y en la cual aparece mencionado el nombre del señor Hugo Chinea, por razones de la responsabilidad político-cultural que cumplía en la primera mitad de la década de 1980 cuando yo trabajaba como redactor de El Caimán Barbudo, recibí vía email la carta del señor Chinea que se reproduce más adelante.
En mi lamentable ingenuidad, pensé que se trataba de una carta personal y, en cuanto la leí, la respondí de la misma manera y con la mayor gentileza. Pero pronto comprendí que se trataba de una carta abierta, publicada en un blog o sitio de internet, lo cual cambiaba radicalmente el carácter de las palabras del remitente.
Seré muy breve en esta introducción necesaria y poco voy a decir respecto al contenido de la carta. He respondido a ella, creo que de manera suficiente, con mi texto “Recordar para no volver a vivir (lo mismo)”, que también incluyo al final de esta misiva. (Texto que, por cierto, se ha reproducido en diversos sitios y me ha grajeado comentarios virtuales desde fuera de la isla por mi evidente y permanente cobardía. Como era de esperar).
No obstante, la carta del señor Chinea merece algunos comentarios específicos.
El primero relacionado con su mala memoria: Chinea (no me atrevo a tutearlo), claro que usted y yo nos conocimos.

Por: Hugo Chinea Cabrera

(La siguiente carta la escribió quien fuera Jefe de la Sección de Cultura del Departamento de Ciencia, Cultura y Centros Docentes del Comité Central en respuesta a la cuarta parte de la entrevista que nos concedió Leonardo Padura)

Texto de la Carta
«Discúlpame, Padura, que te tutee en este texto pese a que no nos conocemos personalmente. Acabo de leer esta entrevista, y me dio un vuelco el corazón cuando me veo mencionado como regañón de periodistas del Caimán Barbudo. Fui durante los años de 1973 a l984, Jefe de la Sección de Cultura de un Departamento que entonces llevaba la denominación de Departamento de Ciencia, Cultura y Centros Docentes del Comité Central. Se trató de una estructura nueva -a semejanza de la existente en el otrora campo socialista- cuya función era la de ser órgano auxiliar de la dirección del Partido.

Nunca fui jefe de un departamento que en aquellos tiempos no existía.Durante mi desempeño como funcionario del aparato auxiliar del Partido, nunca cité a persona alguna, periodista o creador, de ninguna esfera de la vida cultural de nuestro país, para recriminarle oficialmente de algo. No estaba entre nuestras atribuciones. Mucho menos de organismos e instituciones dependientes de la estructura de la UJC., a quien correspondía, si era el caso del Caimán Barbudo, cualquier asunto.

No me explico de qué manera entonces mi nombre aparece en esta entrevista, nada menos que citado por ti, cuando yo ni siquiera he tenido la satisfacción de estrechar tu mano ni de conversar contigo alguna vez y mucho menos participado en un regaño por tu labor ni en el Caimán ni en sitio alguno. Ni contigo ni con nadie.