Conozca que hay detrás de Érase una vez en Hollywood

“Van a mandarnos un mensaje, que pueden apoderarse de todo, pero nosotros vamos a mandarles otro: que esta, ¡es nuestra tierra!”

Por: Harold Cárdenas Lema

“Nuestra única seguridad yace en un ataque preventivo, combatiremos el terror, con terror” Esta frase parece sacada de un discurso presidencial en la época de Bush, sin embargo es un diálogo de la película Avatar, cuando el jefe militar alienta a sus marines a exterminar la población aborigen a la que pretenden expulsar de sus tierras.

Obviamente James Cameron le hizo un guiño crítico a la política imperial que en el momento de filmación de la película, estaba de moda e invadía las pantallas de todos los cines del mundo. Películas bélicas que enaltecían el coraje de los marines norteamericanos, filmes que satanizaban a los enemigos del momento, resulta difícil de creer que la moraleja que transmiten The Hurt Locker y 300, apareciera por pura casualidad.

Es casi risible (si no fuera por lo que ello conlleva) la escena de Transformers en que los soldados norteamericanos protegen a los niños árabes y muestran cuan bien se llevan con los locales de ese país,

Caricatura realizada por Gerardo Hernández Nordelo
Por Yasel Toledo Garnache (Estudiante de Periodismo. Universidad de Holguín. Oscar Lucero Moya)

En el agitado mundo actual, donde la ley del mercado campea, los pueblos tienen la difícil misión de mantener sus costumbres, tradiciones e idiosincrasia, pues a través de los medios de comunicación, tradicionales y alternativos, potencias del marketing y el elitismo, como Estados Unidos, pretenden imponer su modo de vida.

Hoy, en algunos países la cultura popular, impulsada en gran medida por al desarrollo de la radio, el cine y la televisión en la primera mitad del siglo XX, es aplastada por clases hegemónicas.

La reiteración de argumentos, estilos de vida, modos de actuar y la transmisión de programas que reflejan la supuesta superioridad de determinados bailes, alimentos y oficios constituyen formas de cambiar conceptos, ideologías y “degradar” las tradiciones de los pueblos.

Resulta lamentable