Por: Harold Cárdenas Lema

«Nuestras controversias parecerán tan raras a las edades futuras,

como las del pasado nos han parecido a nosotros.»

Rousseau

 

En el año 1762 Rousseau publicó El Contrato Social, un texto del que se dice fue incitador de la Revolución Francesa. En este se abordaba la libertad e igualdad de los hombres bajo un Estado instituido por medio de un contrato entre este y las masas. Dicho modelo se ha mantenido hasta la actualidad y en nuestro caso adquiere matices y particularidades que lo hacen digno de análisis.

El contrato se basa en una relación armónica entre la masa humana que conforma al Pueblo y el Estado como ente que ostenta el poder más o menos centralizado. Esta relación siempre estará condicionada por muchos factores, siendo uno de los más importantes la respuesta sistemática a las necesidades sociales y la capacidad de este para trazarse nuevas metas que se cumplan realmente, no que queden en vagos proyectos olvidados por el tiempo. El nivel de gestión de un gobierno también dependerá de la presión popular que se haga sobre este, si se deja al libre albedrío de las personas que ocupan los altos cargos y no se hacen compromisos económicos y políticos específicos que permitan medir los éxitos o fracasos, se corre el peligro de que el Estado de por sentada la fe depositada por el Pueblo.[1] Es entonces cuando los errores se suceden unos a otros con celeridad y surge el peligro de que, independientemente del carácter altruista del Estado y el proyecto que este lidere, las masas pierdan la confianza política en sus líderes.

Enrique Colina
Enrique Colina, una vida a 24 por Segundo

Por: Guiteras

El domingo pasado quedé pasmado al frente del televisor. Como si de una película se tratara, se anunció (y ocurrió) en el espacio cinematográfico dominical Arte 7, el resurgimiento de 24 x Segundo.
Entonces, a las 3 y media de la tarde, parecía yo un niño al que le ha caído un regalo del cielo, inesperado, una secuela de un espacio de los más añejos (32 años) y populares en la televisión cubana. Agradezco infinitamente al espacio Arte Siete que transmite la Televisión Cubana todos los domingos a las 2:00 pm por restaurar, regresar y renacer a 24 por Segundo, esta vez como una sección de Arte 7.
Mientras escuchaba a Enrique Colina, conductor de 24 por Segundo, recordé la último que había leído sobre el programa y el propio Enrique, una carta de las tantas que circuló en lo que se conoció como la Guerra de los Mails, y en la que Colina brinda un montón de interioridades del ICAIC, el ICRT y 24 por Segundo.
La lectura de las palabras de Colina, a la luz del 2010, resulta esclarecedora, algunos de los planteamientos ya han caducado, otros mantienen una actualidad pasmosa, pero ciertamente vale la pena acercarse a ellas.
Muchas personas me han preguntado, ¿qué cambios reales ves tú que han ocurrido en el país? Voy a mostrar un ejemplo, Colina menciona un listado al final de su carta en la que enumera películas cubanas no exhibidas por la Televisión Cubana. Tres años después de sus palabras, la mayoría han aparecido en la pequeña pantalla, muestra de una política cultural en desarrollo y en ascenso.

Pudiera hacer un millón de valoraciones de las palabras de Enrique Colina, pero prefiero que ustedes hagan sus propias lecturas, a continuación publicamos íntegramente la carta del conductor de 24 por Segundo.