El racismo persiste enraizado en la sociedad cubana…¿tenemos conciencia de esto?

Por: Jorge Morales

Soy cubano y negro, sin orgullos ni prejuicios, simplemente lo soy. Mi abuelo es español, mi tatarabuelo esclavo combatió con Quintín Bandera, y mi familia étnicamente es un ARCOIRIS.

Recientemente conversando con una compañera de trabajo me entero de orientaciones generales para promover en cargos de dirección a mujeres y negros. Me resultó risible esto, por que no veo condición en ninguna de estas características nada para obtener un cargo, simplemente veo la capacidad, inteligencia y transparencia como principales baluartes para tal.

La compañera me dijo que no entendía por qué esto y de hecho no sabía la existencia del racismo, y cuando conversé con ella y le di ejemplos, se quedó perpleja. En lo personal me molesta mucho la frase “es política de cuadros”, ¿y qué es un cuadro?, yo no tengo ni idea, pero mezclar racialidad o sexo con capacidad para ocupar un puesto, es cuanto menos risible, y esto lo digo como negro.

Sobre el Mundial
Galeano brinda sus impresiones del mundial

Por: Eduardo Galeno

Pacho Maturana, colombiano, hombre de vasta experiencia en estas lides, dice que el fútbol es un reino mágico, donde todo puede ocurrir. El Mundial reciente ha confirmado sus palabras: fue un Mundial insólito.

Insólitos fueron los diez estadios donde se jugó, hermosos, inmensos, que costaron un dineral. No se sabe cómo hará Suráfrica para mantener en actividad esos gigantes de cemento, multimillonario derroche fácil de explicar pero difícil de justificar en uno de los países más injustos del mundo.

Insólita fue la pelota de Adidas, enjabonada, medio loca, que huía de las manos y desobedecía a los pies. La tal Jabulani fue impuesta aunque a los jugadores no les gustaba ni un poquito. Desde su castillo de Zurich, los amos del fútbol imponen, no proponen. Tienen costumbre.