Por: Harold Cárdenas Lema

¿Cómo sería un cambio de sistema político en el país? ¿Cómo sería la entrada del modelo capitalista a nuestra realidad? ¿Cuántos beneficios y perjuicios podría esto representar a los cubanos? ¿Hasta qué punto resulta conveniente el camino que nos hemos trazado y los numerosos sacrificios que hacemos día a día?

En el caso de un cambio radical de sistema, habrían muchos factores a considerar, solo voy a mencionar algunos. Seguramente ganaríamos en desarrollo tecnológico, tendríamos grandes obras arquitectónicas de las que sentirnos orgullosos, Internet en los aeropuertos y eventos deportivos internacionales de mayor talla. Aun así, los rascacielos serían privilegio de unos pocos y ni hablar de los aeropuertos, sería irónico ver a Eliecer Ávila contemplar satisfecho los numerosos vuelos internacionales, pero como todo guajiro de Puerto Padre antes de la Revolución, no poder subirse nunca a un avión. Quisiera preguntarle un día al muchacho de la UCI, si está defendiendo los privilegios de las élites o nuestro derecho a salir y regresar del país libremente, algo con lo que si me identifico plenamente.

Contaríamos con un ejército de profesionales formados dentro de la Revolución, pero como la instrucción no tiene ideología, servirían igualmente en una sociedad capitalista. Otra curiosa ironía que no podemos desconocer, en todo caso, este es un elemento que nos da cierta ventaja respecto a otras naciones del área. Pero tenemos que estar claros, de ahí en adelante la universidad no sería para todos, y un “hijo de papá” no estudiaría en la misma escuela que un guajiro de Las Tunas.

Por: Osmany Sánchez

Cuando se le compra un juguete a un niño, este no lo deja solo ni un segundo. No existe nada más importante para él que ese juguete, como la rosa para el principito.

Veo que desde ayer hay un juguetito nuevo en la web y no deja de ser replicado una y otra vez como si fuera la noticia más importante del mundo en los últimos 100 años. ¿de qué se trata? Pues de una entrevista que concediera Eliécer Ávila en la que a juzgar por quiénes la promueven, descubre el agua tibia y deja sin argumentos a todos los jóvenes cubanos.

No sé lo que dijo Eliécer en la entrevista. Cuando vea el video sacaré mis propias conclusiones pero al parecer las diferencias no serán de contenido sino de forma, a juzgar por los “extractos” que he leído.

Los jóvenes cubanos tenemos muchas opiniones sobre nuestra realidad y los cambios que se realizan o deben realizarse. En las reuniones de discusión de los lineamientos se plantearon muchos de esos problemas. Yo por ejemplo