A paso de marcha como la caballería mambisa.

Por Eduardo

Para todas las cosas siempre hay un comienzo y un fin. Hace algún tiempo le venía dando vueltas a una idea recurrente en mi cabeza. Deseaba comenzar a escribir mi propio blog. Muchos, de los que ya me conocen a través de la publicación de mis post en La Joven Cuba, quizás se mostrarán sorprendidos con esta decisión, la cual no responde a causas de orden ideológico o de algún tipo de desencuentro personal o intelectual. Tampoco es motivada por algún afán de protagonismo o búsqueda de reconocimiento individual. Toda mi vida he preferido ser un simple cubano y creo que a mis casi 50 años, o como decimos en nuestro peculiar manera de pronunciar el español, pisando ya la raya de la media rueda, ya casi estoy cumpliendo mi meta. Simplemente, el espíritu aventurero que siempre me ha acompañado a lo largo de mi existencia me ha compelido a emprender un nuevo viaje.

Por Eduardo

A todo hombre se le enseña en la vida a no hablar de si mismo más de lo que sea necesario. Sin embargo todo hombre tiene el derecho de hacer valer su verdad en descargo de su honor y sus principios. Es evidente que algunos del bando contrarrevolucionario que visita La Joven Cuba me perciben como el enemigo a derrotar. Un comunista de línea dura me llaman, otros me tildan de demagogo, otros insisten en mi supuesto inmovilismo, y casi ninguno entiende porque a pesar de mis supuestas desventajas en el orden material, insisto en defender tanto el sistema social en el que nací y al cual le debo todo lo que soy. Acabo de leer un comentario que me invita a leer historia de Cuba, y no me ha quedado más remedio que esbozar una sonrisa.

Propiedad del autor

Por Eduardo

Reinaldo, no te hagas el superconocedor en Martí, que tú no lo has leído más que muchos de los que escribimos en el blog. Si no hemos caído en academicismos y citatorios es precisamente para que en la discusión no predomine la jurisprudencia, y sí la espontaneidad. No obstante, te prevengo que no juegues al erudito con nosotros, que te ponemos a toda la Cátedra Martiana y a la Sociedad Cultural de nuestra Universidad, y de algunas otras más, a caerte a leña, y no te va alcanzar toda la pomada china de la tierra para friccionarte las asentaderas, de lo caliente que te las dejaríamos.

Ahora mismo que te escribo tengo sus Obras Completas delante de mí, y no sé de donde tú sacas que las nuestras están mutiladas, porque que yo sepa sus papeles están en la Fragua Martiana y en el Centro de Estudios Martianos, y las Obras Completas de Martí, son copia fiel de la papelería que él le dejó a Gonzalo Quesada y Aróstegui, que fue su hijo en el ideario, y uno de sus más fieles discípulos.

Si de algo adolecen esas Ediciones que mencionas de las Obras Completas es que estaban incompletas. Sospechosa y misteriosamente faltaban algunos documentos que denotaban la esencia antimperialista de Martí, y su vocación suprema “de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”, agregando más adelante “Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin”. Como dice un personaje entrañable para los cubanos de hoy “que cada cual saque, sus propias conclusiones”.

Por Eduardo
Respuesta a un artículo de María Argelia Vizcaíno, supuesta Consultora Independiente, sobre temas de Cuba (la categoría de independiente la recibe todo el que ataca a la Revolución), donde alaba la educación y otros temas en Cuba durante el Gobierno de Batista y critica su situación en la actualidad. El artículo aparece en el sitio web www.mariaargeliavizcaino.com
Estimada señora María Argelia:s

Mi amigo Osmany me trasladó un correo que él le envió como respuesta a un artículo publicado por usted en un sitio de la red, que no me aclaró en su misiva, y que evidentemente manifiesta una cantidad de errores históricos tal, que pareciera que se está refiriendo a la historia de un país situado en algún planeta de alguna lejana galaxia, fuera de la Vía Láctea, y que evidentemente, por aquello de los mundos paralelos se llama Cuba, pero es a la Cuba real, como la materia a la antimateria. Es una Cuba Descartiana, que existe, porque algunas personas como usted, detrás de intereses muy mezquinos insisten en imaginarla. Para ahorrar mi precioso tiempo como decimos ahora en el verde Caimán, me montaré sobre su mensaje para desarmarlo en piezas. Osmany es veinte años más joven que yo, que tengo 46, que nací con nuestra Revolución, y conoce el capitalismo solo por referencias familiares, pero yo, que trabajé un año en África y algún tiempo en Alemania y otros países, lo conozco en sus dos variantes, la de los países explotados, expoliados y saqueados de nuestros países, ayer colonias, y hoy presa de las transnacionales, y el capitalismo del eufemísticamente llamado “Primer Mundo”, que no es otro que el de los países saqueadores de nuestros pueblos, contaminadores del medio en que viven, y asesinos de pueblos en nombre de su democracia. Los más de un millón de iraquíes muertos para que usted tenga gasolina en el tanque su auto claman justicia. Así que cargo como la caballería camagüeyana. Las citas suyas las enmarco en puntos suspensivos.