Los jóvenes cubanos tienen una participación activa dentro de la vida política del país

Por: Osmany Sánchez

Cuba está cambiando, se nota en todas partes. Basta con caminar por sus calles para ver la diferencia entre lo que era hace apenas unos meses y lo que es ahora. Tengo un amigo, un excelente amigo, que me contaba el día de su graduación que escuchó a su papá decirle a otra persona: “Chico si no echan pa´tras las cosas, lo que se está haciendo está bien…”. Se había convertido en una broma diaria que él nos hiciera el cuento de las cosas que había dicho su papá la noche anterior, pues aunque su tema preferido era el problema de la leche, o la falta de la leche, el hombre culpaba al gobierno de cualquier cosa, desde un apagón hasta un golpe en un dedo. La transformación llegó cuando puso un punto de venta en el portal de su casa y ahora está contento con su “puestecito”.

En los últimos meses se han hecho realidad muchos de los principales reclamos de la población en las discusiones de los lineamientos. Primero se pusieron a la venta productos en gran formato para los trabajadores por cuenta propia y ahora se les bajaron los precios a algunos de ellos. Se permitió la compra y venta de casas y autos y ya se anunció que le queda poco al viejo y justo reclamo de que los cubanos puedan viajar a donde y cuando lo deseen.

A partir de las preocupaciones expresadas por el pueblo se detuvo el proceso de disponibilidad de la forma que estaba previsto y se continúan estudiando cómo implementar de la forma más justa el tema de la eliminación de la libreta de abastecimiento. Los primeros pasos están dados y se han liberado varios productos que antes se adquirían de forma normada. No he visto