He dicho en otras ocasiones que ignoro el ahorro económico que significó la eliminación de las cartas para la compra de autos de los profesores –entre otros- pero que de lo que estaba convencido es de que el costo político fue enorme. Sé de un profesor que era uno antes de esa medida y otro diferente por completo en la actualidad y no solo desde el punto de vista motivacional sino también ideológico.

Logo-Festival-Mundial-de-la-Juventud-Ecuador-2013 Por: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

Los revolucionarios nunca hemos sido dóciles, todo lo contrario, nos caracterizamos por transgredir el dogma siempre que hay chance para ello. La próxima oportunidad puede ser en el XVIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes que tendrá lugar próximamente en Ecuador. Puede ser que Cuba muestre una juventud renovada, transformadora y portadora de un mensaje antiimperialista adaptado a las nuevas condiciones. O puede ser que malgastemos tiempo, recursos y oportunidades. Las expectativas están sobre la mesa, veremos qué ocurre.

Lamentablemente, todavía hay muchos que se aferran a viejas maneras de hacer política que, por revolucionarias que fueran en su momento, ya no lo son tanto. Lo más peligroso es que muchos de estos hábitos de antaño están protegidos por la etiqueta que los reafirma y legitima como lo “políticamente correcto”. Se han convertido en dogma ante nuestros ojos, mientras intentábamos sobrevivir como proyecto político, pero en este momento lo más revolucionario es dejarlos atrás y (r) evolucionar.

Para esta fecha ya están definidos los delegados que llevará nuestro país a Ecuador, confieso que me preocupa la representación porque lo que está en juego es mucho más que la imagen del país, se está poniendo de manifiesto quiénes son los que conforman la vanguardia joven, el futuro. Demasiado a menudo he visto a “jóvenes” dirigentes ser portadores de un pensamiento conservador que es, en esencia, contrarrevolucionario, por mucho que empalaguen sus discursos de frases de Fidel y Raúl.