sociedad2 Por: Gabriela González González

Período especial. Sinónimo de una de las más crudas crisis económicas cubanas.Solo dos palabras que desempolvan miles de recuerdos, anécdotas; porque más allá de causas e índices macroeconómicos, cada cubano recuerda su propia aventura hacia la sobrevivencia.

El período especial en tiempo de paz constituyó una estrategia política y económica, trazada por la dirección del país una vez que se previeron las consecuencias de la caída de la URSS y el campo socialista. Desde entonces, dicha frase ha quedado latente en el imaginario popular cubano para denominar esa etapa de carencias y escasez.

Pero un gran amigo sin ser erudito ni académico una vez me expresó:“No deberíamos llamar especial a un período colmado de necesidades, ciertamente especial fue la década de los ochenta. Los años de abundancia en los mercados paralelos, de las confituras y productos al alcance de las mayorías”

El reconocido dramaturgo matancero Ulises Rodríguez Febles expone que quienes vivieron, a finales de la década del 80 del pasado siglo,disfrutaron de beneficios que les hacían más fácil la vida, cosas que se semejaban a sus aspiraciones.

“Conocer las desgarraduras, a las que teníamos que enfrentarnos; que el camino sería largo, lleno de obstáculos, de mutaciones, persiguiendo lo que era, es realmente una tragedia de nuestra generación”, agrega el también investigador.

El período especial llegó como un fantasma aterrador a los hogares cubanos.

Caricatura de Gerardo HernandezPor: Raul Felipe Sosa

Está noticia me alegró muchísimo, porque debo admitir que pocas veces he sentido que una buena noticia económica pueda tener un impacto directo a corto y mediano plazo en la vida cotidiana de todo el pueblo cubano o de una parte grande este. Estamos acostumbrados a los logros económicos en sectores bien particularizados o locales, los cuales a lo sumo solo pueden beneficiar a una pequeña parte de la población. Siempre con la esperanza de que el esfuerzo realizado se generalice.

En este caso creo que el objeto de la noticia tiene un gran potencial y sutilmente nos deja mensajes sobre la pertinencia de los cambios impulsados en el sector privado.

El presupuesto del Estado se vio impactado positivamentepor los nuevos ingresos que el impulso del trabajo por cuenta propia trajo. Estos se obtuvieron fundamentalmente por dos vías; a través de los impuestos y a través de las ventas de productos básicos a precios no subsidiados, para fomentar el desarrollo de dichos negocios. Según un artículo publicado en el periódico Trabajadores del 27 de julio por el periodista cubano Francisco Rodríguez, “El incremento neto de los ingresos ahora calculado —superior a los 2 mil 200 millones de pesos en el año— incluye casi 320 millones de pesos de ingresos por los impuestos de ingresos personales, por arrendamiento de viviendas y sobre las ventas y servicios que deben aportar los trabajadores por cuenta propia.
También se adicionan unos mil millones de pesos de ingreso como resultado de la venta a precios no subsidiados de 47 mil toneladas de harina de trigo, 30 mil toneladas de arroz, 20 mil toneladas de azúcar, 160 millones de huevos y mil 800 toneladas de frijoles negros, productos cuyo consumo estaba planificado, pero que a partir de su comercialización liberada permitirán también el aprovisionamiento de los trabajadores independientes.”

Nótese que la producción interna de alimentos es fundamental para el desarrollo de estos negocios privados, porque es la materia prima básica, teniendo en cuenta que la gran mayoría de los negocios privados que han surgido hasta el momento brindan servicios gastronómicos. Una baja producción traería altos precios lo que no haría rentable dichos negocios y lo que no es rentable para el propietario no lo es para el Estado. Pero además tenemos que tener en cuenta que esta producción no debe aumentar en detrimento de la producción de alimentos para la población, evitando así el acaparamiento, el desvío de recursos etc. Por supuesto, que es ilógico pensar que estos productos ofertados a los pequeños negocios fueran subsidiados lo cual no quiere decir que tengan precios obsesivamente altos.

Por: Roberto G. Peralo

Viendo en la televisión las noticias sobre las protestas y manifestaciones en España. Me llama la atención la imagen de un joven español que portaba un cartel que expresaba “Democracia real, Ya”. También me resultaron muy interesantes las declaraciones de otro joven que se encontraba en la misma manifestación, en este caso una muchacha de 23 años. Le decía al corresponsal, “ya estoy cansada del PP y el PSOE, esos partidos no representan al pueblo español, y sentenciaba, ya es el momento de buscar otra forma de hacer democracia verdaderamente participativa”.

Estos acontecimientos y declaraciones me estimularon la imaginación, coincidiendo con la lectura que estaba realizando al material recientemente publicado en forma de tabloide “Información sobre el resultado del debate de los Lineamientos dela Política Económica y Social del Partido yla Revolución”. En el que se recoge, el resumen hecho sobre cada Lineamiento, teniendo en cuenta las opiniones de la población, así como la discusión en el séptimo periodo Ordinario de Sesiones de la séptima Legislatura dela Asamblea Nacional del Poder Popular los días 15 al 18 de diciembre del 2010 y el resultado final de los análisis realizados durante el VI Congreso del PCC.

En el estudio de este material, comienzo a reflexionar sobre el método que se empleo para trazarla PolíticaEconómicay Social que va a regir la vida de todos los cubanos en la próxima década.