A los cubanos no les exijo que compartan mi condición socialista o mi apoyo a la Revolución Cubana, pero sí deben ser patriotas, nacionalistas... Levy cumple estas exigencias
A los cubanos no les exijo que compartan mi condición socialista o mi apoyo a la Revolución Cubana, pero sí deben ser patriotas y nacionalistas… Arturo López Levy cumple estas exigencias

Por: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

Cuba es una república con poco más de un siglo de experiencia, su historia ha estado condicionada por la cercanía que tiene respecto a los Estados Unidos y esta es una realidad que ha cambiado poco hasta la fecha. Comparto dos anécdotas: una antigua y otra reciente.

Cuando la República estaba naciendo aún, en su vecino del norte se aprobó un apéndice que debía ser agregado a la futura constitución cubana: la Enmienda Platt. La Asamblea Constituyente que había sido creada en la isla para crear el marco legal de la nación, rechazó primero este engendro legal que violaba a las claras la soberanía cubana. Es entonces que  los congresistas norteamericanos se acercan a Salvador Cisneros Betancourt, que en aquel momento era el presidente de la Constituyente.

Le dicen que desean encontrar una solución intermedia a la situación y preguntan qué estaría dispuesto a dar a cambio de eliminar la Enmienda. La respuesta de Cisneros fue categórica: “en cuanto a la Convención, yo no sé qué les dará, pero Cuba es de hecho y de derecho, un país independiente. De mí, no esperen nada, nothing…”. La Enmienda Platt terminaría por aprobarse y Cuba tendría que aceptar temporalmente la subordinación a los Estados Unidos con tal de crear su República.

Más de un siglo después y en contexto muy distinto pero teniendo aún al gobierno de Estados Unidos como espada de Damocles, asistí a un debate propiciado por la revista Espacio Laical en el que ocurrió algo interesante.