Por: Roberto G. Peralo

Nunca es igual saber la verdad por uno mismo, que tener que escucharla por otro.

Aldous Huxley

Al enfrentarme a un tema del cual no soy especialista y que resulta tan polémico, corro muchos riesgos, pero desde hace tiempo se viene manipulando este tema en La Joven Cuba, utilizándose las mismas consignas de siempre y sin muchos argumentos, por lo que me adentré en el asunto para asumir mi propio juicio y compartirlo con nuestros lectores.

Parto por una frase con una idea que me transmitió un amigo, una autoridad en el tema, “…la libertad de prensa no existe, en ningún país, ni en ningún sistema político…”

En la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 19 expresa y sito “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”. Cuando me enfrenté a este primer concepto, me surgieron muchas dudas y contradicciones. Una de las ideas era relacionada con los mercenarios, llamados “periodistas independientes” (que de periodista no tienen nada y de independientes menos), que se encontraban amparados y protegidos por esta resolución.