Caricatura de Tomy

Por Eduardo

En atención a un grupo de preguntas que algunos ponentes del bando de los no simpatizantes con la Revolución Cubana realizan en este blog, y que no se responden en tres renglones decidí escribir un post acerca de los cuestionamientos de marras.

En nuestro país, sí está prohibido el uso de las antenas satelitales, por ahora. En los años 90 llegó el momento en que todos los barrios se llenaron de las “palanganas” como se les llamaba vulgarmente. Las transmisiones se pirateaban a los centros turísticos, que eran quienes bajaban la señal. No existía código digital, por complejo que fuera, que los cubanos habilidosos no decodificaran. Cosa nada imposible debido a que este es un pueblo repleto de técnicos de todo tipo, y el saber no es en Cuba privilegio de unos pocos, sino algo muy común y corriente. ¿Qué cosa más rara eh? Sin embargo, los mismos empresarios extranjeros empezaron a protestar por la piratería. Esas antenas criollas, que no había manera de esconderlas se veían sobre los techos de las casa. Ahora son mucho más pequeñas, y en el país hay personas que las poseen escondidas, enmascaradas en macetas, cubos, y en 50 subterfugios más.