Y documentos sobre el cable de fibra óptica Cuba-Venezuela

Por: Dayron el Suplente

A partir de caricaturas de Gerardo Hernández Nordelo

El pueblo sabe distinguir entre los Revolucionarios y los oportunistas

Por: Osmany Sánchez

 La moda se impone en todos los renglones de la vida, hasta en la política. Ahora estamos rodeados de «revolucionarios», de gente de Izquierda. Nuevos partidos, nuevos movimientos, nuevas caras pero en el fondo muchos de ellos no son más que los mismos oportunistas de siempre pero estas vez disfrazados para confundir a las masas.

Estos no son Revolucionarios (con mayúscula) de verdad, estos son revolucionarios color rosa (con minúscula). O para que se entienda mejor, no son más que involucionarios.

Cuba no es la excepción y el gobierno de los Estados Unidos se deshace de la vieja y desprestigiada “oposición” y pone en su lugar a una nueva camada de involucionarios que se presentan como Revolucionarios, pretenden actuar como Revolucionarios, pero salta a la vista que están lejos de ser lo que aparentan.

Un Revolucionario de verdad es por encima de todas las cosas un antiimperialista convencido y eso es incompatible con

Por: Harold Cárdenas Lema

¿Cómo sería un cambio de sistema político en el país? ¿Cómo sería la entrada del modelo capitalista a nuestra realidad? ¿Cuántos beneficios y perjuicios podría esto representar a los cubanos? ¿Hasta qué punto resulta conveniente el camino que nos hemos trazado y los numerosos sacrificios que hacemos día a día?

En el caso de un cambio radical de sistema, habrían muchos factores a considerar, solo voy a mencionar algunos. Seguramente ganaríamos en desarrollo tecnológico, tendríamos grandes obras arquitectónicas de las que sentirnos orgullosos, Internet en los aeropuertos y eventos deportivos internacionales de mayor talla. Aun así, los rascacielos serían privilegio de unos pocos y ni hablar de los aeropuertos, sería irónico ver a Eliecer Ávila contemplar satisfecho los numerosos vuelos internacionales, pero como todo guajiro de Puerto Padre antes de la Revolución, no poder subirse nunca a un avión. Quisiera preguntarle un día al muchacho de la UCI, si está defendiendo los privilegios de las élites o nuestro derecho a salir y regresar del país libremente, algo con lo que si me identifico plenamente.

Contaríamos con un ejército de profesionales formados dentro de la Revolución, pero como la instrucción no tiene ideología, servirían igualmente en una sociedad capitalista. Otra curiosa ironía que no podemos desconocer, en todo caso, este es un elemento que nos da cierta ventaja respecto a otras naciones del área. Pero tenemos que estar claros, de ahí en adelante la universidad no sería para todos, y un “hijo de papá” no estudiaría en la misma escuela que un guajiro de Las Tunas.

Compay Segundo: un cubano de verdad

Otro domingo para descansar de las tensiones de la semana, otro domingo en el que nos reconciliamos con los que piensan distinto, en que nos perdonamos las discusiones de la semana y recordamos lo maravilloso que es ser cubanos, esto nos lo hizo llegar el amigo Senelio Ceballos desde Rusia, buen domingo para todos.

  • El Cubano no se baja: Se apea.
  • El Cubano no cae: Se destimbala.
  • El Cubano no te golpea: Te rompe la siquitrilla.
  • El Cubano no baila: Echa un pie.
  • El Cubano no es haragán: No dispara un chícharo.
  • El Cubano no piensa: Mete moropo.
  • El Cubano no se equivoca: Se enreda.
  • El Cubano no se muere: Canta el manisero, guinda el piojo, estira la pata.