Desiderio Navarro nos inspiró a ejercer la crítica revolucionaria, en la cosa pública

Han logrado penetrar la auténtica sociedad civil cubana

El Decreto no es la panacea ni es el infierno: es una respuesta tardía y de dudosa efectividad a un problema mayor

Por: Harold Cárdenas Lema

Cada generación tiene su música, nuestros padres tuvieron a Pablo Milanés y Silvio Rodríguez pero en la actualidad es muy difícil definir un grupo que identifique una época, si tuviera que arriesgarme la respuesta sería sencilla: Buena Fe.
Los muchachos guantanameros le han sabido tomar el pulso a la realidad cubana con sus canciones y de ahí su éxito. En sus letras es evidente su procedencia trovadoresca y se respira un nivel de compromiso social que lamentablemente no abunda en estos tiempos. Un compromiso que artistas e intelectuales debieran tener todos en su obra, no forzando sus creaciones a tener un matiz político al más puro estilo del realismo socialista, sino reflejando la realidad y tratando de mejorarla con sus creaciones cada vez que sea posible.
Los jóvenes cubanos se forman en un contexto muy agresivo, es la generación del Período Especial y la consiguiente pérdida de valores en la sociedad cubana, entonces no puede sorprender a nadie la apatía que evidencian a diario. En una situación tal de enajenación, me pregunto a menudo cómo fomentar sentimientos de patriotismo e identificar a mis compañeros con la actualidad de su país, en la noche del sábado encontré una posible respuesta.