La burocracia es madre, hija y sepulturera del socialismo

¿Has visto a un funcionario recibir una crítica a su trabajo? La respuesta nunca puede ser matar al mensajero de las malas noticias
¿Has visto a un funcionario recibir una crítica a su trabajo? La respuesta suele ser matar al mensajero de las malas noticias.

Por: Harold Cárdenas Lema

El pasado jueves fui invitado a una de esas reuniones que los cubanos somos tan eficientes en programarnos. Allí vi un fenómeno común de estos espacios, un funcionario escuchando un tema de nuestra realidad bastante espinoso y como respuesta, optó por algo habitual: matar al mensajero.
Una muchacha pidió la palabra e hizo referencia a la nociva tendencia de “llevarle un regalito” al médico. A veces el sistema hospitalario nuestro (que es gratuito gracias a la Revolución y fuera mejor de no ser por el bloqueo) se vuelve insoportable debido a la burocracia y la indolencia de algunos. La muchacha había vivido numerosas dificultades contrastando su caso con otras ocasiones en las que un regalo cualquiera, mágicamente soluciona cualquier impedimento que pudiera surgir.
Creo que no estoy loco al desear un sistema médico ajeno a estas prácticas, que son una realidad objetiva muy peligrosa de ignorar. Cuando uno de los funcionarios que presidía la reunión escuchó a la muchacha, inmediatamente pidió el micrófono e intervino “para ayudar” el cauce del debate. Aplicó entonces la consabida técnica de atacar la mensajera de esa realidad incómoda, preguntándole cuál había sido su actitud y argumentando que era algo muy escaso.