fernando-martinez-herediaPor: Fernando Martínez Heredia (Intervención en la presentación de la Red de Redes En Defensa de la Humanidad, durante el 18º Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, Quito, Ecuador, 12 de diciembre de 2013)

El tema que me han pedido desarrollar me parece muy procedente, porque junto al conocimiento y la confraternidad entre los participantes, las acciones de solidaridad y demás actividades, estos Festivales son también espacios donde se examinan y debaten cuestiones fundamentales para los jóvenes que trabajan por la creación de un mundo de justicia y libertad para todos.

 Quisiera exponer siete desafíos que a mi juicio deben enfrentar los jóvenes de América Latina y el Caribe. Sin dudas hay más retos, y la formulación general no puede tener en cuenta los ámbitos específicos que condicionan la identificación de las realidades, los modos de comprender y sentir, las contradicciones y los conflictos que se enfrentan, los objetivos e instrumentos que se privilegian. Además, seré sintético, como corresponde al tiempo disponible.

 Primer reto. Los jóvenes tienen características generales en cuanto tales que no debemos olvidar nunca; ellas siempre son importantes, y pueden llegar a ser decisivas. Pero no existen los jóvenes en general. El primer reto parte de la realidad de que una gran parte de los jóvenes de nuestro continente se enfrentan todos los días al desafío de sobrevivir y encontrar un lugar en el mundo. Padecen hambre o carecen de alimentación suficiente, de servicios de educación y de salud, de empleo, y viven en familias precarias. Saben del trabajo infantil, de la delincuencia de los pobres, la prostitución y el consumo de drogas baratas. Esos jóvenes no están aquí, no conocen lo que hacemos ni nuestros escritos –muchos no podrían leerlos–, ni es probable que les interesen. No suelen votar, porque no sienten suya la política que existe en sus países. Por consiguiente, muchos pueden ser acarreados precisamente por los culpables de la vida que llevan, si les resuelven algunas de sus necesidades perentorias.

roberto carcasses
roberto carcasses

Por: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas)

Interactivo es una de las mejores cosas que le ha ocurrido a nuestra música, Roberto Carcassés es un excelente artista y Cuba es un país muy complicado. El pasado día 12 de septiembre Robertico demandó en pleno concierto cambios en la política interna del país y esto provocó un revuelo que no sería tal noticia en ninguna otra nación. Pero el asunto va más allá, detrás del suceso se esconde un debate nacional sobre transformaciones políticas, niveles de tolerancia y principios que son sagrados para nuestro pueblo.

Robertico podía escoger cualquiera de sus numerosos conciertos para pedir por elecciones donde se vote directamente al presidente, acceso libre a la información y el fin de lo que los cubanos llamamos bloqueo interno, pero lo hizo en un acto sagrado para una gran parte del pueblo cubano que ese día había vestido de amarillo. Y como dice un colega bloguero: Eso no se hace Robertico.

No me cuestiono el derecho del artista de hacerlo, siempre he preferido el activismo político a la apatía de algunos músicos, pero el momento escogido no fue el correcto (por decir un eufemismo).

“Van a mandarnos un mensaje, que pueden apoderarse de todo, pero nosotros vamos a mandarles otro: que esta, ¡es nuestra tierra!”

Por: Harold Cárdenas Lema

“Nuestra única seguridad yace en un ataque preventivo, combatiremos el terror, con terror” Esta frase parece sacada de un discurso presidencial en la época de Bush, sin embargo es un diálogo de la película Avatar, cuando el jefe militar alienta a sus marines a exterminar la población aborigen a la que pretenden expulsar de sus tierras.

Obviamente James Cameron le hizo un guiño crítico a la política imperial que en el momento de filmación de la película, estaba de moda e invadía las pantallas de todos los cines del mundo. Películas bélicas que enaltecían el coraje de los marines norteamericanos, filmes que satanizaban a los enemigos del momento, resulta difícil de creer que la moraleja que transmiten The Hurt Locker y 300, apareciera por pura casualidad.

Es casi risible (si no fuera por lo que ello conlleva) la escena de Transformers en que los soldados norteamericanos protegen a los niños árabes y muestran cuan bien se llevan con los locales de ese país,

Ernesto Che Guevara y Aleida Guevara
Che y su hija Aleida

Por: Guiteras (Harold Cárdenas)

Desde pequeños, los niños cubanos tenemos como paradigma del revolucionario a Ernesto Che Guevara. En las escuelas primarias del país, es común escuchar a los pioneritos  expresar su consigna: “seremos como el Che”. Pero, ¿realmente sabíamos lo que decíamos? ¿Decirlo nos daba conciencia política? ¿Decirlo a coro nos hizo más revolucionarios o nos acercó al Che?
Desde esa edad y durante el resto de los niveles escolares se nos habló sobre los mártires, sobre las guerras de independencia y sobre la Revolución. Voy a hablar ahora de mi caso particular, pero no creo ser la excepción en mi generación, el impacto real de estos intentos por formar una conciencia en mí fue muy pobre. Pasó como pasa actualmente con algunos spots televisivos y el manejo que se hace de estos temas en relación a la juventud, una saturación de mensajes políticos que puede terminar en aversión o apatía, exactamente el objetivo contrario de lo que se busca.