La venas-abiertas

Por Julio César Pérez. (julio.verdecia@umcc.cu)

¡Porque ya suena el himno unánime; la generación actual lleva a cuestas, por el camino abonado por los padres sublimes, la América trabajadora; del Bravo a Magallanes, sentado en el lomo del cóndor, regó el Gran Semí, por las naciones románticas del continente y por las islas dolorosas del mar, la semilla de la América nueva!

¿Cuántos años hacia que la bota, primero de las potencias europeas y luego del gobierno de los EEUU, asfixiaba la natural respiración de los pueblos de la América Nuestra?

Demasiados. Pero el sueño que nació con aquella generación de titanes de la que Bolívar fue héroe mayor, germinó. Mucho le quedaba por hacer al gigante de Carabobo después de su muerte, era como si su espíritu hubiese encarnado en miles de latinoamericanos, porque lo que no hizo Bolívar estaba por hacer todavía en América, y ese espíritu latía en las entrañas de nuestra tierra.
Ya Martí lo había invocado sabiamente en sus discursos, fue su vida testimonio de la conquista de la independencia cubana para evitar que se extendieran los Estados Unidos por las Antillas y, cayeran con esa fuerza más sobre las tierras de América. Era su visión de alfarero pretendiendo el equilibrio de una región para hacer lo que Bolívar no pudo.

Esa idea maduraría décadas después en el más preclaro de los martianos, Fidel, quien desde su discurso político y apoyado por la vocación solidaria de una nación indómita, prendería la pira latinoamericana del pensamiento integracionista.

Con los años de lucha, pese a las múltiples maniobras imperialistas y después de la triunfal Revolución Venezolana, ya con la

fernando-martinez-herediaPor: Fernando Martínez Heredia (Intervención en la presentación de la Red de Redes En Defensa de la Humanidad, durante el 18º Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, Quito, Ecuador, 12 de diciembre de 2013)

El tema que me han pedido desarrollar me parece muy procedente, porque junto al conocimiento y la confraternidad entre los participantes, las acciones de solidaridad y demás actividades, estos Festivales son también espacios donde se examinan y debaten cuestiones fundamentales para los jóvenes que trabajan por la creación de un mundo de justicia y libertad para todos.

 Quisiera exponer siete desafíos que a mi juicio deben enfrentar los jóvenes de América Latina y el Caribe. Sin dudas hay más retos, y la formulación general no puede tener en cuenta los ámbitos específicos que condicionan la identificación de las realidades, los modos de comprender y sentir, las contradicciones y los conflictos que se enfrentan, los objetivos e instrumentos que se privilegian. Además, seré sintético, como corresponde al tiempo disponible.

 Primer reto. Los jóvenes tienen características generales en cuanto tales que no debemos olvidar nunca; ellas siempre son importantes, y pueden llegar a ser decisivas. Pero no existen los jóvenes en general. El primer reto parte de la realidad de que una gran parte de los jóvenes de nuestro continente se enfrentan todos los días al desafío de sobrevivir y encontrar un lugar en el mundo. Padecen hambre o carecen de alimentación suficiente, de servicios de educación y de salud, de empleo, y viven en familias precarias. Saben del trabajo infantil, de la delincuencia de los pobres, la prostitución y el consumo de drogas baratas. Esos jóvenes no están aquí, no conocen lo que hacemos ni nuestros escritos –muchos no podrían leerlos–, ni es probable que les interesen. No suelen votar, porque no sienten suya la política que existe en sus países. Por consiguiente, muchos pueden ser acarreados precisamente por los culpables de la vida que llevan, si les resuelven algunas de sus necesidades perentorias.

Pensar-Cuba Emocionante relato de un niño descendiente de cubanos emigrantes que describe la Cuba que jamás ha visto pero que conoce profundamente a través de los ojos, los recuerdos y el amor de toda su familia !!!

Mira, abuelo , tengo una sorpresa para ti, en la escuela me pidieron que escribiera «algo» y yo escribí de tu Cuba . Escucha abuelito: «Cuba es una palabra SAGRADA. Es la palabra que más yo he escuchado en mi vida. Si mal no recuerdo las primeras palabras que escuché al salir del vientre de mi madre fueron las de mi abuelo gritando: «¡Carajooo, llegó al mundo otro cubano!

Cuba es una palabra que cuando el noticiero la menciona yo sé que me tengo que quedar callado y si no me callo tengo que escuchar a toda la familia engañándome y diciéndome: «¡Cállese la boca, muchacho, que están hablando de Cuba!» «Y si en la televisión americana la palabra QUIUBA ya yo sé que tengo que escuchar y estar listo para traducir, porque el abuelo inmediatamente, como un resorte, me va a preguntar: «A ver, a ver, qué están diciendo de Cuba, chico ?» «Pero a mí alrededor Cuba no es una palabra, Cuba es como un credo, como una religión. Tal parece que todos en mi casa tienen a Cuba en un altar. Cuba es una obsesión. Yo me imagino que hasta el agua bendita de las Iglesias debe de venir de algún río de Cuba . Y con lo fuerte que es mi abuelo, con lo mucho que me ha repetido en mi vida que «los hombres no lloran», él llora cada vez que menciona a Cuba .»

«Cuba es como una sombra que me sigue a todas partes, Cuba está en las conversaciones, en las discusiones, en las fiestas, en los velorios, en los periódicos que lee mi abuelo, en forma de islita en una cadenita que me regaló mi abuelita, y hasta en la fiesta de quince años de mi hermanita se hablo mucho de Cuba .»

Por: Fernando Ravsberg

tomado de: http://www.bbc.co.uk/blogs/mundo/cartas_desde_cuba/2009/10/la_plaga.html

Acabo de leer el «Informe Global sobre la Corrupción 2009» (IGC) realizado por la organización Transparencia Internacional. Los datos son mundiales y se basan en estudios, análisis y encuestas en 180 países, entre ellos los de América Latina.

Como una plaga que lo destruye todo, la corrupción desprestigia partidos y parlamentos debido a que «las compañías que actúan en colusión con políticos y funcionarios corruptos habrían pagado sobornos por un total de hasta US$40.000 millones».

Y lo peor de todo es que «son los ciudadanos quienes pagan el costo: los casi 300 cárteles privados internacionales descubiertos entre 1990 y 2005 aplicaron a sus consumidores sobreprecios por US$300.000 millones», según denuncia el IGC.

En América Latina los países donde se percibe más corrupción, en orden de gravedad, son: Haití, Venezuela, Ecuador, Paraguay, Nicaragua, Honduras, Argentina, Bolivia, República Dominicana, Guatemala, Jamaica, Brasil, México, Perú y Colombia.