Por Eduardo

Cuando muchas personas se van de Cuba, por estar en desacuerdo con la vida que llevan entre nosotros, y que muchas veces tiene que ver más con sus expectativas personales que con lo que la idea revolucionaria implica, enseguida atacan al país que le dio durante toda su vida la posibilidad de no ser un inmigrante iletrado, o un desclasado.

Me explico, si un músico o un popular animador dela TVse va de Cuba, o un pelotero, lo primero que hace es comenzar a dar un conjunto de entrevistas, donde un poco más y se moría de hambre, porque solo ganaba unos 5000 o 6000 pesitos mensuales, y que solo tenía un Ladita para desplazarse bajo el calor Habanero (Carlos Otero en el Programa de Oscar Haza). Lo mejor de todo es que nunca mencionan el hecho de que muchos de sus hermanos en la isla, se rompían el lomo en los campos, en las minas, en los hoteles (¿Por qué no?), para costear su salario. Y que no ganaban esa cantidad de dinero, que en Cuba es suficiente para llevar una vida de Rey. Que estudiaron música, actuación, pintura, música y otras especialidades de todo tipo en nuestras escuelas de arte, aunque fueran guajiritos de Fango al Pecho o Remangala Tuerca, sin que sus guajiros padres tuvieran que pagar un quilo prieto por la mitad.

No, esos muchachos y muchachitas eran unos aplastados por el Castro Comunismo, porque ellos no pueden tener yates, y aviones privados, y todo lo que un cristiano merece, porque la hambrienta Cuba