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miércoles, octubre 28, 2020

Del subsidio y otros demonios

Alejandro Muñoz Mustelier
Alejandro Muñoz Mustelier
Escritor y profesor, Máster en Lingüística

Todo tiene su contrapartida, sus antípodas, su opuesto. Es el equilibrio de todos los sistemas mediante el cual la entropía se mantiene a raya y todo puede seguir existiendo: así hay hastío y pasión; día y noche, muerte y vida, y porque los sistemas humanos no son menos, también hay impuestos y subsidios.

En las sociedades, donde gran parte de la población es contribuyente, se utiliza parte de los impuestos para amortiguar la vida de los que no contribuyen por razones ajenas a su voluntad, o de estudiantes, o de sectores económicos considerados estratégicos. Así, gastando dinero en subsidios se gana dinero, porque estos evitan la pobreza y la marginalidad que a la larga –y a la corta- implican gastos mucho más grandes que los propios subsidios; ahí está el equilibrio, los opuestos sosteniendo un sistema hasta el infinito.

Pero nada es ideal, sobre todo para los sistemas de una especie que inventó el término ideal. Los subsidios tienen sus detractores venidos de las ideologías liberales, afirman que estos eliminan otra de las leyes universales, la competencia. Además entienden que los subsidios por concepto de desempleo no incentivan la búsqueda de trabajo y representan un gasto para el Estado que podría invertir estas cantidades en áreas productivas de la economía. Los adeptos opinan que incluso los subsidiados pueden generar ingresos y que el subsidio es otra forma de impulsar la economía.

En cuanto a la validez o debilidad de los subsidios en Cuba tenemos, como es usual, de todo un poco. Seguidores de excesos o defectos y nunca de mesura, en nuestra historia pasamos de no subsidiar nada de nada a subsidiarlo absolutamente todo: la salud, la educación, la cultura, la seguridad social, el transporte, subsidiamos las bodas, las vacaciones, subsidiamos los pensamientos, subsidiamos los perros y los gatos, subsidiamos los mosquitos, después los fumigamos, pero se iban ya subsidiaditos, mientras la economía aguantara no había ningún problema, a quién le podía molestar.

Cuando la economía soviética… cubana, perdón, dejó de aguantar, en la isla se eliminaron muchos de estos subsidios, más adelante conocidos como gratuidades. Acorde con la política socialista del Estado, todavía la salud, la educación y la seguridad social son subsidiadas, lo cual es un logro que crea oportunidades semejantes en toda la población; pero he aquí una ironía, la eficacia del presupuesto puesto en estos sectores indispensables ha disminuido considerablemente y a la vez existen gastos millonarios en otros subsidios que en papel parecen algo bello y utópico pero en hojas de Excel no.

No hay que caer en liberalismos, pero sí ser pragmáticos en pos de la supervivencia del sistema mismo. Los gastos en deporte y cultura, por ejemplo, son excesivos y muchas veces indiscriminados; si bien hay áreas de estos sectores que merecen y necesitan de subsidios, sería conveniente hacer una revisión que salvara más presupuesto para la educación –muy deprimida- para la salud –muy urgente en estos días- para la seguridad social y la atención a la población de la tercera edad -la de la chequera- y para la vivienda –quizás uno de los mayores problemas del cubano de hoy-.

Pero nos encontramos con una política subsidiaria del primerísimo mundo en un país cuya economía sufre serios aprietos –por decirlo así-, porque además, independientemente de todos estos sectores, en Cuba se subsidian incluso los productos de las tiendas; cosa rara, pensará el lector, puesto que estos productos nos cuestan un ojo, dos, a veces tres. El caso está en que todo se compra en divisa por ahí, y se vende en Cuba en esos tiques que daban en los parques de diversiones, los cuales una vez afuera no valían nada, o como nos gusta llamarlos aquí, CUCs. O sea, el país no recupera la divisa a priori.

En Cuba se subsidian además los productos de la canasta familiar normada, -la bodega-. Esta es un área sensible porque miles de familias dependen de ella. Aunque hay miles de personas que no lo necesitan el subsidio es universal y eso rompe con uno de los principios básicos en este tema: ofrecerlos a los que realmente los necesitan. Las consecuencias son muchas, pero las más palpables son un gasto innecesario para la economía y la pérdida o desvío de muchos productos en los oscuros intersticios de las empresas de distribución y venta. Esto tiene tres inconvenientes.

El primero es que habría que definir quién va a recibir estos bienes y quién no, lo cual es imposible puesto que los ingresos declarados por un individuo pueden perfectamente no tener nada que ver con los ingresos reales. El segundo es que tendría que haber una producción de bienes que sustentara el consumo por la libre de gran parte de la población. El tercero es que tendría que existir un ajuste salarial trascendente para que los asalariados puedan, incluso con el salario mínimo, hacerse de, al menos, lo indispensable, o sea, la canasta básica que se compone de alimentos, y otros productos de los cuales una persona no puede prescindir, a saber, productos de aseo, ropa, zapatos y otros de esa índole; además incluye servicios fundamentales, electricidad, gas, agua, acceso a lugares de esparcimiento. Resumiendo, el salario mínimo debería cubrir todo esto.

El primer inconveniente pudiera resolverse con el control fiscal de los ingresos, la solución ideal sería la completa digitalización del dinero y las transacciones, ahí se ha adelantado mucho, pero falta, no se compra en el agro con tarjeta, en la tienda sí, cuando la máquina o la cajera estiman conveniente. De todas formas sigue abierta una brecha para que se mueva el dinero a su antojo y determinar el ingreso real de un cubano todavía es una de las preguntas fundamentales de la filosofía.

El segundo inconveniente está muy relacionado con el tercero, sin producción de bienes cualquier aumento salarial solo crearía inflación: más dinero, menos productos, los precios al cielo, o al espacio ya, porque en el cielo están; en este caso una disminución de las importaciones, y el aumento de la producción con el incentivo de exportar parte de los productos pudiera ayudar, pero en Cuba es más barato importar que producir, otra paradoja, esta lleva la firma del engendro, el monstruo de la dualidad monetaria y cambiaria, ante la cual cualquier tipo de optimización de la economía y de salir de números rojos, es sencillamente, imposible.

No obstante, una vez logrado esto -esperemos que más pronto que tarde-, sería ineludible rediseñar los subsidios del Estado, asegurarse de que favorece a los no favorecidos, que se gasta sólo en los sectores imprescindibles, que por nuestra situación económica hay que dejar de emular con el famoso estado de bienestar, para que si gracias a la mesura recuperamos la economía, poder, un día, alcanzarlo.

21 Comentarios

  1. Me llama la atención en el caso de Cuba algo:
    1. Hace unos años se le dio la oportunidad a la población de decidir como sería el futuro económico del país (se plasmó en los llamados Lineamientos, como de forma abreviada se le da en llamar). E aquella consulta popular salió toda la privatización parcial de la economía cubana, que disparó los precios en el sector privado. Los cubanos muy ingenuos creyeron que la proliferación de negocios privados abaratarían los pecios y aumentarían las mercancías disponibles y a buenos precios. ¡Que ingenuos!, no conocen la propiedad privada, en efecto llevaban muchos años (décadas sin conocerla, al menos de forma generalizada).
    2. Lo otro que llama la atención es que ahora protestan porque la vida es cara. A veces me pregunto en qué mundo viven los cubanos.
    Y ahora se acabarán los subsidios, porque a decir verdad se subsidian personas que no necesitan subsidios, se les subsidia productos a personas que son vendedores de esos productos en el mercado de oferta y demanda. Entonces terminar con los subsidios también es malo.
    Los cubanos debieran comprender (y sus asesores de Miami en este sitio también, aunque la cuestión de los asesores de Miami en este sitio no es problema de comprensión, son de otro tipo) que los problemas económicos de Cuba no se deben a los mecanismos de gestión planificados o de mercados, sino a la posición que Cuba ocupa en la división internacional capitalista del trabajo (la única que existe en el mundo, y que por ello en el mundo no hay economías socialistas que valga) ocupando los lugares más bajos en en la misma, donde se produce escaso valor (y no porque la población se vaga).
    ¿Quién ha dicho que la propiedad privada en Cuba va a traer riqueza a buenos precios para su población?
    Hay algunas cosas que dan risa entre los economistas liberales cubanos: algunos como el Sr Pedro Monreal dice que el sector privado crea empleo en Cuba, cuando lo que ha ocurrido es que una parte del PIB que gestionaba la propiedad estatal ahora ha pasado a gestionarlo el sector privado. Lo que en un lugar significó un menos en el otro sector significó un más. Un corta pelos antes estatal, ahora es un cortapelos privado; un taxista estatal ahora es taxista privado; los trabajadores de un restaurant antes estatal ahora es un restaurant privado (a veces hasta ocupando el mismo local), etc, etc. Basta ver las estadísticas para comprobar que en la misma medida que ha bajado el empleo en el sector estatal ha subido en el sector privado para darse cuenta de ello, no es tan difícil comprobarlo, lo que ocurre es que para atacar a los enemigos y oponentes de clase e ideas vale todo. Da muchas veces vergüenza ajena leer cosas como esas que lo que tienen es una elevada dosis de ideología dentro.

    • los problemas económicos de Cuba no se deben a los mecanismos de gestión planificados o de mercados, sino a la posición que Cuba ocupa en la división internacional capitalista del trabajo

      Muy bonito pero esencialmente falso. Los problemas económicos de Cuba se deben a que el sistema/modelo implantado no produce. Con o sin pandemia.
      En realidad lo que vemos en Cuba es una antieconomía que sí funciona maravillosamente bien. La multimoneda; el ataque constante a los emprendedores; la obsoleta economía centralizada; el gigantesco «aparato» del partido único y el gobierno compuesto en su mayoría por parásitos charlatanes que ni dan ni dicen dónde hay; la casi nula transparencia de la gestión gubernamental respecto al dinero (¿sabe alguien qué pasa con los dineros del monopolio GAESA?; el caos contable; los subsidios sin producción que los respalde; el ordeno y mando económico; una agricultura deprimida con escasas producciones que muchas veces se pudren en los campos porque nadie las transporta; etc.
      A lo anterior vamos a sumarle un bloqueo gringo muy bien colaborado por el gobierno cubano a través de su absurdo bloqueo interno sobre todo lo que huela a progreso y/o despegue económico y ya tiene usted, Sr. Izquierdo, el cóctel necesario para el desastre que hay en nuestro país.
      Nada de lo anterior tiene algo que ver con la división internacional del trabajo u otras yerbas semejantes, y sí mucho que ver con la ineficiencia e ineptitud propias de un sistema diseñado para empobrecer al país que tenga la mala suerte de sufrirlo.
      Seguir buscando culpables fuera de nuestras costas es inútil y al mismo tiempo paralizante. Ya son demasiadas las décadas que se han consumido en ese ejercicio estéril intentando esconder la realidad: el socialismo solo sabe de repartir la pobreza.
      Un gobierno inteligente hace rato que hubiera creado una comisión para negociar el fin del bloqueo norteamericano (como hizo Vietnam), y hubiese eliminado el cruel bloqueo interno, verdadero causante de nuestra miseria nacional. Un gobierno inteligente buscaría por todos los medios insertar a Cuba en el sistema financiero internacional para recibir los créditos necesarios con el objetivo de relanzar nuestra economía.
      Pero cuando todo se subordina a políticas viejas mientras el mundo avanza en otra dirección, los resultados, invariablemente, son los de una país que se cae a pedazos por la incompetencia de un grupo de poder que parece sentirse muy cómodo jugando al victimismo y la plaza sitiada.
      Saludos.

      • «Seguir buscando culpables fuera de nuestras costas es inútil y al mismo tiempo paralizante»…ademas de infantil, irresponsable y cobarde.
        «Un gobierno inteligente hace rato que hubiera creado una comisión para negociar el fin del bloqueo norteamericano (como hizo Vietnam)»…los vietnamitas primero implementaron una reforma total de su econonomia y unos 5 o 6 años despues, cuando se convirtieron en un mercado atractivo, los americanos fueron solitos a levantar embargo/bloqueo y lo que hiciera falta para normalizar relaciones y no importo para nada que hacia menos de 20 años sus interlocutores les hubiesen matado mas de 55mil soldados.
        Yo me iba a tomar el trabajo de responderle al Sr. Izquierdo pero ud. me ahorro la faena, ademas de que no hay mejor respuesta a esta gente que un paseo por nuestras calles y campos que hablan por si solos de la manera en que han gestionado el pais por 6 decadas.

      • Da risa lo que usted dice: resulta que la culpa del bloqueo la tiene el gobierno cubano!!!!. Para ser le honesto, la culpa no la tiene siquiera el gobierno norteamericano en su totalidad. La culpa la tiene un lobby reaccionario, egoísta, fascista, una camarilla cobarde de cubanos de La Florida (minoritaria pero muy poderosa y de muchas influencias) que torpedea todo acuerdo. Una minoría de cubanos que no les interesa Cuba ni los cubanos para nada, y usted lo sabe Isaias, pero no usted lo sabe todo el mundo.

    • Muchas gracias por su comentario. Aunque realmente hay grandes parrafadas a las que no le veo mucha relación con el artículo y no me queda claro quiénes son los asesorados por Miami a los que se refiere, por lo demás, gracias de nuevo por el comentario. Saludos.

  2. El problema del subsidio en Cuba, es el mal uso que se ha hecho de él por décadas. Como ya dijo el autor del artículo, los subsidios tienen razones estratégicas, como evitar un gasto posterior aún mayor, proteger un sector o industria (como en el caso de los granjeros de EEUU que sin subsidios habrían perdido la competencia con la agricultura mexicana hace rato) o proteger capas sociales realmente desfavorecidas. Pero un subsidio es una inversión y debe tener un estudio de factibilidad para su recuperación. Demasiados subsidios son demasiadas inversiones y para tenerlas hay que tener una economía fuerte y auto sustentada, lo que no hay en Cuba. Además una mayoría de subsidios deben ser finitos en el tiempo, no algo perenne a aplicar por siempre, porque justamente son aplicados para solucionar situaciones temporales, que una vez resueltas ya invalidan la razón del subsidio. En Cuba los subsidios se usaron y usan mas como un aval político y forma de «endiosar» a los que están en el poder.

  3. Para mi la madre de todos los errores es controlar la economia y la vida del pais desde una posicion centralizada, lo cual puedo haber sido visto como una opcion viable ante las leyes extraterritoriales norteamericanas mientras el pais recibia el apoyo masivo del campo socialista. Alla por los años 70-80, es decir hace 50 años.
    Desde la desaparicion del CAME y la eliminacion de la ayuda sovietica, esta posicion se volvio insostenible, ya que es imposible que haya desarrollo, modernidad, crecimiento y satisfaccion de las necesidades si se esta mas empeñado en distribuir y controlar, que en producir.
    En mi opinion, el modelo que resulto de querer mantener el control centralizado de la economia del pais y la universalidad de determinados servicios sociales fue la adaptacion mas simplificada posible del que existia bajo la alianza con la URSS y Europa del Este. Esta basado en la obtencion de ingresos monetarios a traves del estimulo a determinados renglones de exportacion de bienes y servicios, que no pueden ser muchos si las cabezas pensantes son pocas. Estos ingresos se utilizan posteriormente para adquirir tecnologia, materia prima y sobre todo productos terminados en el exterior, los cuales constituyen el grueso de la base material de los servicios sociales, la actividad productiva nacional y el aseguramiento a los mercados de bienes de consumo, tanto los esenciales como los suntuarios.
    Al menos yo encuentro que los inconvenientes de este modelo son demasiados:
    -El objetivo es mas adaptar el desarrollo del pais a sus capacidades financieras de acuerdo a cuanto fluya el dinero desde estas fuentes de ingresos pre-definidas y no de otras, que satisfacer demandas reales de desarrollo y consumo.
    -Las principales fuentes de ingreso identificadas han sido tres: convenios de cooperacion gubernamentales, remesas y turismo. Aunque las utilidades que ha obtenido el gobierno han sido elevadas sobre todo en los dos primeros casos, su mayoria se evapora a traves de la fuga de capitales antes descrita, y el remanente palidece ante la necesidad de inversiones que se requiere para el sosten y crecimiento, tanto en infraestructura como a escala social.
    -Estas fuentes de ingreso – a excepcion del turismo, que es la que menos utilidades deja- han sido inestables, fragiles y puntuales, dependiendo de coyunturas geopoliticas externas que escapan al control nacional. Lo cual coloca la economia del pais y el bienestar de sus ciudadanos al vaiven de las turbulencias nacionales que se viven en un numero X de paises.
    -Lo poco que puede re-distribuirse de los ingresos del pais para sostener la universalidad de los servicios sociales y la actividad economica nacional se refleja en la descapitalizacion de la infraestructura y el patrimonio, expresada en la minimizacion de los gastos de mantenimiento, modernizacion y expansion a nivel nacional.
    -El modelo socioeconomico exportacion-importacion-distribucion obvia el papel de las relaciones mercantiles internas, lo cual genera una economia nacional unidireccional, poco diversificada, y poco atractiva para el inversor extranjero.
    -Al sujetar la disponibilidad de bienes de consumo de todo tipo a la intermitente y cada vez mas limitada capacidad importadora del pais, se fomenta la vulnerabilidad entre la poblacion.
    -Paralelamente, los servicios sociales universales incluyen no solo la salud, la educacion de pregrado, las bibliotecas publicas y las pensiones por jubilacion y discapacidad; sino tambien el acceso a cines, teatros, museos, eventos deportivos, etc. Algunos de estos ultimos servicios pudieran ser sostenidos en alguna medida por el autofinanciamiento, si pasaran total o parcialmente a funcionar bajo un regimen comercial.
    -Los intentos de dar peso a la iniciativa individual en las relaciones economicas del pais han sido realizados bajo condicionantes de presion financiera y economica a nivel macro. La percepcion de estas formas de produccion como paradigma de exito y prosperidad por parte de la poblacion ha sido recibida como amenaza al modelo estatizado. Como tal, ha provocado posteriores retrocesos, acompañados de la la utilizacion de los medios de prensa -tambien propiedad del Estado- en la demonizacion de estos emprendimientos.
    -La constante diversificacion y expansion y de servicios a pagar solo en divisa convertible -remesas en CUC, tarjetas mlc, telefonia celular, etc- ha propiciado la emigracion, la desvinculacion del trabajo de la mitad de la fuerza en edad laboral, y la formacion de una conciencia social con aspiraciones parasitas y facilistas en buena parte de la poblacion, sobre todo entre las ultimas generaciones.
    Creo que cualquier intento que se haga de revitalizar al pais desde posiciones de ‘yo solo puedo tocar’, de desconfianza y despreocupacion por al ciudadano, de miedo al empoderamiento civil, sobre todo de las capas mas instruidas y preparadas; de estimulo a la mediocridad y el acomodo como garantia del no cuestionamiento, y en general de tratar de meter la politica en la azucarera como dice la cancion, nos llevaran por cualquier otra via -que me parece ya no podra ser tan larga como las anteriores-, a la misma situacion actual de fracaso y desastre.

  4. Miren, para subsidiar a un sector de la población, de la producción o de los servicios, tiene que haber necesariamente algún sector productivo que genere los recursos financieros para poder realizar el subsidio. Si no existe -y ese es el caso de Cuba donde casi todo es subsidiado, excepto las ineficientes cadenas de tiendas antes llamadas «de recuperación fe divisas»- entonces, el subsidio se realiza sólo con el el endeudamiento del país y eso no puede durar mucho tiempo.
    La desaparición de la URSS, por desaparecer el prestamista, zanjó la enorme deuda de Cuba con los países que integraban aquella union que se desunió. Y la cuenta comenzo de nuevo pero con otros actores, digase Venezuela, China, y otros partners económicos sin contar la persecución por el bloqueo estadounidense que encarece los precios de importación y hemos llegado al momento del pase de cuentas y no hay borron y cuenta nueva, de modo que se trancó el dominó y se se tienen acabar los subsidios porque, con qué se sienta la cucaracha??? Ah! la «unificación monetaria» y que cada cual viva por lo que da la mocha…

  5. Vivir subsidiados como lo hacemos en Cuba desde tiempos remotos es un hecho, y a su vez tema difícil de entender para la mayoría, un amigo siempre me decía (emigró), “si analizamos bien de forma pragmática somos nosotros, el pueblo, quienes subsidiamos al gobierno y éste, a su vez, después que nosotros sudamos nos subsidia a nosotros”
    En fin la realidad es dura, muy dura. El siguiente párrafo del artículo toca un tema muy sensible y muy difícil de comprender por la gran mayoría del pueblo:
    ” Pero nos encontramos con una política subsidiaria del primerísimo mundo en un país cuya economía sufre serios aprietos –por decirlo así-, porque además, independientemente de todos estos sectores, en Cuba se subsidian incluso los productos de las tiendas; cosa rara, pensará el lector, puesto que estos productos nos cuestan un ojo, dos, a veces tres. El caso está en que todo se compra en divisa por ahí, y se vende en Cuba en esos tiques que daban en los parques de diversiones, los cuales una vez afuera no valían nada, o como nos gusta llamarlos aquí, CUCs. O sea, el país no recupera la divisa a priori.”
    Ahora que se está hablando y “escuchando” sobre la definitiva unificación monetaria, que si 20×1 cuc ls empresas y Organismos del estado , que si 6 meses para cambiar todos los cuc en manos de la población, etc, etc… pero nadie se atreve a decir lo que realmente definiría nuestra vida económica en el futuro, el cambio real del cup contra el dólar o cualquier moneda LC.
    Cuando pienso en un número que se acerque a la realidad igual que en el resto del mundo…. por mucho que lo hago nunca lo veo, siempre veo al demonio del subsidio rondando….
    Un ejemplo que me gustaría que alguien me hablara o expusiera en algún artículo es sobre la vida de los turistas o extranjeros en cuba en ese “futuro”…. imagínense al turista cambiando 100 usd en el hotel nacional y saliendo para la calle a cojer un taxi, a comer en un restaurante privado o a “La Torre”, comprando pasta dental o almohadillas sanitarias o sencillamente a comprarse una cerveza Cristal para tomarla sentado en el parque de G por el calor que hace…el extranjero que visita Cuba por cuestiones de trabajo o algún interés personal y quiere alojarse en una casa particular y quiere comprarse su propia comida para elaborarla el mismo…piensen en todo eso y lo que yo no alcanzo a pensar y analicemos los escenarios que pudieran existir.
    Si el cambio de sus 100 dólares por cup es real deberá ser mucho más que el actual pero a su vez eso traería un alza de precio y quizás el valor de uso de los 100 dólares se encarezca en algunos productos pero ese no es el “pollo del arroz …”, como yo lo veo tendrá que comprar en la misma tienda que yo (como hasta ahora), por lo que entonces doy por hecho que esos productos en tienda tengan un valor real y no subsidiados como hasta hoy. O crearán tiendas específicas para los extranjeros como muchos años atrás ?? O ellos tendrán que obligatoriamente tener una tarjeta de MLC o se les permitirá el uso del dólar en esas tiendas ?
    Por otro lado me pregunto, llegado ese momento seguirán existiendo las tiendas en MLC ? Una respuesta positiva indica que seguiremos subsidiados pero una negativa me parece utópica….
    Otra pregunta que me hago es cómo harán los turistas que hoy están en Cayo Coco para comprar cualquier producto de aseo de primera necesidad? A cualquiera de ellos se le quedó la pasta dental en su país… pero en la tienda habrá ?, supongo que deba haber. Y entonces.. los trabajadores del hotel podrán comprar?! En Moron y pueblos aledaños tampoco hay pasta dental en las tiendas de cuc, y entonces ??
    Como será el precio de la gasolina para los turistas que renten autos ?? Será el mismo precio o será en el mismo Cupet donde un ciudadano cubano eche su gasolina ?!
    Tengo muchas dudas y necesito por favor que alguien o me comente o escriba sobre eso… por favor !!!

  6. Hablar de situaciones internacionales y acciones de presidentes extranjeros, cuando se tiene un país lleno de marabú, y una isla rodeada de mar donde no se pesca, y donde hasta la sal escasea. Hablar a favor de un modelo que, para existir y no ir a parar a la hambruna, tiene que ser subsidiado por un país extranjero, debía ser el chiste mas grande del mundo.

  7. Mustelier:
    Buen articulo. Pero te falto algo. El empleo. La Reforma cambiaria, que es ineludible, tal como tu dices, aumentara exponencialmente los precios de importacion para las empresas que hasta hoy han importado con una tasa de 1 dolar igua a 1 peso. Eso hara irrentables a una buena cantidad de ellas y habra un exceso de trabajadores los cuales tendran que salir de la empresa, que pueden ser cientos de miles. Por supuesto que habra que subsidiarlos, pero incrementando sin producir los subsidios a que tambien te has referido.
    Ademas, se puede calcular, sin riesgo a equivocacion, que estan sin empleo estatal ni no estatal, hasta el dia de hor, mas de 2 millones de mujeres y hombres en edad laboral. Y esos son tambien cubanos que hasta ahora se buscan la vida en el mercado informal, que carece de leyes que los protejan.
    El problema mas importante que habra que resolver, pienso yo, es el trabajo.
    Y eso no se puede acometer sin las cooperativas no agropecuarias, sin masificar el trabajo por cuenta propia sin tantas limitaciones y sin las micro, pequenas y medianas empresas privadas, las comunmente conocidas como Pymes.
    Y de eso no hablas.
    Sin el sector privado y cooperativo en la actual coyuntura, la economia no podra levantar. Y si no levanta le sera imposible pagar subsidios y ademas mantener gratuita la salud y la educacion.
    Tenemos que poner todos los pies bien firmes en la tierra.

      • Ah! Pero la flamante «Conceptualización» impide lo que usted propone. El TCP (PYMES) y las Cooperativas No Agropecuarias según esa conceptualización, están destinadas a actividades secundarias de la economía para descargar al Estado de las actividades no principales. De ese modo, no tendrán suministros ni facilidades crediticias, ni acceso a importaciones o exportaciones que no sea a través de empresas estatales de comercio exterior, tambien ineficientes, burocráticas y con predominio de la política sobre la economia como ha sucedido siempre y siempre ha sido un fracaso.
        Hasta las cooperativas agropecuarias y UBPC (no se incluyen a las CCS que son falsas cooperativas) dependen umbilicalmente de las empresas agropecuarias de por si demostradamente feacasadas.

    • sr. benavides : sin que se moleste,le dire algo que quizas todos saben y nadie se embulla a decirlo : que se hace con pleno empleo,subsidios y nada de productividad ?? Para que quieren salarios y retiros si no pueden hacer casi nada con ellos ? si la ensenanza es muy deficiente,la sald publica lo mismo y….en fin. A la realidad hay que mirarla de frente y saber que somos pobres,nos puede embullar para dejar de serlo….si nos dan chance,claro !!! ese estado omnipresente y abarcador ahoga al puenlo cubano en su busqueda de la mejora !!!

    • Joaquin, coincido totalmente con Ud. El empleo es el pollo del arroz con pollo. Este asunto lo alerto Jose Luis Rodriguez desde q era Ministro de Economia. Con una tasa cambiaria mas «real», el cesante va a estar «al pecho» y si no hay un sector no estatal que absorba esa masa, tendremos otros problemas. Se debio haber tenido una actitud mas proactiva para dinamizar otros actores economicos desde hace tiempo. Se ha perdido mucho tiempo.

    • Creo que ese es un tema en sí mismo. Complejo. Aunque realmente unas líneas hubieran cabido. Gracias por la observación.

  8. La mayoría de los comentarios llevan la idea esencial que es la reformulación de los subsidios y su relación con la producción de bienes. A veces es bueno leer puntos coincidentes al menos en la esencia. Gracias.

  9. Voy a argumentar desde un ultraliberalismo que no comparto:

    El mercado asigna recursos con una eficiencia perfecta al fijar a través de los precios el esfuerzo que se dedica a la producción de cada bien. Bajo esa óptica si el estado subsidia la música clásica en lugar del regaetton, estimula el consumo y la producción de música clásica al bajar su precio. Pero esa distorsión de la producción va en contra de los deseos del pueblo que prefiere el regaetton. Es decir, no es el pueblo soberano quien asigna recursos al fijar precios mediante decisiones de compra, sino un agente externo que por la fuerza impone un criterio impopular.

    La argumentación la comparto hasta cierto punto, porque hay gente que vive muy mal y debemos de ayudarle. Además ciertos bienes como la salud son comunes. La lucha contra el Covid sería impensable sin la participación del estado.

  10. Me quedé sin opinar del caso cubano concreto.

    Pues sí, hay que eliminar subsidios … pero con mucho cuidado para dañar lo mínimo.

  11. Todo el mundo habla de subsidios. Pero nadie habla del estímulo a la producción, a la iniciativa individual que es lo único que logra hacer avanzar la economía de un país. LEl dinero electrónico permitirá que el Estado controle a los individuos permitiéndoles el acceso o no a los recursos. Bastaría que un disidente se manifestara para que su cuenta quedará congelada y no pudiera acceder a los productos necesarios. Eso ya pasa en china con la política de crédito social que limita a quienes el régimen considera que se salen del marco establecido para adquirir ciertos bienes o disfrutar de ciertos servicios. Cuando en Cuba exista una real libertad, podrá pensarse en eso. 

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