El síndrome del perro del hortelano

por Alexei Padilla Herrera
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hortelano

Hace unos días, el jurista y profesor universitario Julio Antonio Fernández Estrada tuvo a bien invitarme a la primera mesa de debate coordinada por Articulación Plebeya. El tema a debatir abordaría las formas y los retos para un diálogo en Cuba, no entendido únicamente como encuentros, formales o no, entre instituciones estatales y sus públicos con el fin de analizar determinadas demandas; sino también como el intercambio respetuoso, pacífico, honesto y constructivo entre diferentes actores que hacen parte de una sociedad civil mucho más diversa, plural y conflictiva.

Compartir el espacio con los investigadores Ailynn Torres Santana y Carlos Alzugaray, con el educador popular Ariel Dacal, el dramaturgo Yunior García Aguilera y la artista visual Camila Lobón, fue una experiencia gratificante y enriquecedora. Aunque en Brasil he participado en diversos debates académicos y políticos con colegas que defienden diferentes visiones del mundo y militan en disímiles causas, por primera vez tuve la oportunidad de ser parte de algo parecido en Cuba.

Aceptamos la convocatoria de Articulación Plebeya sensibilizados unos y afectados otros por la escalada de violencia simbólica y física, así como por la puesta en práctica de diferentes formas de asedio contra artistas e intelectuales. Todo eso frente a la actitud de un Estado que, en lugar de dar pasos para resolver conflictos que no son insalvables, contribuye a agudizarlos.

Transmitida a través del perfil de Articulación Plebeya en Facebook, la Mesa fue una suerte de ensayo —práctica de laboratorio— de lo posible. Un experimento en el que los actores convocados expusieron sus argumentos sin ofensas, zancadillas, descalificaciones ni unanimidades. No estuvimos allí para discutir sobre ideologías y teoría democrática, sino para defender la importancia y necesidad del diálogo y de la formación de una cultura cívica y democrática en la sociedad cubana.

La transmisión no estuvo exenta de tropiezos. A duras penas Yunior García y Camila Lobón pudieron contar sus experiencias como integrantes del 27N, el colectivo de artistas e intelectuales que, a fines de noviembre de 2020, justo después del operativo policial contra la sede del Movimiento San Isidro, se reunió espontáneamente frente a la sede del Ministerio de Cultura, no para tomarlo violentamente sino para exigir la apertura de un proceso de diálogo con las autoridades culturales de la Isla. Tal vez por azar o de forma deliberada, los móviles de Yunior y Camila dejaron de conectarse a la red de datos móviles. El dramaturgo pudo acceder por medio de otro teléfono, pero la artista visual debió enviar un audio de su intervención.

Durante la emisión, junto a los comentarios, preguntas, demostraciones de solidaridad y críticas fundadas; no faltaron los esperados mensajes de odio, las amenazas veladas y descalificaciones, especialmente dirigidas a Yunior, Camila y Julio Antonio Fernández Estrada, nuestro moderador. Horas después, Alexis Triana, funcionario del Mincult, compartió un regalo que agradezco: un meme para ridiculizarme. Por su parte, el domingo 14 de febrero, Granma publicó un escrito con acusaciones sin fundamento y repleto, eso sí, de lugares comunes y frases hechas. Su mensaje se reduce, en esencia, a afirmar que todo diálogo al margen de la institucionalidad es una actividad contrarrevolucionaria y que todos los que disienten son mercenarios.

El gran número de mensajes recibidos, el poco tiempo del que disponíamos para intervenir y los imprevistos que se presentaron durante la directa, no permitieron una mayor interacción con los internautas. No se censuró a nadie ni se borró ningún comentario, y al final de la Mesa, la profesora Ailynn Torres respondió cinco preguntas enviadas por una usuaria.

En la primera de mis dos intervenciones, me referí a los habituales juicios mediáticos contra opositores, artistas e intelectuales críticos. Expresé que si bien no se trataba de un fenómeno exclusivo de Cuba, la discusión acerca de la naturaleza ética y la legalidad de los juicios paralelos o mediáticos no se limita al derecho de los medios estatales —y del Estado mismo— a la libertad de expresión, de prensa y a divulgar información de interés público, sino que incluye igualmente un juicio justo a los supuestos infractores de las normas de convivencia social apreciadas por los detentores del poder real, que debe respetar derechos como: la presunción de inocencia, el derecho al honor, a la intimidad, la privacidad y el derecho a la réplica.

Afirmé además, que allí donde existen, el objetivo de los juicios mediáticos no es otro que influenciar y predisponer a la opinión pública a favor o en contra de los imputados, sin esperar las decisiones de los órganos encargados de impartir justicia. Tales prácticas minan la credibilidad de un sistema de justicia que, en el caso de Cuba y hasta donde sabemos, no ha procesado ninguna de esas denuncias por motivos tampoco explicados.

Antes del cierre de la Mesa de debate, expresé que un régimen político que no reconozca el pluralismo político, desmerezca el diálogo y criminalice el disenso, no puede presentarse como una democracia. Por «democracia sin apellidos», sin etiquetas, me referí no a una democracia desideologizada, sino a la necesidad de corroborar empíricamente, a partir de indicadores bien definidos, el carácter democrático o no de un determinado régimen político.

Al instante, la frase «democracia sin apellidos», provocó comentarios oportunos de los colegas Ailynn Torres e Hiram Hernández, al tiempo que, sacada de contexto, dio combustible para turbinar la reacción airada de quienes con frecuencia alternan su rol de presuntos defensores de las causas más nobles de la humanidad en sus columnas de la prensa oficial, con el de haters, manipuladores, falseadores de discursos ajenos y apologistas del estalinismo neoliberal. En pocas palabras, de los ejecutores —desde la seguridad que ofrecen las redes sociales y el aval estatal—, del trabajo sucio que figuras de mayor abolengo intelectual, burocrático o partidista no pueden realizar para no faltar al decoro que sus cargos exigen.

Nosotros, que también tenemos decoro y sentido cívico, no nos dejaremos llevar al estercolero al que no pertenecemos y en el que habita la hornada que redujo el simbolismo de la Revolución cubana a dos expresiones bien yanquis: sexy y cool, sin que los cancerberos ideológicos allí presentes se inmutasen. La banalización de la propia Revolución que dicen defender es otro de los recursos de lucha.

En otro momento comenté, que en países como China y Vietnam, la legitimidad del modelo social no dependía de la naturaleza del régimen político establecido, sino de los niveles de desarrollo y prosperidad individual y social alcanzados en los últimos treinta años, y que por tanto, las autoridades cubanas tenían dos problemas muy serios. Uno político, dadas las prácticas que delatan los déficits democráticos de un modelo que se presenta, o es presentado, como la superación en todos los sentidos del modelo de democracia adoptado por la mayoría de los países occidentales. Otro económico, a tenor de las dificultades que obstaculizan —bloqueo incluido— la concreción del «socialismo próspero y sostenible» del que, por cierto, hoy poco se habla.

Durante la mesa, Carlos Alzugaray atribuyó la falta de una cultura del diálogo a dos factores fundamentales: la política agresiva de los Estados Unidos contra Cuba, bloqueo incluido, y una serie de errores internos que van desde lo económico hasta lo político. Aunque nunca he negado la materialidad de los factores mencionados por el doctor Alzugaray, nuestra principal divergencia radica en el peso otorgado a cada uno de ellos.

La expresión  que se atribuye a Ignacio de Loyola, según la cual en una fortaleza sitiada cualquier disidencia era traición, aplicada al caso cubano, sostiene que el estado de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, determina a su vez el clima de las relaciones Estado-sociedad civil en la Isla. Sin embargo, la ponderación del bloqueo y del historial de agresiones y planes de cambio de régimen ejecutadas o patrocinadas por Washington, tiende a negar las características inherentes a un proyecto social que tuvo como principal referente, sobre todo a partir de la década del setenta del siglo pasado, al fracasado modelo soviético.

Dicho modelo, desde la guerra civil, pasando por el posterior ascenso de Stalin y hasta la Perestroika de Mijaíl Gorbachov, se caracterizó precisamente por la ampliación de los derechos sociales y económicos de los ciudadanos, la industrialización acelerada —con alto costo en vidas— y grandes hazañas científicas y tecnológicas; pero supeditó la ampliación de los derechos políticos y civiles a la obtención de la victoria sobre el capitalismo y al posterior establecimiento de una sociedad comunista. Fue un Estado que asumió una interpretación del marxismo que consideraba burguesas, y por tanto prescindibles, nociones como estado de derecho, y que subordinó los derechos y libertades de los individuos a los objetivos políticos del partido único.

Así las cosas, si un pecado han de purgar los fundadores y dirigentes de los antiguos regímenes socialistas de Estado, es que en ninguno floreció la democracia política. Al respecto, el filósofo político V. P. Mezhuev consideró que «para un país situado en la periferia, es difícil combinar modernización con democracia y libertad». El socialismo soviético, aseguró por su parte el filósofo y escritor ruso Nikolai Berdiaev, fue realmente «un “capitalismo a la rusa”: capitalista en su contenido tecnológico y anticapitalista en la forma». O sea, capitalismo en la práctica y socialismo en el discurso.

Socialismo con características chinas es tal vez uno de los pocos eufemismos que podemos achacarle a los dirigentes del país que, en menos de tres décadas, se convirtió en la segunda economía del planeta y hoy le disputa la hegemonía económica y política a los Estados Unidos. El Partido Comunista de China, como apuntó Moshe Lewin, combinó la modernización por medio de la economía de mercado sin que hasta hoy renunciara a su sistema político antidemocrático. Reitero, sin ambages y sin venderse como un modelo de democracia verdadera.

 En Cuba, donde desde 1991 la prioridad del Estado y de la sociedad no es más la consecución del comunismo —si bien de forma simbólica se mantiene en la Constitución—, sino la preservación de los derechos sociales y económicos adquiridos después del triunfo de la Revolución; ha quedado muy claro que la restricción de derechos políticos y civiles a todos los ciudadanos, en especial, a aquellos que divergen de los postulados y prácticas defendidos por el Partido Comunista, como en la URSS, responde a una cuestión muy pragmática: la preservación del Estado y del poder del grupo, casta o clase que lo dirige.

A los elementos mencionados por Carlos Alzugaray —errores internos y asedio externo—, yo agregaría dos más: la cultura política dominante en nuestra sociedad y los efectos de la crisis económica que nos agobia desde que tengo uso de razón, potenciada ahora por la actual situación sanitaria derivada de la pandemia.

Sobre la cultura política del pueblo cubano, la investigadora Velia Bobes explica que fue resultado de un largo proceso de formación que se inició en el siglo XIX y no ha concluido. Dicha autora, también cubana, afirma que la tolerancia, el diálogo, la negociación, la solución de conflictos y la moderación no son valores fundamentales de nuestra cultura política desde antes del triunfo de la Revolución de 1959.

La práctica política insular sigue la lógica schmidtiana de amigo-enemigo, que se complementa en esta expresión, muy popular en América Latina: «Para mis amigos, todo; a mis enemigos, la ley». No he consultado estudios comparativos sobre el nivel y características de la cultura política de las y los cubanos en diferentes períodos históricos, pero me arriesgo a afirmar que una de las diferencias principales es la incompatibilidad de la cultura política realmente existente con los valores, principios y normas que constituyen las bases de un régimen político democrático.

Por ejemplo, violencia, intolerancia e irrespeto al Estado de derecho, son incompatibles con principios presentes en las Constituciones cubanas de 1901 y 1940. En pocas palabras, la práctica estaba divorciada del deber ser, de la norma.

A partir de enero de 1959, los enfrentamientos clasistas e ideológicos que todo proceso revolucionario provoca, y la posterior adopción del modelo y marxismo soviéticos, mantuvieron, radicalizaron y legitimaron la intolerancia, el enfrentamiento, la violencia simbólica y física, y la falta de moderación como parte de nuestra cultura política. Aclaro que ellos son patrimonio de la mayoría de los ciudadanos cubanos, independientemente de su credo político, origen social, lugar de residencia y posicionamiento en relación al modelo social vigente en Cuba.

La intolerancia, la violencia, la intransigencia y la poca ponderación son males que lastran la normalización de relaciones entre los integrantes de la nación cubana. Tan es así, que en la primera emisión de la Mesa de debate, personas que hablaron en representación de sí mismas, que no presentaron ningún programa político, no hicieron promesas, no llamaron a la insurrección o a una nueva constituyente, ni ofrecieron soluciones salomónicas para resolver de una vez los problemas de Cuba; fueron tildadas de «demagogas» y «secuestradoras de la voz de la sociedad cubana».

La burocracia estatal y partidista está consciente de que el deterioro de las condiciones de vida del pueblo puede ser fuente de inestabilidad social, y perjudicada ella misma por la crisis que nos azota, se vio obligada a implementar medidas económicas postergadas por varios años y que se vuelven más impopulares de lo que ya eran debido a la actual coyuntura.

En momentos en que hasta actores de la izquierda crítica han denunciado el matiz neoliberal de algunas de las medidas del llamado «ordenamiento monetario», también presente en los discursos de algunos dirigentes llamados a defender y explicar la medidas; la maquinaria represiva se ha vuelto más agresiva y ya no distingue la derecha de la izquierda: todos son «enemigos», «mercenarios», «apátridas», «golpistas».

Es curioso que los mismos portavoces oficiosos —voluntarios y a sueldo—, que hace unos años dedicaron semanas enteras a calificar de centristas y neoliberales a economistas prestigiosos como Mauricio de Miranda, Pedro Monreal, Pável Vidal y Omar Everleny Pérez, parezcan hoy más preocupados en contener y denostar las iniciativas de los artistas e intelectuales impertinentes que en rechazar, por ejemplo, la eliminación, de un plumazo, del pago por antigüedad a los trabajadores del sistema de educación general.

Las descalificaciones recibidas en el perfil de Articulación Plebeya, los memes y posts que desde la semana pasada pululan en los muros de los defensores de la fe y comparsa, son de una agresividad equivalente a la del período brezhneviano, cuyo correlato cubano Ambrosio Fornet denominara el Quinquenio Gris, pero se inspiran en la idea estalinista de imponer el orden por medio de la violencia y el miedo.

A sabiendas o no, estos reclutas abrazan las enseñanzas de Steve Banon y acuden a discursos de odio, racistas, machistas y clasistas. En tal sentido, desconocen el valor, los derechos y la legitimidad del criterio ajeno a partir del discurso populista y fascista del «nosotros el pueblo» contra «ellos los no personas», alegato que apela al ninguneo, que manipula, miente y cuando no hay más recurso se victimiza, que es otra forma de mentir.

Los voceros oficiosos de la burocracia padecen el síndrome del perro del hortelano: no dialogan —dicen—, ni dejan dialogar. Nuevas Mesas de debate serán convocadas por Articulación Plebeya para disgusto de los autócratas criollos, sus fieles escuderos y los mercenarios/arribistas de signo inverso. Los émulos cubanos de la derecha iliberal, que seguirán travestidos de socialistas, habrán de acostumbrarse a la idea de que los que no nos conformamos con una Cuba cool y sexy, seguiremos defendiendo la importancia y la necesidad del diálogo.

24 comentarios

Orl 16 febrero 2021 - 7:28 AM

Para China disputar la hegemonía económica y política de los Estados Unidos con efectividad debería dejar de amenazar a prácticamente todos sus vecinos con el uso de las armas para resolver disputas fronterizas. Debería desmantelar sus enormes campos de concentración. Debería dejar de basar su desarrollo en algo más que no fuera trabajo prácticamente esclavo.

Debería explicar por qué ocultaron la existencia del Covid-19 que conocían desde el mes de diciembre. Y por qué cuando el día 14 de enero un científico de ese país les advirtió que el virus se transmitía de uno a otro ser humanos, lo comunicaron una semana después.

También debería dejar de robar propiedad industrial y de pescar ilegalmente en aguas internacionales.

Creo que se me quedan algunos detallitos.

Orl 16 febrero 2021 - 7:45 AM

En el más reciente trabajo aparecido en Cubadebate su autor explica muy enojado, dijo que no pudo dormir en toda la noche de la ira, que articulación plebeya coincide en los planteamientos de elementos pagados por agencias del imperio para destruir a la revolución y eliminar sus conquistas.

Conclusión.

Ustedes también resultan mercenarios por carácter transitivo aunque sean los del MSI quienes se meten el dinero y a ustedes los dejen pelados

Esteban 16 febrero 2021 - 8:13 AM

Creo que se está perdiendo el tiempo. El partido único, por si no lo han notado, no puede dejar de ser lo que es: represivo y antidemocrático.
Los señores del poder están atados al totalitarismo para poder subsistir como clase y es por eso que no van a dar siquiera un paso en dirección a la libertad de expresión. El olmo no da peras.
Una sociedad civilizada consta de pluripartidismo, división de poderes y elecciones libres periódicas.
Si bien el diálogo es muy importante es preciso que la sociedad civil cubana termine de darse cuenta que la élite partidista no está dispuesta a dialogar con quienes no estén dispuestos a hacerlo «desde posiciones revolucionarias», lo que significa que no dialogarán con quienes ellos consideran «mercenarios al servicio del imperio».
La libertad no se mendiga, dijo Maceo.

Esteban 16 febrero 2021 - 8:44 AM

Debe observarse también el doble rasero y la hipocresía del gobierno cubano. Aboga por un diálogo con Estados Unidos en igualdad de condiciones, cosa que no está dispuesto a hacer con la sociedad civil cubana. Aboga por la democratización de la ONU, cosa que no está dispuesto a hacer en el país que gobiernan.
Ese tipo de «interlocutores» no debe ser tomado en serio pues solo piensan en su ventaja.
Si lo que persigue la sociedad civil cubana es un marco legal y legítimo para existir, debe al menos estar bien clara de que solo recibirá por parte del partido único todo tipo de persecuciones y represión.
Los señores del poder están conscientes de que democratizar el país haría que sus días estén contados.

dario45666 16 febrero 2021 - 9:02 AM

para comenzar,creo esta muy ofuscado el autor al comparar a la dirigencia comunista con la «derecha liberal » o con Steve Banon….El autor,sigue la linea de los llamados «fieles,leales,patriotas,revolucionarios (de verdad) «,antiyanquis por mas senas y que son incapaces de ser lo que en verdad hace mucha falta en cuba : un liberal enemigo del Socialismo real y de casi todo otro socialismo. Enemigo del totalitarismo,que crea en que el gobierno de 62 anos debe ser removido para comenzar a dialogar y a crear.Por que los «hombres nuevos » tienen tanta dificultad en renegar de un sistema que los ha aplastado,como aplasto a dos generacines anteriores,haciendolos vivir en afrentas y oprobios sumidos ??Por que son incapaces de ver que el capitaismo liberal tiene salida y el socialismo real ,no ??Por que Alexei tiene que hablar desde Brasil,pais que es un desastre segun los fieles y leales y no desde cuba,que es el faro de America ?? Senores,en Cuba,hoy se necesitan gusanos,seres que repudien el Statuo quo, no dialogantes con el eter !!!

Alexei 16 febrero 2021 - 6:50 PM

Hola Darío, en mi texto me referí a la derecha iliberal, no a la liberal que es otra cosa.

Saludos

dario45666 17 febrero 2021 - 8:34 AM

en verdad,al no conocer el termino,parece lei mal.Son terminos muy recientes……pero ok !! gracias por la aclaracion,hoy manejo un nuevo termino !!!Ja,ja…

tony crespo 16 febrero 2021 - 9:13 AM

EL PERRO GUEVERO A UNQUE LE QUEMEN EL HOCICO……Para el profesor Carlos Alzugaray, “un obstáculo para el diálogo es la diferencia generacional. «Yo pertenezco a una generación vieja —explica—; nosotros pensábamos que, si actuábamos con sacrificio y disciplina, obtendríamos un beneficio nacional y labraríamos un futuro mejor para nuestro país. Sabemos que esto último no paso” una honesta confesión del sr. Alzugaray después de 60 años intentándolo a un costo incalculable…..pero AHORA VIENE LA COLETILLA …… “tenemos esta situación económica muy grave, que ES producto del BLOQUEO?…..pero también de errores en la conduccion económica”……Efemismo para excusar el desastre sin señalar el BLOQUEO INTERNO ejercido por el estado…..El sr. Alzugaray continúa: “Hoy día dije que me parecía que no eran momentos de disciplina y sacrifico, moments de autonomía y prosperidad. Esos son los grandes temas nacionales que pasan en todos los diálogos”.
Alzugaray insistió y ahora viene la reafirmación de la primera EXCUSA …..” no es posible perder de vista la política de Estados Unidos hacia Cuba con sus dos vertientes: el bloqueo y la intromisión en los asuntos
internos”……pero el sr. Alzugaray PERDIÓ DE VISTA de nuevo el BLOQUE INTERNO……En este sentido, afirmó que hay sectores en la Florida que están constantemente compulsando a una confrontación en Cuba.

Como firmante de la primera declaración de Articulación Plebeya cuando parecía que el diálogo solicitado estaba encaminado, el propósito del profesor Alzugaray estaba dirigido a apoyar ese proceso: «Como Fernando Pérez dijo, pensé que se estaba viajando al futuro. Creo que algunas de las demandas presentadas con relación al decreto 349 son lícitas. Yo he dicho que si fuera el ministro de Cultura hace rato hubiera derogado el decreto y hubiera convocado a todos los artistas a un ejercicio de deliberación para redactar juntos uno nuevo. Luego del 27N, en algunos casos hay desconfianza y, en otros, desafío y confrontación; por esa vía no se puede avanzar mucho si lo que se quiere es un diálogo. También percibo que algunas personas están más interesadas en un protagonismo que las haga más visibles en determinadas redes sociales».

El sr. Alzugaray menciono que «hay un diálogo que nos queda pendiente, que es el diálogo con la emigración……”. “El Gobierno tiene la voluntad de hacerlo”…..este punto está por ver. Hasta ahora al gobierno cubano SOLO le interesa el diálogo con los gringos y sus agentes dentro del exilio. Y el sr. Alzugaray termina con dos propuestas: “buscar una tregua mientras lidiamos con el desafío de la pandemia y buscar alternativas para organizar los diálogos y las delibera”…….dicho de forma más cruda: GANAR MÁS TIEMPO para ver si ocurre el milagro y TODO SE QUEDA COMO ESTAS y prolongar el desastre en interminables diálogos de sordo, un CANTINFLEO. en los que está gente son maestros

El síndrome del perro del hortelano — La Joven Cuba | Cuba Nuestra: Polémica 16 febrero 2021 - 9:34 AM

[…] El síndrome del perro del hortelano — La Joven Cuba […]

tony crespo 16 febrero 2021 - 9:44 AM

…..y hablando de “perros” ya sea el del hortelano que no come ni deja comer o el perro huevero que aunque le quemen el hocico no deja de comer huevos….los viejos hábitos son difíciles de cambiar o eliminar…..un poder ejercido absolutamente y unipersonal por una dinastía política sin contestatarios efectivos, con impunidad absoluta, sin frenos legales, sin alternancia ideológica, con vicios y corrupciones enquistados en su misma esencia,….con un disfrute de TODOS los privilegios sin límites ni control que ya pasa de abuelos a hijos y nietos….seremos tan ingenuos en pensar que están dispuestos a cambiar o dialogar porque una oposición devil, desarmada, pobre se lo pide…..estos soberanos reinantes solamente han hecho coseciones. cuando el imperio muy de vez en cuando y por su propio beneficio político electoral local aprieta un poquito las tuercas para quedar bien con su electorado…..la ecuación es simple: a más embargo más liberacion en el sistema político y económico de cuba….a menos embargo menos liberación en el sistema político económico en Cuba

Evaristo 16 febrero 2021 - 11:03 AM

Padilla, gracias por el comentario.
A veces las cosas no son tan complicadas: no es que la cultura política , que según usted esta presente en todos los cubanos, no permite el dialogo entre no iguales. Tampoco es hereditaria ( de antes del 59?) . La política del PCC es el Centralismo Democrático, eufemismo que significa que dentro de sus filas se obedece al resultado del «consenso» de su Buro Político, y secretarios que replican sus orientaciones. El dialogo con los oponentes políticos se combate «con la intransigencia revolucionaria» ; asi fue, es y será mientras exista ese partido.
Para el resto , el Pueblo, que son 10 millones 700 mil ciudadanos no militantes, la formula se transforma en un mantra donde ese partido se autotitula «vanguardia» de esa «masa», y convierte al ciudadano en solo «personas» , especie de ninguneo que en esencia significa que son ciudadanos con derechos constitucionales que se aplican a discreción. La retórica se completa con la narrativa de que el Gobierno, es Cuba; «nuestro pueblo» ,son las personas que (no se sabe cuantas) le apoyan; y la calle, es de los revolucionarios.Eso permite derivar y extender las criticas y las sanciones a los que gobiernan hacia un conjunto mas amplio:la Nación Cubana Reducida.
Para poder medir el funcionamiento de esa ideología excluyente, se hace inevitable remitirnos a los resultados, que no pueden ser mas desastrosos: hoy la economía cubana,» barranca abajo y sin frenos» , colapsada por causa de políticas absurdas, continuadas y reticentes, no permite garantizar las llamadas «conquistas» de la educación,salud y deporte a los niveles que tenían hace 40 anos. Y para colmo, quienes critican eso, que es evidente, y proponen soluciones, son inmediatamente catalogados en el librito de mercenarios. Así que, los artistas no están solos. Seria útil averiguar hacia donde emigraron la critica y la autocrítica , ausentes de una prensa domesticada que hace tiempo comprendió que los aplausos son saludables, y necesarios ,para poder sobrevivir.
Y es que el Socialismo Feudal ( termino que describe mejor a una economía donde las «personas no-ciudadanos son ciervos de la gleba) no sabe hacer otra cosa; porque es incapaz de evolucionar; ni de reconocer sus errores; ni de rectificarlos; ni siquiera, de explicarle a los incrédulos, que aumentan de manera exponencial, cuales son sus razones lógicas para mantener esas políticas: solo hay que hecharle un vistazo a la lista de actividades y personas no autorizadas para el trabajo por cuenta propia.
El bloqueo es causa de ese descalabro, de una parte. Y en ultimo caso, su incidencia y la agresividad del vecino, son variantes de la ecuación : han estado allí siempre, y «la guerra que voy a echar contra ellos»(frase de una carta conocida) ha tenido las consecuencias esperadas: en este error de calculo hay también responsables.

Andrés 16 febrero 2021 - 11:58 AM

Difiero, como es natural, en el matíz de algunas de tus opiniones Alexei. Pero coincido en linea general con lo que planteas. Excelente artículo.

A mi, en lo personal, me viene incomodando desde hace mucho tiempo la naturaleza asistencialista de algunas de las medidas que se tomaron desde las reformas iniciadas hace una década, lo cual continúa ahora con la tarea ordenamiento. Definitivamente coincido en que son un giro neoliberal, consciente o inconsciente, en nociones relacionadas a la asistencia social.

Lázaro 16 febrero 2021 - 12:44 PM

Sería interesante y muy bueno poder ver a la profe Alina en la próxima mesa. Gracias por el artículo!

Alexei 16 febrero 2021 - 2:31 PM

Apreciado Dario, en el texto dice: «Los émulos cubanos de la derecha iliberal», no de la derecha liberal como tú has dicho. Ese error cambió el sentido de tu comentario.

Saludos.

mepiamo 16 febrero 2021 - 3:19 PM

No puedo entender cómo todos estos talentos, profesores y graduados de universidades, trabajaron tanto por ese futuro que nunca ha llegado, y ahora se dan cuenta de que no llegará. Seguro que deben tener graves problemas para visualizar el futuro, y yo les recomendaría que jugaran ajedrez de vez en cuando. Yo, con este pequeño cerebro, pude ver que «El Sagrado» despilfarraba todo lo que producíamos, sin que nosotros, los trabajadores tuviésemos voz ni voto en ello. Leyendo a Engels (creo que «El surgimiento de la familia, la propiedad privada y el estado»), donde hablaba él de las guerras capitalistas y su alto costo — un par de cañonazos cuestan tanto como lo que gana un trabajador en un mes. Empecé por ver que el sistema era malo para mí, y terminé por darme cuenta de que era malo para todos, pués en lugar de traernos el sistema del futuro, nos habían traído uno que existió antes del Capitalismo. Por otra parte, siempre he logrado diferenciar muy bien la patria mía, de las patrias de otros.

Observador 2021 16 febrero 2021 - 6:17 PM

Otro artículo necesario y aportador a conocernos mejor como pais.

Cada dia se le hace más dificil al poder y sus defensores de plantilla y por “cuenta propia” mantener la credibilidad y la viabilidad de un proyecto socio político ya condenado por la realidad. No ya solo por la ausencia de argumentos convincentes o irrebatibles sino por la asombrosa orfandad intelectual y la falta de talento de sus principales voceros y figuras. Las bajas por fallecimiento, emigración, abandono del combate por senilidad o desencanto han clareado las filas y rellenadas con material de segunda y de tercera calidad. Agotados y carentes de innovación y desarrollo, solo pueden recurrir al pataleo, la descalificación, el gastado discurso del asedio y el mercenarismo, en fin, lo mismo con lo parecido. Ignorantes de que estamos en un mundo demasiado diferente a los 60, los 70, los 80 y los 90.

Pero el poder seguirá obcecado y protegido por la represión y la astucia, en su unión indisoluble civico-militar, con su última componente decisiva y confiada en el servilismo de la primera. Poder con el que se deberá dialogar sabiendo que nunca lo hará con limpieza y honestidad, ni en igualdad de condiciones que nunca ha admitido ni reconocido. Porque nadie desea la violencia ni la destrucción ni la intervención de ajenos en la porfía. Cada dia surgen nuevos escenarios, nuevas iniciativas que el poder desprecia e ignora con su soberbia cada vez más indigna.

Esta articulación plebeya, inclusiva, pragmática y paciente, acorde a los tiempos y a los espacios posibles, no tiene otra opción que seguir desbrozando caminos y ayudando a potenciar una ética ciudadana, adormecida o contaminada, pero que será la protagonista del desenlace de nuestro conflicto nacional. Tan plebeya y tan articulada como le sea posible aglutinar a tanta diversidad y tanta aspiración auténtica que estuvo escondida en los controlados closets de la casa Cuba desde hace 60 años.

Aunque causen lástima los discursos oficialistas, desde la UNEAC, los medios o de las propias autoridades decisoras, ojalá que algun milagro les haga volver a la realidad. La otra parte del diálogo parece que está mas conectada y preparada para esa necesario e impostergable diálogo que lleve a consensos auténticos y transparentes. Porque no queda de otra!!

tony crespo 16 febrero 2021 - 7:38 PM

Observador 2021…..Cuando ud opina lo hace con el peso, dignidad, conocimiento de causa, claridad y caridad tan es así que trae a la memoria a los oráculos de los pueblos antiguos que acudían a ellos en los momentos mas críticos para obtener de su palabra la orientación y La Luz en medio de las dudas, contradicciones, cobardías y traisiones…no se su edad pero habla con la sabiduría que solo la experiencia de haber VIVIDO, no vegetado puede dar……

Disfruto de sus aportes simples sin recovecos en que la lógica de su exposición deja desarmado al argumento contrario sin humillarlo y dejándole una salida honorable…..sl pan….pan y al vino….vino. NO es tonto, ni se deja engañar por los cantos de sirenas y tan poco es inflexible que se rompe……en otras palabras alguien como Ud. sería mi candidato a conducir un DIÁLOGO VERDADERO ….

Esteban 16 febrero 2021 - 9:45 PM

tony crespo 17 febrero 2021 - 4:03 PM

Gracias,
La música es más poderosa que las armas en una lucha tan des igual y al igual que en Jericó al sonido de las trompetas cayeron las murallas…..como dice la letra ….YA LLEGÓ

Horacio 16 febrero 2021 - 11:34 PM

Orl, apuesto mis 2 manos que ud jamás ha ido a China.

Bien cortico. 120 millones de turistas internacionales. En sólo 40 años de apertura. Ojalá yo sea un esclavo que me permita poder hacer turismo internacional.

5 de las 10 primeras patentes de 5 , 6G. Es bien sabido de la baja calificación del trabajo esclavo…acaso cree que eso lo logran los esclavos? Euu solo con 1 dentro de esas 10.

Ciudades tecnológicas, terminales puertarias más grandes del mundo, computadora más rápida, naves a la zona oscura de la luna, etc etc……. esclavos? Siga leyendo los periódicos envidiosos de occidente que todo lo ruso o lo chino es malo y si es bueno es porque son esclavos…

800 millones sacado de la pobreza, amigo Orl…..800 millones. Se dice fácil. Como lo haría el partido Demócrata, o el republicano…mejor? Está seguro?

Copiaron patentes? Claro que sí, que Ud se piensa? Que no se iban a desarrollar? Por que los otros fueron a montar fábricas y a pagarle 1 dólar diario a un chino, acaso para ganar más dinero? Pues sí, eran las reglas del juego Orl, y los chinos lo sabian, y lo hicieron. Copiaron, y ahora son los que imponen las reglas. Así se sencillo, aunque los demás no les guste. Y claro, como son un rival difícil, lo más fácil es desprestigiar. Igual que los ideólogos del PCC cubano, cuando no tienen para enfrentar argumentos agudos y sociales de este pueblo, y que ven amenazado su estatus. Igualito, así mismito. El catalejo sirve para mirar en ambos extremos

Observador 2021 17 febrero 2021 - 12:46 AM

Tony Crespo, tan solo soy un cubano de a pie con la esperanza de que las virtudes y sueños de nuestros próceres de una nación inclusiva basada en los principios de libertad y dignidad, ajenos a un odio y un rencor que tanto daño han hecho y continúan haciendo a Cuba, retornen si es posible con mayor vitalidad y el desvelo para no perderse más. Demasiado rica es nuestra historia en auténticos debates de pensamiento y politica, de ejercicio y discusión de leyes y constituciones en cualquier escenario de guerra y paz, en la colonia y la republica. Eso no lo pudieron destruir 60 años de intolerancia y partido unico. Todos conocemos los factores y condiciones que han permitido ese accidente histórico y su prolongación en el tiempo, pero como ente antinatura y forzado, ni es eterno ni infalible. Confiemos que la cordura, la inteligencia y la honestidad se vayan abriendo paso por sobre la soberbia y el odio. No dudes que muchos cubanos compartan estas ideas y sean capaces de conducirnos a una nueva aurora. Aunque hayan sido denostados y marginados, porque de verdad que las ideas no se destruyen, como un patetico boomerang.

Ivette 17 febrero 2021 - 9:16 AM

Gracias Alexei, excelente texto. Aprovecho para felicitar la iniciativa de Articulación plebeya y a los colegas que participaron.
La supeditación de todas las problemáticas internass incluida la carencia de una cultura de diálogo y sobre todo del ambiente democrátuco que es imprescindible para que las ideas puedan debatirse en buena lid, se ha confirnado en Cuba sobre todo un recurso del poder para perpetuarse. Como todo, el fenómeno real de fondo, la hostilidad de los EEUU, debería tener otra lectura: justo por la hostilidad de un actor externo como ese, el gobierno está obligado a respetar la democracia y el Estado de derecho. En todo caso hoy más que nunca, porque el soberano es el pueblo que somos todos y ese apego es la garantia de una verdadera cohesión social interna.
Por otro lado, es cierto que nuestra cultura tiene rasgos proclives a la intolerancia, pero 1) aun así somos un país de tradición polémica respetable, que se ha perdido durante la revolución y 2) es el gobierno el responsable y con capacidad real de asegurar las reglas del ambiente democrático tomanfo en cuents nuestraa condiciones.
Una última cosa. ¿El Estado disfruta o hace uso de la libertad de expresión?, ¿los periodistas oficialistas disfrutan o muestran que hay libertad de expresión? La libertad de pensamiento y de expresión se pensaron y existen como derechos y principios para legitimar y protegwr el derecho a la diferencia. No se necesita invocar la libertad de expresuón para apoyar el gobierno. No somos tontos, no se debería insultar así la inteligencia.

José Raúl Rodríguez Rangel 18 febrero 2021 - 5:13 PM

Milán Kundera escribió la «Insoportable levedad del ser», confiados en ello, vemos como la realidad tiene sus pesos y contrapesos. Que importancia damos a cada tonelada de pesos y contrapesos sita en cada espacio? Está arritmética es de fuma importancia para el futuro y la convivencia cívica de los cubanos.
El autor por ejemplo, clarifica y pondera la importancia y el peso del «bloqueo», y las contrapone, o deduce, del peso real e importancia de las políticas públicas neoliberales de la derecha iliberal centradas en la frase de, «socialismo próspero y sostenible», que dicho sea de paso, el autor aclara que no ha sido notificada en adelante esta frase demagogica usada a diestra y siniestra por los opresores del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, adalid de políticas de ajuste económico y tarifazos a la usanza ultracapitalista.
De hecho, esa alianza del poder comunista, el partido-Estado y la nomenclatura militar ha salido ha defender el «Patria o Muerte» luctuoso en medio de la ola de like que se han destapado con la inrrupción del vídeo click, «Patria y Vida», que tiene ya en 24 horas más de 400 mil reproducciones, muy lejos de los dos meses que ha necesitado el, «Con Cubano no te Metas», para llegar de la mano del mediocre Virulo, a los 120 mil likes.
La opción es pragmática, o, » Los que vamos a morir te saludan, César», triunfan ahora que van de pasada, o el pueblo cubano vivirá un Estado fallido.

Orl 21 febrero 2021 - 5:22 AM

El colmo es que todos estemos en riesgo de morir gracias a que China ocultó durante meses la pandemia y esté Horacio aquí a la par de Cubadebate diciéndonos que es una nación moderna, que supera a los Estados Unidos.

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