Radicalizaciones y extremismos post 11-J

(Foto: EFE)

Reza un antiguo proverbio maya: «Existen tres cosas que no tienen marcha atrás: la palabra dicha, la flecha lanzada, la oportunidad perdida». Como todo momento de crisis, el 11-J pudo dar paso a soluciones encaminadas a solventar sus causas; o, en su defecto, agravar aún más la situación de partida.

La intensa forma represiva que adoptó la respuesta gubernamental al estallido popular, no solo hizo que se perdiera tal oportunidad, sino que las palabras dichas, durante y después de los acontecimientos, y las flechas lanzadas a los temporalmente vencidos —protestantes, familiares y simpatizantes—, atizaron el fuego. En el año transcurrido desde entonces, los principales efectos generados son la radicalización de defensores y opositores al Gobierno/Partido/Estado y la adopción de posturas cada vez más extremas en el espectro político.

-I-

Recién ocurridos los hechos afirmé: «Restañar las heridas de estos días y sobrepasar este momento difícil exigirá valor, mesura y tacto político al gobierno y a sus oponentes. La hora actual de Cuba es más para el diálogo y la persuasión que para las redadas y los encarcelamientos». A falta de las condiciones enunciadas, el camino escogido por el Poder sería también el de la continuidad en el empleo de sus instrumentos de violencia física: redadas, detenciones y encarcelamientos.

Además de ellas, desde el primer momento hubo otras actitudes inapropiadas que tiñeron de extremismo la respuesta gubernamental:

— Atribuir los hechos a un intento de alzamiento contrarrevolucionario acorde a un plan subversivo forjado en el exterior y coordinado a través de las redes sociales, en lugar de reconocerlo como un estallido social impulsado por causas inmediatas —incremento exponencial de los enfermos de Covid-19, alta inflación y aumento del costo de la vida como resultado de la «Tarea Ordenamiento», cortes eléctricos y mantenimiento por el gobierno de Biden de las medidas reforzadoras del bloqueo de su predecesor Trump— y mediatas: no aplicación de las reformas anunciadas tres lustros antes, sumada a la discriminación política y la falta de libertades propias del modelo de socialismo burocrático.

La posibilidad de un estallido social había sido anunciada en posts, artículos, entrevistas y ensayos, escritos dentro y fuera de Cuba; todos fueron ignorados por el Gobierno/Partido/Estado, renuente a tomar al menos medidas liberalizadoras de la economía que mitigaran las penurias de la población.

— La convocatoria del secretario-presidente Miguel Díaz Canel en comparecencia pública —donde se olvidó del Estado de Derecho proclamado en la Constitución 2019—, a que los comunistas y seguidores de la Revolución salieran a los espacios públicos a imponer el orden por la fuerza, según el antiguo lema: «La calle es de los revolucionarios».

Aunque fueron pocos los civiles que salieron a cumplir el reclamo presidencial, la respuesta de las fuerzas represivas fue airada. Al estilo de un régimen pretoriano in crescendo, tropas especiales del MINFAR y cadetes de las escuelas militares se unieron a la policía y a los agentes de Seguridad del Estado en el empleo de la fuerza.  

— La suspensión del servicio de Internet en todo el territorio para evitar que se mostrara al mundo los acontecimientos en vivo.

— El apresamiento violento y la vejación bajo custodia de manifestantes detenidos; así como el irrespeto a sus familiares, que recorrieron en su busca, durante días, estaciones de policía, hospitales y prisiones.  

Desde el lado de los manifestantes, el sentimiento más presente en aquellas jornadas fue el asombro en una doble condición: por una parte, fascinación ante su propio gesto de salir a la calle a gritar anhelos constreñidos, sin orden ni concierto; por la otra, estupefacción y temor ante el cariz que tomaron las cosas, tanto la magnitud de la protesta como la represión oficial.

No obstante la inexperiencia, espontaneidad y obstinación que marcaran la actuación de los indignados, existen principios universales que rigen la expresión del derecho ciudadano a protestar y que no deben ser ignorados si se pretende que los actos transcurran en un clima de paz. Entre ellos destaco dos que considero fundamentales: el carácter pacífico, a partir de una actitud de no violencia, principio rector de una conducta cívica; y la no internacionalización del conflicto, menos aún la apelación a una intervención extranjera.

-II-

A tenor con el principio de la no violencia, hay que reconocer que, independientemente de la justeza de los móviles que lanzaron a las calles a miles de ciudadano/as, actuaron mal los que atentaron contra coches de la policía, rompieron y saquearon tiendas en MLC y apedrearon instituciones gubernamentales —aunque el supuesto asalto al hospital de Cárdenas, tan publicitado en los primeros días, terminara siendo sobreseído y desapareciera de los medios oficiales.

Es evidente que la falta de prácticas cívicas callejeras afectó a todos los participantes. En Cuba, donde los desfiles multitudinarios solo ocurren para congratular al Gobierno/Partido/Estado, los ciudadanos no protestaban masiva y públicamente contra el régimen desde el Maleconazo de 1994, veintiséis años atrás. Pero las diferencias entre ambos hechos son notables.

Los ciudadanos no protestaban masiva y públicamente contra el régimen desde el Maleconazo de 1994.

El 5 de agosto de 1994, miles de personas salieron a manifestarse en Centro Habana y Habana Vieja y se cometieron actos vandálicos. El clima imperante era de agudización de la confrontación política por los efectos de la crisis del Período Especial y una fuerte influencia subversiva externa, evidenciada en el fomento al secuestro de embarcaciones y aeronaves para la emigración ilegal, y otras acciones violentas que habían provocado varias muertes.

La más relevante fue el intento de secuestrar el remolcador «13 de marzo» en la bahía de La Habana, y su posterior hundimiento tras chocar con lanchas guardafronteras que le cerraban el paso. En el fatal acontecimiento murieron ahogadas treinta y dos personas —veinte de ellas infantes—, y treinta y una fueron rescatadas. La atmosfera social estaba soliviantada por ánimos de violencia.  

En 1994 la reacción gubernamental también fue reprimir violentamente las manifestaciones con grupos de respuesta rápida y policías de civil, aunque sin llegar a las sádicas golpizas del 11-J. La presencia de Fidel en el lugar de los acontecimientos terminó de aplacar los ánimos. Hubo centenares de arrestos; pero casi de inmediato fueron liberados y muy pocos llevados a juicio y encarcelados.

La Crisis de los Balseros (julio-septiembre) terminó cuando el Gobierno firmó un nuevo acuerdo con EE.UU. que amplió la emigración legal; asimismo, implementó un paquete de medidas liberalizadoras que incluían la creación del Mercado Libre Agropecuario y la ampliación de las ventas en USD.

En julio de 2021 no existía tal grado de agudización previa de la confrontación Gobierno-disidentes ni de la intromisión externa; sin embargo, se hizo evidente que los niveles de obstinación —en su acepción cubana de cansancio, agotamiento, agobio— de la ciudadanía, eran tan altos y masivos que las protestas no se circunscribieron a la capital, sino que ocurrieron en unas cincuenta y cinco ciudades y poblados a lo largo del país. En lugar del centro comercial citadino, los escenarios principales fueron poblados y barriadas pobres, que yacían en la penuria agravada por el confinamiento pandémico y los apagones, en medio de la canícula veraniega.

Por eso, y ante la ausencia en el año transcurrido de un informe público oficial sobre los hechos que aporte nuevos datos, reitero que lo ocurrido el 11-J fue una manifestación espontánea de la ira popular que ni siquiera puede catalogarse de sublevación. A contrapelo de la versión oficial, sostengo que sucedió precisamente porque no estaba planificada, ni hubo concierto entre cientos de personas, menos aún integración en un plan subversivo coordinado y dirigido desde el exterior para generar acciones de violencia a nivel nacional.

Su sesgo espontáneo y popular tomó por sorpresa a las autoridades y al propio pueblo. De otra forma, siendo el Servicio de Seguridad interna lo que mejor funciona en el país, difícilmente hubieran podido acaecer hechos como aquellos.

En los doce meses transcurridos, el Poder ha mantenido un alto nivel de represión sobre los manifestantes del 11-J. Este incluye un repertorio diverso de medidas punitivas: vigilancia y acoso a ellos y sus familiares, tratos abusivos, arrestos domiciliarios, arbitrarias detenciones y prohibiciones de salir de la casa y transitar. En octubre/noviembre, de manera extremista, el Gobierno se negó a conceder el permiso solicitado por actores de la sociedad civil para realizar una protesta pacífica en varias ciudades: la Marcha cívica por el cambio.

A su vez, el nuevo Código Penal, aprobado en marzo de 2022, fortaleció el arsenal represivo al reformular antiguos delitos contra el Estado como delitos hacia el orden constitucional, en pos de adulterar la aplicación del derecho a la libertad de expresión política. Así, añadió figuras que admiten una amplia gama de interpretaciones extremistas por parte de las autoridades, entre ellas:

— el deliberado «uso abusivo de los derechos constitucionalmente reconocidos, con fines de subvertir el orden político, económico y social de la nación»;

— «el financiamiento de la actividad contrarrevolucionaria, subversiva o cualquier otra que no esté legalmente establecida, a través de sujetos que la realizan en nombre de un gobierno, organizaciones de carácter internacional, no gubernamentales u otras»;

En particular, fue terrible para detenidos y familiares el momento de los juicios y la proclamación de las largas condenas aplicadas a la inmensa mayoría de los más de setecientos que aún permanecían en prisión a fines de año; condenados por delitos de tan difícil probatura como la sedición.

-III-

En el contexto histórico-cultural cubano, no puede ignorarse que el principio de la no internacionalización del conflicto interno adquiere un sentido agónico. El intento de radicalizar cualquier protesta social y presentarla como evidencia de que Cuba es un Estado fallido, incapaz de mantener el orden interior, peligroso para la seguridad regional y, en consecuencia, merecedor de una intervención internacional humanitaria, debería ser inadmisible para cualquier patriota, independientemente de su sesgo ideológico.

El 11-J, la manifestación actual del viejo Síndrome de la Enmienda Platt: el mantra extremista de «la intervención humanitaria», fue repetido por diferentes agencias, políticos y cibernautas, e inundó las redes sociales. También brotó desde la Isla, unas veces por radicalismos ideológicos y otras al calor de la represión violenta y la difusión de imágenes y narraciones de los excesos cometidos.

La cuestión esencial es que el viejo conflicto entre los cubanos que —independientemente de sus ideas políticas y opinión sobre el gobierno—  defienden la independencia y soberanía nacionales, y los que apuestan por la dependencia política respecto a EE.UU., continua vivo tras siglos de existencia. Los que rechazamos el actual modelo de socialismo estatizado, burocrático y militarista, al tiempo que defendemos el derecho de la Isla a la autodeterminación y la soberanía, hemos de lidiar con este fantasma una y otra vez.

Si bien es cierto que el Gobierno/Partido/Estado lo blande como anatema frente a cualquier crítica y/o disidencia, también lo es que destruir al régimen cubano por la fuerza de una intervención militar es una variante presente en el repertorio de opciones, no solo de sectores importantes del US Goverment, sino también de muchos cubanos opositores, tanto emigrados como residentes en la Isla.

Los radicales que prefieren, antes de soportar una Cuba socialista, verla destruida, masacrada y ocupada militarmente por fuerzas extranjeras, asumen una actitud no solo extremista en lo ideológico, sino profundamente antinacional. La historia de dos siglos de luchas del pueblo cubano por constituir una república independiente, ha costado sacrificios sin parangón para venir a terminar en un holocausto cuando el modelo obsoleto de socialismo estatizado no da para más. Solo una invasión extranjera y la consecuente guerra popular de resistencia podrían reservar a este régimen fracasado un final tan heroico e inmerecido como ese.

Por demás, los que clamaron ese día por la intervención humanitaria no deben hacerse ilusiones. La prioridad del actual gobierno norteamericano es disminuir la emigración masiva ilegal y lo menos que desea es una guerra en su inestable frontera sur. El propio Bob Menéndez dejó establecido que aquel país no pretendía intervenir ni permitir un éxodo masivo. Las soluciones tendrán que ser encontradas y aplicadas entre cubanos.

-IV-

El Gobierno/Partido/Estado debe garantizar la gobernanza y el pleno ejercicio de los derechos constitucionales a todos los ciudadanos en un entorno de civilidad. Para ello es fundamental la implementación de mecanismos legales encaminados a la organización de actos de protesta y la protección a los participantes. Si a un año del 11-J el artículo constitucional que establece el derecho a las manifestaciones públicas ni siquiera ha sido habilitado, es porque no existe voluntad estatal de aprobar normas al respecto.  

Cuando se proclamó la Constitución en 2019, el Decreto Ley del Consejo de Estado sobre derechos de manifestación y reunión —que regularía el mecanismo para la autorización y realización de manifestaciones y reuniones—, se programó para septiembre 2020. Llegada esta fecha, se planteó que no se aprobaría por la pandemia. Sin embargo, se oficializaron otras normas ligadas a la organización del aparato estatal que ni siquiera estaban en el cronograma inicial. De haber contado con un instrumento legal como este, el pueblo del 11-J quizás hubiera planteado sus demandas en un clima de libertad y tolerancia y no hubiera existido espacio para la violencia callejera y las detenciones masivas.

Por otra parte, a un año del 11-J continúan sin ejecutarse con celeridad una serie de reformas plasmadas en importantes documentos del Partido y el Estado y aprobadas por la voluntad popular. Algunas son leyes programadas por la propia Constitución 2019 y postergadas una y otra vez, como la de Reclamación de los derechos constitucionales ante los Tribunales; otras, como la creación de las mpymes, ya fueron proclamadas, pero su aplicación se dilata absurdamente, a través de un proceso que incluye la aprobación del Consejo de Ministros.

Lo más preocupante en este primer aniversario del estallido social, es que el verano 2022 promete ser aún más difícil que el anterior. La espiral inflacionaria provocada por la «Tarea Ordenamiento» ha alcanzado cifras inimaginables impulsadas por los pobres resultados productivos en las ramas agropecuaria e industrial, la caída de las importaciones y la crisis mundial provocada por la guerra en Ucrania.

La extensión imparable del uso de divisa extranjera —mediante tarjetas MLC, VISA o MASTERCARD—, introduce una distorsión en los mercados que deteriora sin freno el valor del peso cubano y, con él, de los ingresos de las familias trabajadoras. De ahí que la pobreza alcance ribetes extremos en numerosas comunidades urbanas y rurales. Recientemente, manifestaciones airadas en las redes sociales de madres y padres que reclamaban sus derechos conculcados –tanto políticos como económicos−, y la amplia aceptación social que ellas logran, muestran los altos niveles de radicalización alcanzados por amplios sectores sociales.

Ojalá las voces que claman por un diálogo nacional, por la liberalización de la vida económica, la sociedad civil y las opiniones políticas; sean más fuertes que las de los extremistas, de ambos bandos, que se atrincheran en la defensa a cualquier costo de sus dogmas anacrónicos. Es hora de organizar un gran debate nacional con la presencia del Gobierno y actores de la sociedad civil para reorientar los destinos de Cuba hacia una sociedad más plural, democrática y participativa; acorde al modo de producción mixto que se promueve y a los derechos plasmados en la Constitución 2019.

Al odio y la soberbia de los extremismos de cualquier signo político-ideológico, ha de imponerse la voluntad de la mayoría para acabar de sacar a nuestro pueblo de esta sima de odio en la que nos vamos precipitando. El país no es de un grupo particular. Sus campos y ciudades, calles y plazas, no son del Partido/Gobierno/Estado y de los que los respalden: son públicos; es decir, de todo el pueblo cubano.

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Cien

17 comentarios

Sanson 13 julio 2022 - 8:28 AM
Cuando termine la pesadilla que comenzo con la dictadura de fidel castro y aun persiste en nuestros dias, en un pais que ha ido destruyendose paulatinamente en lo economico, lo politico y lo social y la nacion cubana tenga que pagar una deuda contraida con el Mundo entero a traves de estos annos, no desearemos deberle al pueblo norteamericano que sus hijos hayan tenido que venir a arriesgar sus vidas solamente por hacer lo que a los que nos correspondio, preferimos no hacerlo.
dario 13 julio 2022 - 9:04 AM
ante todo,creo que lo que no admiten los enemigos del Regimen,no es el socalismo,es la tirania totalitaria de lo que se trata .....En una sociedad democratica,el tipo de relacion economica,politica,social lo determinria el pueblo.En cuanto a la soberania y la accion exterior,seguro que muchos estaran de acuerdo en dos cosas : 1- Elgobierno comunista cubano no es el mas indicado para criticar la "accion exterior" todos sbemos el largo histoial de intervenciones armada y no armadas del gobierno cubano en el exerior.El que estas ntervenciones esten amparadas en "filosofias liberadoras" ,no dice nada.Son lo que son.2- Todos sabemos que el pueblo cubanosin ayuda exterior es incapaz,desde la derrota de la brigada 2506 de sacudirse el yugo.Sencillamente,no pued.Habria que esperar a que el Poder se derrumbara solo,no hay de otra.La asociacion : MININT-MINFAR-PCC apyados por la Gran Logi Izquierdsta internacional,es imbatible.Podran hacer todo los abusos que hacen,pero no podran se derrocados y....eso llora ante la cara de dios,como diria mi madre !!
Livio Delgado 13 julio 2022 - 9:16 AM
Seguir conduciendo el país mirando por el espejo retrovisor alejara cada día esa nueva Cuba que ha de lograrse, las efemérides solo nos permiten visualizar el tiempo vivido sin resultados, nos muestra que el tiempo corrió sin que algo mas importante transcurriera como para cambiar lo que nuestra memoria atesora importante, imagino que ofrecer desde 3 puntos de vista, económico, jurídico y social que poco ha cambiado ese país y ese conjunto de políticas económico-sociales que hizo estallar la sociedad aquel 11J mostraría los retos no logrados, pero al igual que como resultado de aquel maleconazo del año 94 una ola migratoria de descompresión social resolvió en parte el cisma alcanzado, un estado-partido-gobierno autoritario, represivo y sordo contuvo la espiral de protestas y un pueblo sin experiencias movilizadores y de reclamas sus derechos por casi 3 generaciones aprendió como quedarse corto en sus reclamos. Todavía me sorprende su persistente ingenuidad al escribir “Es hora de organizar un gran debate nacional con la presencia del Gobierno y actores de la sociedad civil para reorientar los destinos de Cuba hacia una sociedad más plural, democrática y participativa”, en la dictadura del proletariado sin proletarios en el poder lograda, mientras persista el partido único que rige destinos y no responde al soberano sino a esa casta de históricos gobernantes que dirigen desde el poder real, jamás existirá sociedad plural, mucho menos democrática y participativa, ha de venir una nueva revolución que devuelva esos valores que usted aspira, desgraciadamente esa otra religión que se anuncia como “por los pobre de esta tierra” y que ese grupo de poder en Cuba de derecha que gobierna desde la izquierda siempre esgrime como política social es algo verdadero para los pobres, falso para sabios, y útil para dirigentes que les ha asegurado su permanencia “divina” .
Manuel Figueredo 13 julio 2022 - 10:18 AM
Nunca he sido partidario de una intervención extranjera. Estimo que el problema, sólo nos atañe a los Cubanos resolverlo. FC para derrotar la Dictadura de Batista tuvo que atacar dos cuarteles el de Santiago de Cuba y el de Bayamo, el cual no pudo conseguir su objetivo y más tarde volver a tomar las armas y huir hasta la Sierra Maestra. Ya todos sabemos cómo terminó la epopeya. Hoy nos encontramos , delante de todos nosotros por otra Dictadura y soy de la opinión que hemos hecho bien poco para quitarla de nuestro camino. Se pueden decir muchas cosas más, llevamos casi 50 años repitiendo lo mismo y es : Con la Dictadura no hay diálogo posible. Alguien dijo con mucha claridad que " La Libertad se conquista con el Filo del Machete "
dario 13 julio 2022 - 11:11 AM
sr. manuel : con el mayor respeto,sabiendo que discrepar es normal y haciendo uso de la libertad que me brinda LJC,le digo que .discrepo mucho con este comentario de hoy y...le explico brevemente,pues los hechos especificos llevarian mas espacio y tiempo.El gobierno comunista ,de facto,comenzo el 1o de enero de 1959.A la sombra,usando el caudal de populardad y jugando con los buenos deseos de los cubanos, el grupo de comunistas,dicto los destinos de Cuba.Los cubanos,unos antes que otro,se dispusieron a dar pelea,sabiendo que las politicas populistas y el apoyo de la URSS,asi como el carisma del Salvador Glorioso,eran enemigos dificiles de derrotar y los cubanos acudieron a diferentes armas,clandestinidad,invasion de la mano de los USA ,sabotajes,lucha guerrillera,atentados,etc,etc....miles,decenas de miles de muertos,encarcelados,expulsados se han producido en cuba,luchando contra el regimen toaltario y a sabiendas que ,de institucionalizarse,seria imposible de derrocar,con la ayuda abierta de la URSS,el yugo sobre los cubanos de un gobierno qe controla desde la cuna a la tumba,con respaldo de una izquierda loca por el poder total,seria imposible hacer nada.Como asi fue.Pero no puedo aceptar que alguien diga que el puebo cubano no lucho y aun lucha por sus derechos,por ser humanos.Que ganaron los malos ? si,es verdad.Que no se lucho,es una mentira abominable.Que los cubanos no conozcan a sus heroes ,no es culpa de ellos.Forma parte del poder totalitario,lo demas ,....Gracias
Manuel Figueredo 14 julio 2022 - 7:56 AM
Señor Darío, comprendo su preocupación y asumo su crítica como la mía propia. Quizás fui extremista al diagnóstico y apreciación sobre la actuación que hemos mantenido para derrocar a la dictadura, pero en correspondencia a eso debo, debo significar que todavía falta mucho por hacer. Le doy mis sinceras gracias.
juanaBacalao 13 julio 2022 - 2:33 PM
hasta que no corra sangre no hay solucion, los comunistas ese es el unico dialogo que escuchan, la historia se ha encargado de demostrarlo.
Godofredo 14 julio 2022 - 11:40 AM
Vas a ir a derramar la tuya?
Mario+Juan+Valdés+Navia 13 julio 2022 - 11:30 AM
Gracias por.los.comentarios. La propuesta.de.un diálogo nacional cubano no puede excluir a priori al.gobierno, constituido y apoyado por parte del pueblo. Eso sería un.dialogo parcial entre fuerzas.de la oposicion, disidentes y críticos. Se que el.gobierno prefiere debatir con poderes extranjeros que.con actores de.su propio pueblo que.no le.sean fieles, pero la.salida.es.presionarlo para que tenga que aceptarlo mediante la lucha.no.violenta, no excluirlo de entrada como si ya.no existiera y no.estuviera en el Poder.
Esteban 13 julio 2022 - 11:53 AM
No puedo creer que todavía haya quien clame por un "diálogo nacional con la participación del gobierno". Debe ser una broma.
Esteban 13 julio 2022 - 11:57 AM
Esos señores del grupito de poder no harán absolutamente NADA que implique pérdida de poder para ellos. Con esos bandoleros del partido único no hay diálogo que valga. O el pueblo los barre para siempre o para siempre nos seguirán machacando hasta hacernos polvo.
Evelio 14 julio 2022 - 11:05 AM
El que piense que se debe incluir al gobierno actual en un dialogo nacional.. ok, esta bien, es su opinion. Pero llamar extremismo a la posicion que no quiere hablar nada con el gobierno es injusto, ignorante e irrespetuoso. Me explico, No se trata de cualquier cosa, son 60 años robando, reprimiendo, mintiendo, donde cada generacion ha vivido peor que la anterior, sin dar señales nunca de interes alguno en otra cosa que no sea prolongar el tormento de la gente. No es cualquier cosa. no es extremista responder con no querer le hablar sino solo sacarlo apatadas, a un regimen que si es extremista por largo tiempo y severamente.
Sanson 13 julio 2022 - 4:46 PM
La foto que encabeza el articulo es algo denigrante. En mi opinion es mas culpable el que apalea con un garrote como el ue tiene ese esbirro de la foto a un manifestante que el que apedrea la vidriera de una tienda. Lo mas probable es que la victima haya ido a prision y,sin embargo, el canalla que esgrime el garrote haya recibido una merienda y un jugo por eso.
Jose Ramon 13 julio 2022 - 6:54 PM
No va haber ninguna intervención extranjera. Eso es una tontería esgrimida durante los últimos 60 años. Si no ocurrió en los 70-80 cuando Cuba exportaba revolución ¿Para que hacerlo ahora? Si hasta es un excelente mal ejemplo y un argumento común en contra de la izquierda.
Observador 2022 13 julio 2022 - 7:44 PM
Por cierto, hoy se cumplen 28 años del criminal hundimiento del remolcador y la impunidad no ha permitido ni respetar la memoria de sus víctimas. Tan solo este desprecio a la justicia y a la vida humana que ejerció ese poder y que sus actuales detentores mantienen en sus preceptos seria suficiente para acabar de reconocer la inviabilidad de un dialogo con esa elite. Parece infantil además seguir sosteniendo la posibilidad de una intervencion militar norteamericana, descartada desde la Crisis de Octubre y por los propios intereses actuales de EU y a la vez darnos golpes de pecho con el contundente rechazo a ella. Todas las soluciones posibles han fracasado y no se vislumbran otras nuevas de carácter pacifico o que incluyan un dialogo honesto. Creo que a estas alturas debemos estar conscientes de la indignidad de vivir bajo este régimen, con todos los resortes posibles para perpetuarse en el poder como lo han hecho en 60 anos y con la protección tácita o entusiasta de toda la izquierda, del apoyo y la inversión del empresariado inescrupuloso que nunca faltará y hasta de la comprensión piadosa del Papado. Aunque la escasez y la miseria material pudieran amainar, la opresión y la falta de libertad seguiran acompañandonos si se pretende excluir determinadas opciones y seguir aspirando a mediaciones dialogueras que nunca conseguiran expulsar a los secuestradores del poder y de la constitucion..
MARLENE AZOR HERNÁNDEZ 14 julio 2022 - 8:09 AM
OJO, ojalá tuviéramos un intervención humanitaria internacional, esto no atenta contra la soberanía del soberano que es el pueblo reprimido y ninguneado 63 años después. Ya ´se que no va a pasar, pero veamos la realidad y utilicemos los conceptos necesarios para que el texto no sea un exabrupto de buena voluntad, frente a lo que no se entiende. La falta de formación endémica en Ciencias Sociales en Cuba fruto de 63 años de dictadura comunista totalitaria, hace que uno no sepa de qué habla este autor, y sé que escribe con la mejor intención para la Patria, pero no sabe de lo que habla. Acude una vez más a la buena voluntad de la dictadura que no ha mostrado en 63 años alguna muestra de voluntad política para escuchar y aplicar las demandas populares. Le dejo al autor y a LA JOVEN CUBA, la precisión de conceptos que no tiene y una brevísima historia de la disidencia a la dictadura totalitaria durante 63 años.La precisión de conceptos y categorías es imprescindible, porque de lo contrario se percibe la realidad sin instrumentos de análisis. Por ejemplo, el recientísimo disparate de Rogelio Polanco y Diaz Canel de definir el 11 de julio del 2021 como "un golpe de estado" evidencia que los que dirigen la palabra en el país son analfabetos funcionales, y nadie en la dictadura totalitaria le puede corregir semejante disparate. Yo pido el boicot mundial contra la dictadura comunista cubana como hizo la comunidad internacional contra el apartheid en Sudáfrica y ahora contra la invasión de VLADIMIR PUTIN a la soberana Ucrania, es decir más sanciones económicas diplomáticas económicas y políticas .Eso no es una intervención militar humanitaria, y sin embargo los que se nombran socialistas tampoco lo exigen y luchan por ello. Siguen en la misma formula de siempre de pedir la buena voluntad de una dictadura totalitaria. Las palabras importan y mucho y los conceptos también porque entonces no estamos percibiendo la realidad como es y no somos serios. LAS CIENCIAS SOCIALES NO SON UN POEMA. ACÁ LES DEJO MI TEXTO CON LAS PRECISIONES DE LO QUE HABLAMOS SOBRE CUBA. https://in-cubadora.com/2022/07/05/marlene-azor-hernandez-cuba-de-la-revolucion-a-la-dictadura-totalitaria/?fbclid=IwAR18N00sIF-FugQclWcI6v33f1JTjpiv6axHFhOQVV3poogbsjUQaS2MiD8
Sanson 15 julio 2022 - 9:59 AM
Muchas veces he mandado este grupo de medidas encaminadas a oponerse a la tirania y muchos las "dejaron pasar"como si con ellos no fuera. Ahora "they come around" al parecer. Medidas de como oponerse a la dictadura: 1) Que los emigrados que viven en USA sigan apoyando y promoviendo a politicos cubano /americanos que aseguren las sanciones al regimen y sus tiranos, las cuales no estan dirigidas a los cubanos como falsamente nos tratan de hacer creer, sino solo a esa claque que necesita que todos se olviden de su pasado y su presente mafioso para desarrollar sus futuros negocios y distanciarse cada vez mas del pueblo que vive sin derechos y sin comida 2) Que los emigrados dejen de gastar su dinero en embajadas cubanas, hoteles del conjunto militar u otros negocios manejados por la oligarquia militar. No aceptar la obligada adquisicion del pasaporte cubano como requisito impuesto a los cubanos que deseen viajar a la Isla y conocer que ese documento ya de por si carisimo es un apendice inutil que no da la posibilidad de abordar el avion de ida ni el de vuelta si no se posee un pasaporte o documento real que acredite al viajero ya sea como ciudadano o residente en el exterior. 3)Evitar cuando no sea imprescindible las comunicaciones a traves del monopolio ETECSA 4) Evitar lo mas posible gastar dinero en las criminales tiendas en divisa manejadas por el gobierno que venden productos de primera necesidad en dollares diferenciando al cubano con dollares del cubano sin dollares como si pertenecieran a razas con derechos desiguales. 5) Exigir sueldos decorosos que hagan que los cubanos puedan al cabo de sesenta y dos annos cubrir sus necesidades de vivienda, transporte, comida y medicinas sin necesidad de esperar que «se las den» a decision o no de la claque en el poder, 6) No acatar chantajes con lo que pertenezca a todos como la educacion, la salud, el derecho a una vivienda y la posibilidad de vivir donde se desee en el territorop nacional. Estar concientes y manifestar publicamente que la salud, tanto la pauperrima que se oferta al pueblo como la privilegiada que reciben la claque dominante y sus esbirros sale de los bolsillos agujereados del pueblo y no de los improductivos puestos a dedo que los mal gobiernan. 7) Protestar abiertamente en contra de restricciones de viajes como una violacion de los derechos constitucionales de la poblacion y un vil chantaje a los opositores pacificos.. 8) Exigir el fin a las condenas por forma de pensamiento que constituyen una violacion de las leyes existentes a conveniencia de la claque en el poder. 9) . Organizarce en Sindicatos libres ajenos a la bazofia dictatorial.Exigir que se declare constitucional el derecho a la huelga.Tener conciencia de nuestro derecho a la libertad de expresion. 10) Convencer al personal medico que exija sus derechos y su salario antes de enrrolaese en misiones en el extranjero o negarse rotundamente a hacerlo en caso de no ser oidas sus demandas.. 11) Evitar cualquier uso de extra horario laboral no remunerado para recibir la propaganda mentirosa de la tirania y criticar publicamente a los esbirros que la divulgan 12) Desmarcarse del regimen que ha situado al pais en una situacion de paria economico a nivel mundial y violador de los derechos ciudadanos de sus habitantes. 13) Condenar el uso y reclutamiento de sicarios para oponerse a demostraciones populares. Obtener iformacion sobre tales sujetos y publicarlos en redes sociales para que sean conocidos internacionalmente e incluidos en las listas NO FLY por siempre. 14) Exigir transparencia en la informacion de cuanto deja al Estado cubano la plusvalia extraida de los salarios de los medicos en mision asi como de las colectadas por las tiendas que venden articulos de primera necesidad a la poblacion solamente en divisas. 15) Expresar la negativa al aspecto de la invariabilidad del sistema socialista expresado de forma obligatoria y dogmatica en la constitucion cubana lo cual implica que esa forma de gobierno tenga la exclusividad impuesta para permanecer en las generaciones futuras de cubanos esten o no de acuerdo con este sistema por considerarlo ya sea inoperante, obsoleto o simplemente no deseado por la mayoria SI NISIQUIERA HACEMOS ESTO NO PODEMOS PRETENDER QUE UN MARINE VENGA A ARRIESGARSE. POR ALGO DEBEN EMPEZAR.

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