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jueves, octubre 22, 2020

Quinquenio Gris: la música “prohibida”

Por: Harold Cárdenas Lema

Ésta es obra de todos nosotros: tanto de los ‘barbudos’ como de los lampiños;  de los que tienen abundante cabellera, o de los que no tienen ninguna, o la tienen blanca. Esta es la obra de todos nosotros”

Fidel Castro

Del Quinquenio Gris en Cuba se ha escrito mucho en los últimos años, a raíz de la llamada Guerra de los Correos se trató de exorcizar este demonio del pasado que cada cierto tiempo parecía resurgir. Lo cierto es que muy poco queda de los criterios en extremo intolerantes y sectarios que ensombrecieron nuestra política cultural en los años setenta y un poco más, aún así resulta válido recordar lo ocurrido, descubriremos que estudiando nuestra historia, hallaremos la raíz a los errores del presente.

Existen dos discursos políticos que definieron la época, en lo que se conoce como las Palabras a los Intelectuales, Fidel prometía que en Cuba no se permitirían los excesos cometido en otros países socialistas, su discurso era a todas luces tranquilizador y lo mostraba como el gran estadista que sería, pero sucedió que dicho encuentro se tradujo en la mente de muchas personas a través de una frase que resalta por su ambigüedad: “dentro de la Revolución todo, fuera de la Revolución nada”, lo que quedó dentro y fuera, estuvo a la merced de la imaginación de los funcionarios de la época.

El segundo discurso, y que marcó la política social de la época, fue pronunciado el 13 de marzo de 1963, cuando Fidel dijo que “todos son parientes: el lumpencito, el vago, el elvispresliano, el «pitusa»”, estaba incluyendo en la misma lista a los rockeros y homosexuales, junto a los delincuentes, vagos y contrarrevolucionarios. Su preocupación era válida pero la clasificación que hacía era fatal para estos estratos, si queremos hacer justicia habría que agregar que no se trataba de una opinión de un estadista, la Cuba de la época era francamente intolerante y no estaba preparada para los fenómenos musicales que ocurrirían ni la Revolución Sexual que ya tenía lugar.

En los años sesenta y setenta, gracias al estigma del “diversionismo ideológico”, la música que llegaba a la isla proveniente del extranjero, sufría la censura oficial. De esta forma se puede entender cómo estuvimos parcialmente ajenos a fenómenos musicales internacionales, se cometió el error imperdonable de proscribir a los Beatles y otros grupos en el país. Irónicamente, mientras en nuestro país los chicos de Liverpool eran vistos como armas del imperialismo, en Estados Unidos se les veía en algunos círculos como armas del comunismo. De la noche a la mañana, a raíz de las amenazas provenientes de EU, el arte se convertía en arma de lucha, y fue así cómo la música anglófona se convirtió en debilidad ideológica y fue desterrada de emisoras radiales y clubes nocturnos.

A partir de 1966 comenzó a permitirse un poco de música anglosajona en la radio, y el primer programa en transmitirla parece haber sido Nocturno, de Radio Progreso, siempre de manera controlada y en una cantidad menor que la música en español. A partir de 1967 descubrieron una nueva fórmula, los españoles estaban versionando las canciones americanas e inglesas, ya en nuestro idioma se podían transmitir a discreción. El país se inundó de música española: los Fórmula V, los Brincos, los Pasos, los Mitos, los Mustang y muchos otros grupos tuvieron un tremendo éxito en la isla, sencillamente imitando la música prohibida en Cuba, pero al hacerlo en español contaban con la anuencia de las emisoras. Fue así cómo nos quedamos con las imitaciones en vez de los originales, los efectos aún son perceptibles en la actualidad, los cubanos conocemos estos grupos hasta la saciedad pero en cambio ignoramos la mayoría de los clásicos anglosajones.

En los años setenta la música rock internacional fue vista cómo sinónimo de rebeldía, de manifestación contra el poder hegemónico, a favor de movimientos sociales y contra la guerra en Vietnam. Mientras, llama la atención que en la prensa ni nos enteramos de festivales como el de Woodstock, parecía que el mensaje pacifista allí expresado, no era noticia para nuestros medios. Perdimos en aquellos tiempos la oportunidad única de identificar al movimiento hippie internacional, con la Revolución que ocurría en Cuba en esos momentos, pues ambos tenían mucho en común en su forma y contenido revolucionario. El rock anti-sistema norteamericano hubiera tenido un escenario de lujo en La Habana o Varadero, en cambio preferimos auto-marginarnos de este movimiento, craso error.

Lo peor de esos tiempos lo señala Ernesto Juan Castellanos cuando dice que “lejos de comprender e integrar a los jóvenes cubanos con inclinación hacia la música rock a la nueva obra social que construía, la Revolución optó por marginarlos y aislarlos junto a sus inclinaciones culturales. Comenzó a alejar así a una importante cantera de jóvenes a quienes, en respuesta, tampoco les interesó comprenderla a ella”. Todo esto fue responsabilidad de aquellos que veían síntomas de diversionismo ideológico en quien hablara inglés y tuviera pelo largo, al final, estos censores eran contrarrevolucionarios o al menos anti-revolucionarios en su pensamiento.

Hubo que esperar cuarenta años para que John Lennon pudiera sentarse en un parque habanero, si bien en décadas pasadas poseer un disco de los Beatles podía representar un dura reprimenda y ser tildado de blandengue, actualmente la canción Imagine de Lennon se transmite entre la Mesa Redonda y el Noticiero Nacional, si esto no es ejemplo de lo relativo de nuestras vidas, no sé qué lo será.

Hace pocos días presencié un debate entre dos amigos, uno se quejaba de que hay quienes emplean el Quinquenio Gris como recurso y padecen de un victimismo exacerbado, este fenómeno es cierto y lo he observado más de una vez, pero el otro le replicaba con un argumento infalible: el Quinquenio merece ser recordado cada vez que amerite, es algo así como el Holocausto, ¿a quién se le ocurriría reclamar que los judíos hagan tabula rasa de lo ocurrido en la II Guerra Mundial?

¿A quién se le ocurre pedirle a las víctimas de los excesos de los años setenta, que pasen página y olviden su pasado? Ciertamente no a nosotros, en los próximos días hablaremos sobre los rockeros, los homosexuales, los religiosos y todos aquellos que fueron a parar al sótano de una biblioteca, a la UMAP o a una industria metalúrgica, por el pecado de no cumplir el patrón que se trató de imponer en la isla. Es una de nuestras deudas pendientes como país, a ellos dedicamos estos escritos.

357 Comentarios

  1. GothicPrince Miembro Fecha de ingreso: 24/Sep/06
    Localización: La Habana, Cuba
    Mensajes: 59

    Los muertos de la Revolución cubana

    ——————————————————————————–
    Esta es una relación de las personas que murieron como consecuencia del triunfo el 1 de enero de 1959 de la Revolución liderada por Fidel Castro.

    -Los torturadores y asesinos de la dictadura batistiana: Fueron procesados en juicios justos, a puertas abiertas y algunos acusados fueron absueltos. Fueron pasados por las armas policías que asesinaban, violaban y encarcelaban extraoficialmente.

    -Los alzados del Escambray: Asesinos de campesinos. Hicieron resistencia con el apoyo de los Estados Unidos hasta 1965, cuando fueron borrados del mapa por las milicias (ejército irregular cubano que formó la población para apoyar a la Revolución)

    Nadie más murió.

    Es curioso que la contrarrevolución diga que la Revolución reprime al pueblo cuando en más de una ocasión en cuarenta y siete el Gobierno Revolucionario ha armado a cientos de miles de cubanos (durante los días de la Crisis de octubre fueron armados 2 000 000 de cubanos) y nunca ha habido una insurrección militar importante desde 1933 (cuando el golpe de estado de Batista).

    No hubo tales 100 000 muertos. Eso es una reverenda mentira. En Cuba no hay cementerios a la usanza de los Estados Unidos (miles de cruces blancas en una campo llano). Esa foto no tiene ningún valor.

    Y es cierto: el pueblo apoya a la Revolución. Es por eso que los contrarrevolucionarios no pueden protestar sin resistir la respuesta de los auténticos cubanos.

  2. Escrito por GothicPrince
    Esta es una relación de las personas que murieron como consecuencia del triunfo el 1 de enero de 1959 de la Revolución liderada por Fidel Castro.

    -Los torturadores y asesinos de la dictadura batistiana: Fueron procesados en juicios justos, a puertas abiertas y algunos acusados fueron absueltos. Fueron pasados por las armas policías que asesinaban, violaban y encarcelaban extraoficialmente.

    -Los alzados del Escambray: Asesinos de campesinos. Hicieron resistencia con el apoyo de los Estados Unidos hasta 1965, cuando fueron borrados del mapa por las milicias (ejército irregular cubano que formó la población para apoyar a la Revolución)

    Nadie más murió.

    Es curioso que la contrarrevolución diga que la Revolución reprime al pueblo cuando en más de una ocasión en cuarenta y siete el Gobierno Revolucionario ha armado a cientos de miles de cubanos (durante los días de la Crisis de octubre fueron armados 2 000 000 de cubanos) y nunca ha habido una insurrección militar importante desde 1933 (cuando el golpe de estado de Batista).

    No hubo tales 100 000 muertos. Eso es una reverenda mentira. En Cuba no hay cementerios a la usanza de los Estados Unidos (miles de cruces blancas en una campo llano). Esa foto no tiene ningún valor.

    Y es cierto: el pueblo apoya a la Revolución. Es por eso que los contrarrevolucionarios no pueden protestar sin resistir la respuesta de los auténticos cubanos.

  3. El Militant, un semanario socialista en inglés

    PORTADA

    Obrero despedido gana apoyo

    Rebelión del pueblo trabajador en Argentina

    ‘Libertad para 5 patriotas cubanos’

    Washington inicia ocupación militar en Afaganistán, impone protectorado

    Introducción a nuevo libro de Pathfinder ‘De la Sierra del Escambray al Congo’

    ‘La Lucha contra bandidos: combatiendo la contrarevolución en el Escambray’

    Lucha Obrera

    ESTADOS UNIDOS

    Defienden prestaciones de mineros

    Atentan contra derechos de trabajadores

    Juventud Socialista persigue nuevas oportunidades de reclutamiento

    Condenan despido político en Carolina del Norte

    Universitarios en Nueva York denuncian alza de tarifas para estudiantes indocumentados

    Torneros en Connecticut ganan nuevo contrato

    Anulan pena capital contra Mumia Abu-Jamal

    LATINOAMERICA Y EL CARIBE

    Reunión del Foro São Paulo

    MEXICO

    Feria del libro atrae interés en debatir guerra, luchas en EE.UU.

    VENEZUELA

    Patrones realizan paro contra el gobierno de Chávez

    EDITORIAL

    ¡Anular la deuda argentina!

    UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
    enero de 2002 Vol. 26 No. 01

    Editorial Pathfinder
    Cómo el pueblo trabajador cubano derrotó a ‘bandidos’ en el Escambray
    Víctor Dreke relata victoria sobre contrarrevolucionarios dirigidos por Washington

    A continuación publicamos un capítulo del nuevo libro de Pathfinder, De la sierra del Escambray al Congo: En la vorágine de la Revolución Cubana, una entrevista con el revolucionario cubano Víctor Dreke. El capítulo se titula «La lucha contra bandidos: combatiendo la contrarrevolución en el Escambray» (ver nota preliminar en la página 20). Reproducido con autorización; derechos reservados © 2002, Pathfinder Press.

    v

    En 1959 y 1960, el nuevo poder cubano, que inspiraba a la vez que respondía a un movimiento de masas en ascenso, fue aplicando más y más medidas que beneficiaban los intereses de los trabajadores y agricultores. Al profundizarse la revolución, los capitalistas, los hacendados y sus sirvientes locales –a instancias de Washington, del que recibían un creciente apoyo– buscaron derrocar al nuevo gobierno e reinstalarse en el poder para restaurar sus propiedades y privilegios perdidos.

    Organizaron y armaron a bandas contrarrevolucionarias por toda Cuba. En las ciudades iniciaron una campaña de incendios y sabotajes, prendiendo fuego a grandes almacenes y fábricas. Un número bastante superior a 100 cubanos murieron en esos ataques terroristas en los primeros años.

    En las zonas rurales, los grupos armados contrarrevolucionarios se fueron concentrando en la sierra del Escambray, en Cuba central. Ya para 1960, decenas de estas bandas –conocidas en Cuba simplemente como «los bandidos»– estaban cometiendo asesinatos y actos de sabotaje, quemando plantaciones de caña y atacando centros de producción.

    Los miles de adolescentes voluntarios de las brigadas alfabetizadoras fueron un blanco especial de estos ataques. Estos jóvenes se esparcieron por todo el campo a comienzos de 1961 para enseñar a campesinos y trabajadores a leer y escribir, y al cierre de ese año habían eliminado efectivamente el analfabetismo en Cuba. El asesinato particularmente brutal de Conrado Benítez, un joven alfabetizador voluntario de 19 años, y del campesino Eliodoro Rodríguez Linares en enero de 1961 le dio un nuevo impulso a la movilización masiva de milicias que fue el elemento fundamental de la primera «limpia», según los cubanos denominaron el operativo para eliminar a los bandidos.

    Entre los dirigentes de las bandas contrarrevolucionarias había hombres que en algún momento habían participado en la lucha antibatistiana, así como individuos que o bien habían apoyado a Batista o que no habían desempeñado papel alguno en la guerra revolucionaria. En las páginas que siguen, Dreke describe a varios de estos individuos.

    Washington fue armando, abasteciendo y dirigiendo cada vez más a los bandidos. Durante los preparativos para lo que sería la invasión de Bahía de Cochinos en 1961, las administraciones norteamericanas de Dwight David Eisenhower y de John F. Kennedy proyectaban que estos grupos desempeñaran un importante papel de apoyo durante la agresión. Sin embargo, a finales de 1960 y comienzos de 1961 el Ejército Rebelde y las Milicias Nacionales Revolucionarias ejecutaron acciones decisivas para eliminar la amenaza.

    El 17 de abril de 1961, una fuerza expedicionaria de 1500 mercenarios cubanos –organizada, financiada y desplegada por Washington– invadió a Cuba por Bahía de Cochinos, en la costa sur. El objetivo de los contrarrevolucionarios era detonar un levantamiento contra el gobierno y a la vez retener una cabeza de playa en territorio cubano el tiempo suficiente para instalar un gobierno provisional ya formado en Estados Unidos, el cual solicitaría el apoyo y la intervención militar directa de Washington. Sin embargo, en menos de 72 horas de intensos combates, los mercenarios fueron derrotados por las milicias, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, la Fuerza Aérea Revolucionaria y la Policía Nacional Revolucionaria de Cuba. El 19 de abril los invasores que quedaban fueron capturados en Playa Girón, el nombre que utilizan los cubanos para designar la batalla.

    Víctor Dreke fue el jefe de las dos compañías del Batallón 117 que entraron a Playa Girón por el pueblo de Yaguaramas desde Oriente. Fue herido en combate.

    Los bandidos en el Escambray y sus patrocinadores en Washington sufrieron otro revés en octubre de 1963, con la segunda reforma agraria. Con esta medida revolucionaria se confiscó las propiedades mayores de 67 hectáreas de los 10 mil agricultores capitalistas que quedaban, armonizando así las relaciones de propiedad sobre la tierra con las ya establecidas por la expropiación de la industria capitalista en la segunda mitad de 1960.

    Ya para fines de 1964, según describe Dreke, la lucha contra bandidos casi se había ganado. En una operación de limpieza, los últimos grupos fueron liquidados en 1965.

    Para nuevas generaciones de jóvenes en Cuba, esta historia de la lucha revolucionaria en el Escambray cobró vida nuevamente en 1999.

    Ese año, ocho organizaciones, que representan a la mayoría de la población, se unieron para interponer una demanda ante el Tribunal Provincial Popular de Ciudad de La Habana y exigir que se obligara a Washington a pagar por los daños que han sido la consecuencia de sus esfuerzos por derrocar a la Revolución Cubana durante los últimos 40 años. Las audiencias del tribunal en la causa, Demanda del pueblo de Cuba al gobierno de Estados Unidos por daños humanos, contaron con decenas de testigos que ofrecieron testimonios, en los que detallaron los resultados concretos de los crímenes de Washington contra el pueblo cubano: miles de muertes y miles de millones de dólares en daños físicos. El 2 de noviembre de 1999, el tribunal emitió un veredicto condenatorio contra Washington que sumaba 181 mil millones de dólares en indemnización por el costo humano de estos crímenes.

    Al ofrecer sus testimonios ante el tribunal, los testigos señalaron que, entre 1960 y 1965 en el Escambray, los bandidos fueron responsables de la muerte de 549 cubanos.

    Señalaron también cómo la lucha para derrotar a los bandidos ayudó a movilizar la fuerza de los trabajadores y agricultores de Cuba durante esos años, fortaleciendo así a la Revolución Cubana para enfrentar los desafíos por venir.

    v

    Waters: Más allá de Cuba, la lucha contra las bandas contrarrevolucionarias en el Escambray, en la primera mitad de la década de 1960, es un capítulo poco conocido de la revolución. No obstante, es una de las batallas decisivas que la formaron. Saber algo acerca de esta lucha también ayuda a explicar por qué, durante más de 40 años, Washington ha subestimado la fortaleza de la revolución. Y por qué, a pesar de sus coordinados esfuerzos militares, económicos y políticos, los gobernantes estadounidenses no han logrado aplastarla.

    ¿Quiénes eran los bandidos? ¿De dónde venían?

    Dreke: Cuando hablábamos de la guerra de liberación, mencioné algunos de estos personajes que habían participado en la lucha revolucionaria, pero que en realidad eran unos aventureros. Otros eran unos arribistas, gente que quería coger poder, que pensaba que cuando triunfara la revolución iba a sustituir a los que habían estado robando. Incluso iban a sustituir a los que tenían prostíbulos e iban a pasar a ser los dueños de los prostíbulos y hasta de las prostitutas.

    Al principio de la lucha, algunos de estos personajes intentaron aprovechar y alimentar las divisiones políticas. Como ustedes conocen, en Cuba existieron varias organizaciones revolucionarias en la lucha, y alguna de esta gente intentó utilizar las divisiones que surgían de ese hecho.

    Está el caso concreto de Evelio Duque. En esa época creíabamos que él era miembro del Directorio Revolucionario. Era de origen campesino, pero no tenía nada en común con los guajiros nuestros, quienes son en general gente buena, noble y afable. El era el reverso de la medalla.

    Al triunfo de la revolución, fue uno de los que se dedicaron a visitar incluso a algunos compañeros conocidos que habían participado en la lucha, para captarlos para la contrarrevolución. Intentó crear una división interna entre las organizaciones que habíamos luchado juntas, organizaciones que habíamos aceptado la dirección de Fidel y del Che y que habíamos contribuido al triunfo de la revolución. Eso es lo que Evelio Duque intentó hacer.

    Otro, Eloy Gutiérrez Menoyo, había estado en la lucha también, y había traicionado a la revolución desde el principio. Hizo la primera traición cuando dirigió una división del Directorio Revolucionario, lo que resultó en la creación del Segundo Frente Nacional del Escambray, del que hablábamos anteriormente. Y siguió traicionando.

    William Morgan, el americano, era parte del Segundo Frente. Es otro que se alzó en armas contra la revolución.

    Plinio Prieto, de la organización de los auténticos, de la gente de Aureliano Sánchez Arango, de Prío Socarrás, era gente que no quería saber nada de la revolución.

    Sinesio Walsh era del Movimiento 26 de Julio pero no tenía nada que ver realmente con los principios del 26 de Julio.

    Es decir, hubo individuos que pertenecían a una u otra organización revolucionaria, si el brazalete o las cosas que se ponían del 26 de Julio o del Directorio Revolucionario se aceptaban como legítimas. Pero de corazón no respondían a ninguna de estas dos organizaciones revolucionarias ni tampoco al Partido Socialista Popular. Eran traidores en potencia, aventureros que querían don de poder y don de seguir maltratando, robando.

    Waters: ¿Por qué se convirtió la sierra del Escambray en un centro de estas fuerzas contrarrevolucionarias? ¿Qué sucedía en el Escambray?

    Dreke: En Cuba al triunfo de la revolución había medio millón de analfabetos, y otro medio millón que eran semianalfabetos. Esa era la situación concreta. Y cuando usted iba a Pinar del Río o iba al Escambray, aquello era terrible. No había luz eléctrica, no había agua. La poquita agua que había era de pozo. No había tiendas, y había pocos radios, ya que no se podía recibir transmisiones radiales en gran parte de estas zonas montañosas. Todo esto facilitó el trabajo enemigo.

    Desde la época de la guerra revolucionaria, casi todos estos individuos que he mencionado estaban concentrados en el Escambray. Ellos «trabajaban» a algunos campesinos y lograban captar a algunos de ellos. Pero también en medio de esto maltrataban, asesinaban a campesinos, violaban a campesinas. Incendiaban escuelas y viviendas. Así que en la zona donde ellos estaban, creaban el terror entre los campesinos. Por supuesto, algunos se fueron conscientemente con ellos, pero otros se fueron por miedo. Iban preparando de esta forma lo que era el movimiento contrarrevolucionario.

    Una de sus primeras expresiones fue el intento de toma de Trinidad a fin de liquidar la revolución. Me refiero al intento de desembarco organizado por el presidente dominicano Trujillo.1

    Incluso había otros que no cometieron asesinatos, como Luis Vargas, para darles un ejemplo concreto. El siempre había sido un bandolero, un bandolero que se dedicaba a robar. Robaba aquí, robaba allá, se comía una vaca, tenía cinco o 10 esposas. Luis Vargas siempre había estado alzado en el Escambray, hasta que al final, ya en la etapa nuestra, se acabó la fama de Luis Vargas.

    En algunos lugares de la provincia de Las Villas, como en la zona de Sagua-Corralillo, había personajes como Benito Campos y su hijo Martín, los «Campitos». Estos y otros más estaban en las mismas condiciones desde el punto de vista de inmoralidad y en cuanto a la falta de disposición para combatir el ejército de la dictadura. Eran gente que sencillamente querían ser los nuevos millonarios.

    Waters: En varios de los discursos que dio durante 1962, Fidel habló de problemas en la aplicación e implementación de la reforma agraria en Matanzas y en el Escambray. Señaló que esta situación política fue responsable por el hecho que los bandidos hubieran adquirido cierta influencia entre algunas capas de los campesinos.

    Dreke: Sí, es cierto. Al principio no se llevó a la realidad una verdadera reforma agraria en el Escambray. ¿Por qué? Porque los que estaban al frente de la reforma agraria en Trinidad y en Sancti Spíritus no eran verdaderos revolucionarios.

    Uno de los que estaban al frente de la reforma agraria allí, de hecho, era el contrarrevolucionario Evelio Duque que acabo de mencionar. Duque era el jefe del INRA en Sancti Spíritus, y él apartó de la reforma agraria y de su dirección a los revolucionarios. Apartó a gente como el comandante Julio Castillo, un revolucionario muy querido en Sancti Spíritus. Duque entonces captó a otros que no eran revolucionarios.

    ¿Qué hizo Duque? Cometió una serie de injusticias. Le quitó tierra al que no tenía que quitarle, o le quitó más. O le pidió dinero para no quitarle tierra.

    La reforma agraria no se hacía como había dicho el Comandante en Jefe ni como la había planteado la dirección revolucionaria en la Ley de Reforma Agraria. Ni como la habían realizado el Che y los compañeros del Directorio en la etapa de la guerra.2

    Uno que dirigía la reforma agraria era William Morgan, quien creó el Plan Rana Toro. Este sencillamente era un plan para llevar armas y esconderlas en Charco Azul, y preparar allí el alzamiento de los bandidos. Es decir, el mismo William Morgan que había asesinado a campesinos y había violado a mujeres en la etapa de la guerra en la zona donde operó el Segundo Frente Nacional del Escambray, estaba preparando las condiciones para el alzamiento.

    Otro era el famoso Jesús Carreras, que también había sido dirigente del Segundo Frente.

    Es justo decir que, aunque el Segundo Frente estuvo dominado por un grupo de criminales y traidores, también hubo un grupo de jóvenes revolucionarios que terminaron entre sus filas. Ellos fueron víctimas de aquella gente y hoy están aquí junto a la revolución. La revolución no los ha desechado, porque no todos los del Segundo Frente fueron iguales. Decirlo sería ilógico y no es verdad. Puede haber casos excepcionales. Hubo casos de campesinos que se les unieron y luego abandonaron a los bandidos porque se percataron de que estaban equivocados.

    Pero la dirección del Segundo Frente tenía características que la hacían actuar así. Y después se unió con otra gente y vimos que todos los que eran traidores y malversadores y violadores se unieron. Toda la calaña esa se unió. Unos procedían del Directorio, otros venían del Movimiento 26 de Julio y otros venían de otros lugares. Y todos se unieron con lo peor del Segundo Frente.

    También es verdad que al Escambray, al principio, no se le dio la atención necesaria. No se utilizaron a las personas más adecuadas para ello, y no se controló debidamente. Debimos haber designado a los que asumirían las principales responsabilidades. Es mi criterio personal.

    En 1959 ya estaban los bandidos. Esto lo sabía porque había participado con otros compañeros en distintas operaciones allí en el Escambray.

    Los enemigos de la revolución ya tenían estudiada la situación, y vieron que el mejor lugar era el Escambray. Allí había problemas dentro de las filas revolucionarias, y nuestro trabajo era el más flojo.

    Hubo algunos bandidos que habían asumido cargos.

    Osvaldo Ramírez, el traidor asesino, era jefe del escuadrón del cuartel de Caracusey en Trinidad. Y lo primero que hizo fue botar a los campesinos de las fincas y quitarles las tierras. ¿Tú sabes lo que es eso? El capitán San Luis, que era jefe del escuadrón de Trinidad –y que posteriormente llegó a ser combatiente de la guerrilla del Che en Bolivia–, tuvo que ir allá y botarlo. Por eso licenciaron a Osvaldo. Pero fue un error permitir que Osvaldo ocupara el puesto de jefe del escuadrón allí.

    Sinesio Walsh, el mismo del que hablábamos antes, fue nombrado jefe del escuadrón de Cruces.

    Benito Campos –Campitoù era jefe de la zona de Corralillo, donde cometió atrocidades.

    Nosotros los revolucionarios que estábamos conscientes en aquel momento –y digo nosotros no sólo hablando de Víctor Dreke– aún no éramos marxistas ni leninistas, pero por lo menos queríamos la revolución. Queríamos que los burgueses no volvieran al poder. Queríamos que los pobres fueran los dueños de esto. Queríamos la igualdad racial. Así éramos en aquel momento.

    Pero el hecho es que en esa primera etapa les regalamos el Escambray a los bandidos. Hay que decirlo así.

    Cuando llegó la primera limpia en 1960, cuando llegó el ejército, cuando llegó Fidel ahí, vinieron los campesinos y se hicieron batallones de milicias campesinas del Escambray. Ellos pidieron armas y defendieron el Escambray. Y lo que el enemigo pensaba que iba a ser una cueva de bandidos se convirtió, por el decidido combate revolucionario, en un baluarte de la revolución.

    Madrid: En octubre de 1963, se decretó y se puso en práctica la Segunda Reforma Agraria, eliminando una de las principales bases sociales de las bandas contrarrevolucionarias, la de los agricultores capitalistas que quedaban.

    ¿Qué impacto tuvo esta ley en la lucha contra bandidos?

    Dreke: La Segunda Reforma Agraria ayudó. Los terratenientes compraban a toda esta gente. Ayudaban a los bandidos. Pero nos estamos adelantando.

    En el Escambray se hicieron varias cosas. Hubo un momento en que tuvimos que intervenir muchas propiedades. En eso participé con la gente del Escambray. Hicimos intervención de todos los carros de los contrarrevolucionarios, de todos los «timbiriches» –así les decimos a las bodeguitas o tiendas chiquitas– de aquellas gentes que eran ayudantes conscientes de los bandidos: los que ayudaban a los bandidos, los protegían, los escondían y les daban comida y suministros. Otros lo hacían porque los obligaban los bandidos. Había de las dos cosas.

    Una madrugada, con el ejército –y cuando digo «ejército» digo las milicias del pueblo, el pueblo armado, los mismos campesinos– tomamos todo aquello. Fue una operación relámpago. Y cuando amanecieron ya no tenían nada. En un momento determinado los bandidos se quedaron sin suministros, se quedaron sin retaguardia. Después la volvieron a formar, pero los pusimos varios meses en esa situación.

    En el Escambray hubo que profundizar la revolución. Por supuesto, se tuvo que hacer cambios en la dirección del partido en el Escambray, de las Fuerzas Armadas, de todo. El comandante en jefe, el ministro de defensa Raúl, y Almeida –a quien se nombró jefe del ejército del centro– todos participaron en esto. Y se volcó el trabajo político, ideológico, en el Escambray.

    Waters: La tropa, los milicianos que fueron decisivos para derrotar a las bandas, ¿eran todos voluntarios? Estoy pensando en lo que pasó en Nicaragua, donde hubo diferencias entre los sandinistas sobre si se debía combatir con voluntarios o con conscriptos a las fuerzas «contras» organizadas por Washington? La dirección sandinista al final decidió llevar a cabo una conscripción, y eso los enemigos de la revolución lo utilizaron para obtener apoyo.

    Dreke: En nuestro caso eran voluntarios.

    En la limpia participaron más de 50 mil combatientes, en su mayoría de la provincia de La Habana. Las milicias hicieron un gran cerco al Escambray.

    Waters: ¿Cuándo fue eso?

    Dreke: La primera limpia del Escambray duró desde finales de 1960 hasta los primeros meses de 1961. Cuando ya quedaban pocas bandas, tuvieron que retirarse las tropas nuestras, y entonces en abril vino Playa Girón.

    La tropa nuestra se retiró a comienzos de 1961 porque ya llevaba meses movilizada. Eran trabajadores y campesinos que habían dejado sus centros de trabajo voluntariamente, que no estaban en sus centros de trabajo. Como estaban participando en la limpia, no estaban produciendo. Es importante recordar que el enemigo utilizaba a las bandas contrarrevolucionarias en el Escambray para tratar de agotar los recursos de la revolución incipiente, que estaba luchando por resolver los problemas económicos del país.

    A la mayoría de los milicianos voluntarios no se les pagaba. A los que con anterioridad eran trabajadores, su centro de trabajo les mantenía el salario y se lo pagaban a las familias. Pero la mayoría eran adolescentes que no habían estado nunca en la fuerza de trabajo. Sólo después de algún tiempo, como «estímulo» –para usar la palabra moderna– se les empezó a dar 25 pesos mensuales a los jóvenes milicianos sin vínculo laboral anterior.

    Todos estaban allá por decisión propia. Eran fuerzas voluntarias del pueblo.

    Participaron decenas de miles de milicianos. Pero ¿cómo pudimos movilizarlos? Por hechos como los asesinatos de alfabetizadores, entre ellos Conrado Benítez y Manuel Ascunce,3 y hasta de niños y mujeres campesinas inocentes, y todos los demás crímenes que habían cometido: las quemas de escuelas, las violaciones, los robos. El pueblo, indignado, repudiaba estos salvajes hechos.

    Madrid: ¿Qué importancia tuvo la primera limpia del Escambray para asegurar la derrota de la invasión en Girón?

    Dreke: Fue muy importante. Te puedo explicar por qué.

    Estos bandidos dependían del imperialismo. No podemos ver a los bandidos solos, sueltos, como un grupo de locos que se alzó. No, no, no. Esto era una cosa organizada. Ellos se estaban organizando para poder ser la quinta columna ante una invasión de Estados Unidos. Era importante la misión que Washington les había dado a los bandidos.4

    En aquella época de la primera limpia, tenían como misión de los bandidos prepararse para atacar y tomar los principales pueblos cuando ocurriera la invasión –Trinidad y todos esos pueblitos allí– y tomar las carreteras. Además, esperaban que dentro de las ciudades los contrarrevolucionarios organizados se alzaran en aquel momento.

    Es decir, todo eso era algo dirigido por el imperialismo.

    ¿Pero qué sucede?

    Fidel dirigió la acción para liquidar las bandas antes de Girón. Había que poner fin a los asesinatos y al acoso de los campesinos. Además, se veía venir un ataque. Ya había distintos tipos de sabotaje de los bandidos en distintas regiones. Por ejemplo, cerca de Trinidad bombardearon tanques de combustible.

    Por eso se hizo el esfuerzo de limpiar rápidamente el Escambray, para no tener nosotros detrás una quinta columna, armada y preparada.

    Cuando se produjo el desembarco de Girón, ya los bandidos que quedaban eran pocos. Estaban huyendo, estaban escondidos. No tenían control de nada. Esto fue entonces parte de la derrota del plan de la invasión norteamericana. Los invasores se quedaron sin retaguardia.

    En las ciudades, inmediatamente la Seguridad del Estado los cogió a todos. Y cogió además a alguna gente que pensábamos que eran contrarrevolucionarios, pero que no lo eran. Porque en aquel momento, no se podía hablar nada en mal de la revolución. No podías decir, «Hay mucho frío y no hay abrigo». No podías decir eso porque era posible que alguien interpretara que eras contrarrevolucionario. Eso era así. Era cosa de «Patria o muerte». Porque además, esa era la única salida.

    Había gente que pensábamos que eran contrarrevolucionarios, por los informes o las apreciaciones de vecinos o compañeros de trabajo, pero que a la hora de la invasión salieron a la calle a buscar armas.

    Pero a los verdaderos contrarrevolucionarios los neutralizamos. Así que los que quedaron, estaban amarrados de piernas. No podían hacer nada. Los invasores se quedaron sin fuerzas de reserva. Ellos creían que tenían aquí un ejército esperando que ellos llegaran. Pero no tenían nada. Su «ejército» estaba liquidado.

    Waters: ¿Dónde estabas cuando comenzó la invasión por Girón?

    Dreke: En abril de 1961, yo estaba de jefe de la escuela de formación de milicias en Hatillo que mencioné antes. Después de terminar un curso, se me había enviado para Oriente, para lo que se llamaba la Fuerza Táctica de Oriente, en Caney de las Mercedes, encabezada por el compañero Armando Acosta. Salí muy temprano en la mañana del 17 de abril de 1961, el mismo día de la invasión.

    En el camino, pasé por Santa Clara, al estado mayor allí, para recoger una carta de presentación.

    Cuando llego, estoy mirando y todo es un ajetreo. Hay gente saliendo y entrando.

    «¿Y qué ha pasado?» pregunté.

    «Los mercenarios desembarcaron por Girón», me dijo alguien, aunque me parece que dijeron entonces «los americanos». Yo en ese momento tenía una idea de lo que era Girón, pero nunca había estado allí.

    Cojo el carro y arranco para Girón. Cada vez que voy por un pueblo, pregunto dónde es Girón. Dicen que cerca de Yaguaramas, y sigo directo.

    Cuando llego a Yaguaramas, lo que veo me emociona. La población está en la calle pidiendo armas y aplaudiendo a los combatientes que pasan por allí.

    Al pasar por la zona, se sienten los tiros. Hay cañaverales quemados y algunos carros quemados.

    Me encuentro con un grupo de compañeros milicianos del Batallón 117. Me hago cargo del batallón, y me pongo en comunicación con el compañero René de los Santos en el puesto de mando de Yaguaramas. Chocamos un poco más tarde ese día con una unidad enemiga de paracaidistas.

    Por la tarde del 18 de abril, había instrucciones del Comandante en Jefe de que al amanecer, nuestra artillería iba a abrir fuego y después nuestras tropas iban a avanzar, para llegar a Girón a las seis de la tarde al día 19.

    Mientras avanzábamos el día 19, vi que ya eran como las cuatro de la tarde y que nos faltaba un gran tramo. Cogí un jeep con dos o tres compañeros y dije: «Vamos para Girón».

    La noche anterior, habían entrado tres tanques, junto con el compañero Emilio Aragonés, y ahora nos acompañaban. Pero en vez de ir junto con los tanques, que era nuestra protección, el jeep se adelantó a la compañía.

    A las cinco y pico de la tarde, caímos en una emboscada de uno de los pequeños grupos que quedaban. Me hirieron a balazos y en la pierna cuando intentaba levantar el fusil. Me recogieron los compañeros en el jeep y me trasladaron para Santa Clara.

    Pero una hora después que me hirieron, nuestras fuerzas tomaron Girón.

    Waters: Después de la primera limpia y de Girón, ¿en qué condiciones se hallaban los bandidos? ¿Cómo se reagruparon y reorganizaron?

    Dreke: De esa primera limpia hay un grupo de bandidos que salen ilesos, que logran escapar, que se esconden allí. Están Osvaldo Ramírez, Tartabul y «Campito». La nueva estructura de los bandidos se hace en una reunión famosa, que se llamó la reunión de Cicatero, en julio de 1961. Ya la CIA metía mano en aquello, con Osvaldo y con Evelio Duque, que habían estado juntos. Llega un momento en que hay discrepancia entre ellos dos por el mando. Pero en esa reunión, se crea una estructura que ya implica que los bandidos se dividirían en el Escambray por zona, por área.5

    En respuesta, dividimos el Escambray en sectores, estructurándolos según la división que habían hecho los bandidos. Ya teníamos buena información a través de la Seguridad del Estado.

    Entonces, se hicieron los sectores del Escambray: los principales eran el Sector A, el Sector F y el Sector G. El Sector A estaba en el Salto del Hanabanilla, que era un lugar muy importante, una de las zonas más montañosas del Escambray. El Sector F estaba en Banao, y el Sector G en Minas Bajas, hacia la zona de Santa Clara.

    La jefatura de la sección del Escambray estuvo primero en Manicaragua. Después estuvo en Trinidad.

    Se crearon otros sectores. Se creó el Sector B de la zona de Yaguajay, que abarcaba Florencia, Tamarindo, Arroyo Blanco, toda aquella zona donde estaba el bandido Martínez Andrade y aquella gente. Se creó el Sector C, que cogía toda la zona de Rodas, Cartagena, parte de Cienfuegos y Aguada de Pasajeros, donde también había bandidos. El Sector D cubría Sagua-Corralillo. El Sector E era el sector de Camagüey, Ciego de Avila y todos aquellos lugares que eran una sola provincia y que llegaban hasta los límites de la provincia de Oriente. Esos eran los sectores fundamentales en aquel momento. También estaban los sectores de Matanzas, pero que no voy a tocar ahora.

    ¿Qué características tenían los sectores y los subsectores?

    Cuatro personas formaban la dirección de cada sector: un jefe militar, un instructor político, un jefe de información y un médico o enfermero. Ya que en ese entonces no teníamos muchos médicos, el cuarto a menudo era enfermero. En 1961, cuando empezó la alfabetización, se agregó un maestro, porque nuestros soldados eran analfabetos y ellos también se estaban alfabetizando. Los sectores se dividieron en zonas. Con esta estructura, se comienza la lucha de una forma más organizada y efectiva.

    En julio de 1962, el Comandante en Jefe y el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias crearon, como una especialidad, la Lucha Contra Bandidos. Esta nueva organización operaba en el Escambray, en la provincia de Las Villas y otras partes del país.

    Los asignados a LCB éramos los mismos compañeros que habíamos participado antes, persiguiendo a los bandidos, como miembros del Ejército Rebelde y de las milicias. La lucha contra bandidos la dirigía el compañero Raúl Menéndez Tomassevich. Antes la habían dirigido Piti Fajardo y luego Derminio Escalona; después de Tomassevich, Lorenzo «Pineo» Castro y Lizardo Proenza.

    Yo pasé a ser segundo jefe de la sección y a la vez jefe del sector del Escambray, que tenía lo que son actualmente las provincias de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara. En aquel momento eran una sola provincia, Las Villas.

    Se empezaban a hacer operaciones a partir de la información que daban los campesinos.

    Ellos decían: «Hay un grupo de bandidos ahí».

    Salíamos corriendo a cogerlos. Había veces que eran bandidos y otras que eran campesinos que estaban chapeando. ¡Aquellas cosas pasaron!

    Otras veces decían: «Hay bandidos ahí», y les decíamos, «Ahí no hay bandido ninguno. Este está loco; viene aquí diciendo mentiras». Y después resulta que había bandidos. Todas esas cosas pasaron en la primera etapa de la lucha.

    Se crea una escuela de cabos, muy importante para nosotros, en El Condado, que forma a los jefes de escuadras o pequeñas unidades que han de chocar primeramente con el enemigo.

    El cabo es el jefe inmediato de una escuadra. Es un grado de gran importancia. Porque en una operación militar cada pedazo de terreno está cubierto por una escuadra, es decir por siete, ocho o 10 hombres, según el lugar. Siete era la característica nuestra en esos momentos y entre esos siete hombres había un jefe.

    Se creó una escuela para preparar a estos jóvenes para poder mandar, porque eran campesinos, obreros y estudiantes que no habían sido militares. No habían participado en la guerra de liberación. Y el Ejército Rebelde no alcanzaba para ocupar todos los cargos. Al triunfo de la revolución sólo éramos mil o dos mil hombres los que estábamos sobre las armas. Pero además, no era criterio nuestro que el Ejército Rebelde ocupara todos los cargos. ¿Por qué? Porque, como dijo Camilo, el Ejército Rebelde era el pueblo uniformado.

    En el caso del Escambray teníamos la misma situación.

    Además de los compañeros ya en el Ejército Rebelde, en la escuela estaban también los oficiales de milicias –que les decíamos tenientes de milicias– para que se formaran como jefes de batallón, jefes de compañía, etcétera. También había jefes de compañía, como en el caso de Gustavo Castellón –el «Caballo de Mayaguara»–, Julián Morejón, Catalino Olaechea y otros que llegaron a ser muy famosos en Lucha Contra Bandidos.

    En esa etapa, la Seguridad del Estado empezó a desempeñar un papel fundamental y superior al que había podido hacer anteriormente. Decía que había lugares donde había falta de información. Pero ya la Seguridad del Estado tenía hecho un trabajo. Y en cada sector nuestro había un grupo de la Seguridad del Estado. Hacían su trabajo, pero colaboraban directamente con nosotros en la LCB.

    Además en esas zonas estaba ya la estructura del partido nuestro: la Federación de Mujeres, los CDR, la ANAP, la juventud: todos trabajando en esa zona.6 Es decir que ya las organizaciones revolucionarias estaban juntas y participaban con nosotros en todo aquel combate. Hicieron un trabajo político-ideológico que fue bien importante.

    Además, se tomó una serie de medidas sociales en el Escambray.

    Se crearon centros médicos en toda la región con médicos de La Habana o Santa Clara, y se pusieron suministros médicos al alcance de la población. Los primeros médicos graduados después del triunfo de la revolución, los que estaban en escuelas de medicina cuando el triunfo, fueron enviados al Escambray. Creamos escuelas, y les proporcionamos maestros.

    Creamos la Escuela Ana Betancourt en La Habana, donde iban las muchachitas del Escambray para aprender costura y otros oficios. Se alojaban en las mansiones abandonadas por sus dueños ricos, quienes en algunos casos habían sido los terratenientes de las campesinas. Después regresaban al Escambray para enseñar los mismos oficios a otras muchachas.

    Además establecimos lo que se llamaba el Plan Escambray para desarrollar la agricultura en la región. Por ejemplo, los elecebeanos ayudaban a los campesinos durante la cosecha del café.

    Los jefes de las unidades estábamos allí, en los combates peinando con los soldados y entrándonos a tiros con los bandidos. Es una de las cosas de nuestras fuerzas armadas que nos permitieron liquidar a los bandidos: el ejemplo personal del jefe, siempre con la tropa en el combate.

    Hay veces que los compañeros relatan una anécdota mía, y que no la recuerdo, entonces no sé si es cierta. Pero dicen que una noche llegó un compañero ahí y me levantó. Me dijo, «Oyeme, tráeme la comida», o «Tráeme el agua para cocinar». Porque los oficiales vivíamos con el resto de la tropa y no se diferenciaban; no se sabía qué eras tú. Así era la Lucha Contra Bandidos.

    El Comandante en Jefe fue el que dio el primer ejemplo tirando tiros contra los bandidos en el Escambray. Era un momento peligroso. La muerte de Fidel habría sido muy peligrosa para la revolución. Pero él decía, «Tenemos que dar el ejemplo». Y además, Fidel es Fidel, siempre en la trinchera de combate.

    Ahora mismo tú ves que hay un ciclón y el Comandante arranca para allá y no hay quién lo pare.7 Fidel es así. Y no quisiéramos que lo haga, pero lo queremos más por eso. Es igual con Raúl. El ministro es nuestra mejor escuela.

    Al empezar la lucha para eliminar a los bandidos, estas bandas cometieron muchos asesinatos. Porque si bien teníamos esta estructura, realmente no tenía fuerza operativa al principio. Una compañía tenía 100 hombres, digamos. Pero como actuaba en un territorio tan grande, hacías algo por aquí y los bandidos te golpeaban por otro lado. Ellos comenzaron a quemar las tiendas del pueblo, a asesinar a los brigadistas alfabetizadores, a meterles miedo a los maestros de la campaña de alfabetización.

    Había momentos en que no podías hacer nada y te morías de rabia. Te hacían un asalto en un lugar, llegabas allí, hacías un peine, cogías uno o dos, pero al otro día te estaban haciendo otro asalto en otro lugar.

    Llegó el momento en que empezamos la ofensiva. En ese entonces todavía no teníamos tropas movilizadas en Manicaragua, que era donde yo estaba.

    Una mañana en 1963, llegó un informante de la Seguridad del Estado y nos dijo que había un grupo de bandidos a la entrada de Manicaragua. Allí hay un puente, del que hablé antes. A los bandidos los dirigía Porfirio Guillén, uno de los jefes que habían sido nombrados por Julio Emilio Carretero y Osvaldo Ramírez.

    Les voy a decir la verdad. Yo pensé que aquello era mentira.

    Le dije: «Eso es mentira».

    Soy un poco tozudo. Pero entonces ordené a los compañeros, «Vamos a ver, hay que tirarles y, veremos».

    Pero en aquel momento no teníamos tropa allí. Teníamos una sola compañía, que era la famosa compañía del Caballo de Mayaguara, y parte de esa compañía estaba de pase. Era una compañía de 45 hombres, a veces 30 y pico de hombres. Esta compañía no llegó nunca a 100. Y no podías hacer un cerco con 35 ó 45 hombres; se te iban los bandidos.

    Los tipos estaban allí porque estaban planificando un ataque a Manicaragua. Mira qué clase de vergüenza que se metan los bandidos a Manicaragua, ahí cerca de donde estaba la jefatura nuestra. Yo creía que nos estaban chivando. Que nos estaban chivando.

    Madrid: ¿Cuántos bandidos había ahí? ¿Era una sola banda?

    Dreke: Había 18 ó 19 bandidos escondidos allí. Era parte de una sola banda, la de Porfirio Guillén. Y estaba Tartabul de segundo.

    Fuimos a tirar la operación. ¿Con quién? Con cualquier compañero vivo. Recogimos a los cocineros. Fusiles para los cocineros, fusiles para los maestros. Fusiles para todo el mundo y yo incluido, por supuesto. Y arrancamos para el lugar. Al llegar tropezamos con los bandidos.

    Apresamos a casi toda la banda, entre ellos a Guillén. Se nos escapó Tartabul, aunque lo cogimos después. Ellos nos mataron a tres compañeros.

    Esto marcó un tremendo golpe para el despliegue de los bandidos.

    Eso fue en 1963. Era un momento en que aún tenían fuerza. Vean que se llegaron a ubicar casi dentro de la ciudad, como no teníamos tropa pegando. Estaban confiados en que no se iba a poder operar contra ellos, que podían asaltar Manicaragua, entrarle a tiros y salir huyendo. Quizás no tomarla, porque para hacerlo tenían que matarnos a todos. Pero sí hacer aspavientos en Manicaragua, en la ciudad, y salir huyendo.

    Waters: ¿Cómo se derrotó finalmente a los bandidos?

    Dreke: Tuvimos tácticas diferentes. Los cercos se tiraban de madrugada o de noche. No podían ser de día. Tenías que caminar de noche para sorprender a los bandidos durmiendo o comiendo. Acostumbraban a dar muchas fiestecitas. Se tomaban sus botellas de ron y se quedaban dormidos allí, y así los cogíamos mejor.

    En la etapa de frío, en que está lloviendo, esos eran los momentos correctos para operar porque los bandidos no se movían. Ellos buscaban un lugar donde acampar y se quedaban tranquilos allí. Cuando tenían confianza estaban dos o tres días, y esa era la mejor oportunidad en que los activos nuestros de la Seguridad del Estado lograban penetrar aquellas bandas. Eso pasó en todo el Escambray.

    Después se movilizaron los batallones y se creó una división operativa.

    Ya los batallones de LCB se movían no solamente en el Escambray sino hacia las distintas zonas de operaciones. Movíamos una división de un lado a otro, para que operara en otro lugar. Es decir, la movíamos hacia Sagua, la movíamos hacia la zona de Camagüey, que era una zona muy convulsa; hacia la zona de Jatibonico; para Sancti Spíritus, donde había mucho bandido, la zona donde operaba Mario Bravo. Movíamos estas unidades que iban a hacer este tipo de operaciones para erradicarlos.

    Aquí hay una característica, que creo es importante que todo el mundo entienda, y es que nuestras tropas nunca abusaron de ningún prisionero. Nunca se les maltrató, a pesar de que estos prisioneros habían cometido tantos asesinatos y les teníamos odio. Porque hay que decir que les teníamos odio. Porque tú ves a campesinos asesinados, a mujeres masacradas, a niños huérfanos. Tú no quieres odiar nunca al ser humano, por supuesto, pero nosotros sabíamos quiénes eran los bandidos; teníamos su relación con nombre y apellido.

    Había bandidos de los que nosotros decíamos, «Hay que perseguir a fulano y hay que cogerlo». Y en eso éramos testarudos todos los que estábamos en Lucha Contra Bandidos, empezando por Lizardo Proenza, el último comandante de la LCB, que fue un gran compañero en Lucha contra Bandidos. Tomás[sevich] era igual. Todos éramos así. Había que cogerlos. Porque detrás dejaban un reguero de muerte y desolación, de crímenes y asesinatos de inocentes que teníamos que detener.

    Pedro González fue uno de los bandidos que estábamos decididos a coger. Cometió muchos asesinatos y logró crear pánico en la zona de Trinidad. Uno de sus últimos crímenes fue el ataque a una guagua que llevaba a trabajadores de una papelería que salían de la fábrica, en la carretera de Trinidad a Sancti Spíritus. Encendió la guagua y mató a algunos de los trabajadores. En aquel momento venía un carro del ejército y lo sorprendió, asesinando a los compañeros que iban dentro.

    La banda de Pedro González atacaba un lugar e inmediatamente él se separaba del resto de la banda. El siempre andaba con uno o dos más. Esa era su característica. Tú cogías a los otros, pero González siempre se escapaba.

    Anduvimos detrás de él hasta que lo cogimos un domingo en una operación de levante. Le llamábamos operación de levante cuando no había un cerco, porque no tenías mucha gente. Tú coges tropa y vas peinando y caminando. De pronto te encuentras con los bandidos, los levantas y ellos salen huyendo. Ya tú sabes que hay bandidos por la zona y puedes calcular el tiempo que puede recorrer un bandido de un lugar a otro. Ya entonces te puedes preparar para tirarle un cerco.

    Esas operaciones de levante eran muy importantes porque tú lograbas mover a los bandidos, saber dónde estaban, porque siempre se escondían.

    Hubo momentos en que vinieron tropas de Oriente a Las Villas para participar en las operaciones. En 1963, por ejemplo, el compañero Manuel «Tito» Herrera llegó encabezando un batallón con FAL desde Oriente. El rifle automático FAL era el arma más potente que teníamos.

    A este grupo de compañeros de Oriente les habían dicho que los bandidos andaban por la libre en el Escambray. Ya nosotros hemos pasado 40 años de la revolución, pero en aquel momento éramos jóvenes. Creíamos que si nos mandaban de La Habana para Pinar del Río, entonces nosotros éramos los mejores porque nos habían mandado a resolver el problema. «Vamos para allí. Eso lo resolvemos». No todas las personas pensaban así, pero los compañeros de Oriente llegaron pensando así.

    Los primeros días no vieron bandidos, porque los bandidos estaban escondidos. Entonces preparamos un peine de levante. A los batallones de Lucha Contra Bandidos de Las Villas y al de Oriente los regamos en toda la carretera de Topes de Collantes. Esa es una de las partes más montañosas y más difíciles de peinar que hay en el Escambray.

    Entonces, todos los compañeros estaban ahí. El capitán Herrera estaba al frente de sus tropas de Oriente. Toda la gente de Las Villas estaba también allí –el Caballo de Mayaguara y Olaechea– al frente de sus tropas. Ibamos pegados en fila india, entremezclados uno con otro. Y arrancamos un peine que duró como cuatro días.

    ¿Qué pasó? Que una gran cantidad de bandidos que habían estado escondidos hasta aquel momento salieron con el ruido del peine. Porque aunque tú digas que no lo hagan, la gente habla. Además teníamos unos machetines para cortar las matas y poder pasar. Y ante este ruido los bandidos abandonaron el lugar, y hasta tiraron el fusil.

    Esta operación trajo lo que yo calculo que es lo más importante, que fue la unidad de aquellos compañeros. Se acabaron aquellos regionalismos, de «Soy mejor porque soy de Oriente» o «Soy mejor porque soy de Las Villas». En los momentos de peligro y de lucha, tú no piensas en dónde naciste, sino que quien está al lado tuyo es tu hermano. No te interesa de dónde sea, sino su condición de revolucionario.

    A través de esas acciones se fue creando en nuestros compañeros una concepción de identidad. Se creó el concepto de «elecebeano». Nosotros éramos elecebeanos. Los que participábamos en Lucha Contra Bandidos nos considerábamos un grupo. Y todavía tú lo ves. Todavía están ahí vivos y vienen y dicen, «Yo soy elecebeano».

    Bueno, a medida que nos fuimos fortaleciendo, llegó la hora de liquidar a los bandidos en todos los lugares.

    Waters: ¿En qué año?

    Dreke: Era ya en 1964, 1965. Los bandidos se acabaron ya en 1965. Cuando se terminó con los bandidos yo no estaba en Cuba. Yo ya estaba en el Congo.

    Pero participé en una de las últimas operaciones, si mal no recuerdo, en la que capturamos a Mario Bravo, que era uno de los peores bandidos que había en la zona aquella de Camagüey, en la frontera entre Sancti Spíritus y Ciego de Avila.

    Se iban creando las condiciones para llegar al último paso de liquidar a los bandidos.

    Ya la Seguridad del Estado tenía calculadas todas estas operaciones, de sacar a un grupo de bandidos fuera del país y capturarlos en alta mar. Se había preparado esta maniobra, que era hacer creer a los bandidos que iban para Estados Unidos, y realmente iban para la cárcel. La historia se cuenta en la película cubana El hombre de Maisinicú, que se refiere a Alberto Delgado. Este compañero era de la Seguridad del Estado y se había infiltrado a un grupo de bandidos. El cayó en el cumplimiento del deber; lo asesinaron. Pero fue una operación exitosa.8

    Cuando se liquidaron a los bandidos en el Escambray, simultáneamente se estaban liquidando en el resto de las provincias.

    Al final se hizo un acto muy bonito sobre la liquidación de los bandidos, en el que sentí no haber podido estar, donde habló nuestro comandante en jefe.9

    ¿Por qué se pudo eliminilarlos? Por la unidad del pueblo, por la decisión del pueblo. Si no nos uníamos, sencillamente no los eliminábamos, porque seguían y seguían y seguían.

    Pero los aplastamos. No hay duda. Hay gente a la que no le gusta que se diga que los aplastamos, pero había que aplastarlos. Eran asesinos, criminales. Nunca se les maltrató, nunca se les dio golpes, nunca se les vejó. Pero se les llevó a cumplir las penas que tenían que cumplir según lo que habían hecho cada uno de ellos.

    Es importante destacar el trabajo de muchos compañeros que pasaron como bandidos un tiempo pero que en realidad eran compañeros de la Seguridad del Estado, infiltrados. Como Alberto Delgado –el Hombre de Maisinicú– y otros compañeros que fueron asesinados.

    Tienen el caso del comandante Tony Santiago, el mismo bajo cuyo mando estuve durante la guerra revolucionaria. El estuvo mucho tiempo infiltrado como agente en organizaciones contrarrevolucionarias. Para casi todo el mundo era enemigo, salido de Cuba. Y era un compañero de la Seguridad del Estado que estaba cumpliendo una misión y lo mataron.10

    Aquí a muchos de estos compañeros se les rechazaba. Nadie sabía nada, ni tu papá, ni tu mamá, ni la mujer sabía nada. Así que no les podías hacer ni una seña siquiera de que no, porque era tu vida y la misión que peligraban. Y así muchos más que no supieron que estos compañeros estaban trabajando en secreto para la Seguridad del Estado. Me imagino la alegría de estas familias y de otros cuando sabían la verdad.11

    La labor de los trabajadores políticos de Lucha Contra Bandidos fue importantísima. Esos compañeros tenían una gran responsabilidad. Porque además de peinar monte con un fusil, y tirar tiros igual que tirábamos nosotros, tenían la dolorosa y amarga misión de llevarle a una madre la noticia de que su hijo estaba muerto.

    Una noche cayó uno de los compañeros más jóvenes. Tenía 14 años. El mismo día que cumplió 14 años, o el día anterior, lo hirieron y al otro día murió. La familia estaba esperando en su casa a ver si le daban un pase, y lo que los compañeros hicieron fue llevarles el cadáver del muchacho. Eso es terrible. Es terrible ver eso.

    Había veces que se tenía que informar también a algunas familias que no eran revolucionarias. Eso también es verdad.

    Pero les digo el caso de Tartabul. Este fue un caso que personalmente nos impresionó mucho. Como les había dicho, éste logró escapar del cerco, del peine que les tiramos en Manicaragua, y era de la banda de Guillén. Tartabul era de Cumanayagua, y su hermano era jefe de una compañía nuestra de Lucha Contra Bandidos. Me acuerdo que el día de la última operación contra Tartabul al hermano se le dijo: «Oye, no te metas en eso». Porque sabíamos que el hermano estaba allí.

    Y entonces vino y dijo: «Yo tengo que ir a la operación».

    «No vayas a la operación, quédate afuera», le pedimos.

    Y él realmente insistía, «No, yo tengo que ir a la operación».

    No es como dicen los libros fantásticos. El no chocó con el hermano. Pero quería participar en la operación. Su madre era una negra revolucionaria, que no entendía por qué su hijo estaba con los bandidos y no con el resto de la familia, que eran todos revolucionarios.12

    Madrid: ¿Qué permitió que los bandidos siguieran actuando? ¿Quién los abastecía? ¿Quién les pagaba?

    Dreke: Los bandidos se nutrían del apoyo que tenían del imperialismo norteamericano. De eso no hay duda. No lo decimos por una consigna, sino porque es verdad.

    Primero, las armas que tenían llegaron de Estados Unidos. En la primera etapa tuvieron una gran cantidad de armas: ametralladoras calibre .30 y todo tipo de armamento. Por ahí están las fotos de las armas que usaban los bandidos. Tenían un suministro directo de armas de los americanos. Se les cogieron muchas armas pero otras se quedaron escondidas.

    Madrid: ¿Las enviaban por avión?

    Dreke: Por avión y por barco. Una gran cantidad de armas entró por la costa, por la zona de Sagua la Chica y Corralillo.

    En aquella etapa no sabíamos que el jefe de nuestra marina de guerra, el teniente Ramos, estaba traicionando a la revolución. Una de sus responsabilidades era patrullar las costas, y sencillamente no patrullaba nada, para que los contrarrevolucionarios recibieran las armas. Al final Ramos agarró una lancha y se fue de Cuba.

    Por avión también entró una gran cantidad de armamento.

    El dinero que usaban los bandidos se los mandaban los americanos. Mucho se los mandaban a través de las organizaciones contrarrevolucionarias, títeres que Estados Unidos había montado en Cuba.

    Tenían agentes. Sacaban gente de Cuba y le daban alguna preparación. Ellos tenían una organización contrarrevolucionaria en el interior del país y una organización contrarrevolucionaria en el exterior dirigida por la CIA. Algunas de esta gentes –como Evelio Duque, César Páez, Ramonín Quesada y otros– se fueron en la primera limpia en 1960 y 1961. Lograron escapar y salieron del país. Otros se quedaron en Cuba.

    Eso no sólo pasó acá en el Escambray. En Camagüey pasaba igual. Por toda esa zona de Nuevitas desembarcaban y metían armamento clandestino. Eso lo lograban porque en los primeros tiempos de la revolución prácticamente no existía nuestra marina de guerra; eran dos barquitos.

    Entonces la ayuda que los bandidos tuvieron del exterior, del gobierno de Estados Unidos, fue fundamental para su conducta asesina y para que duraran el tiempo que lograron sobrevivir. n

  4. A pesar de que la actualidad no se puede comparar con esa época aún se mantiene vigente la censura y la discriminación por la forma de pensar. Mientras se mantenga el monopolio de los medios informativos por parte del estado y unos pocos sean los que decidan lo que debe el pueblo ver o no ver, escuchar o no escuchar, leer o no leer, pues sencillamente se seguirán repitiendo estas situaciones. Al menos ahora tenemos una forma de paliar esto en cierta medida gracias al desarrollo de la tecnología, pero eso es desgraciadamente es insuficiente, más con el atraso que tenemos en esta faceta en nuestro país.
    Hablando de esto, alguien tiene alguna información más o menos fidedigna sobre lo que ha sucedido con el cable?? Qué es lo último que se ha dicho??
    Saludos

  5. Vicepresidente,

    La censura en Cuba actúa mediante el procedimiento tangencial de no distribuir en los medios del gobierno, que son todos, la obra de los artistas censurados.

    Durante el Franquismo la censura actuaba de forma distinta. Casi todos los medios de distribución eran privados. Entonces tuvieron que incorporar la figura del censor que revisaba las obras antes de que se distribuyeran.

    Esto nos demuestra que la censura se impone implícitamente en cuanto el gobierno controla los medios de comunicación. Y la censura solo puede finalizar en cuanto el gobierno deje de controlar todos los medios de comunicación.

    A Porno para Ricardo los censuran por la vía de prohibir que su música se emita en la radio o la televisión. Conviene recordar que en su momento el grupo ganó algún concurso y algunas de sus canciones salieron por la radio. Eso cambió en cuanto tomaron una actitud abiertamente anticastrista. De repente se volvieron músicos malos.

  6. RAE: Se llama gusanera híbrida a los diálogos impagables que realizan en un blog revolucionario, dos personas de distintas naturaleza, sobre qué hacer con la cabeza de Fidel Castro.
    Por parte de la gusanera de origen cubano, el señor Dantes.
    Por parte de la gusanera de origen casposo y olor a orujo gallego, el señor gabrieldelpino.

    Dantes | febrero 7, 2012 a las 3:14 am | Responder
    Gabrieldelpino
    No te preocupes por eso, de todas formas haremos….

  7. @LJC. Los llamados a la violencia de dos comentaristas.
    @@ copia de cortesía a Mirta Concepción.

    Libertad de expresión, tolerancia, diálogo, no está reñido por los límites que debe haber en todo foro. La cosa ha ido subiendo de tono respecto a «cortar cabezas» y dos personas presumen de lo que habría que hacer:
    El comentarista Dantes que dice que «El mejor comunista de todos deberia estar colgado con una cuerda de piano en publico….»
    y el comentarista Eloy Gonzalo que afirma que «¿Que mas da que se les neutralice? (Se refiere a los dirigentes cubanos Fidel y Raúl Castro y «neutralizar» es el eufemismo que ha usado AbrielitoDelPino para referirse a la acción del comando estadounidense que ejecutó a Bin Laden en suelo de Pakistán violando el principio de soberanía de esa nación armada hasta los dientes por los EEUU.

    El blog cada vez más interesante.

    La copia de cortesía a Mirta Concepción, obedece a que se rasga las vestiduras (recuerde cómo lo hacían los fariseos, que era siempre de abajo a arriba) cuando lee malos modos. En este caso, hay dos textos que se pueden tipificar de incitación a la violencia y supongo que dirá usted algo concreto. Atentamente.

    • @Gusano Dantes
      Cuando la gente habla de la gusanera cubana, no se sabe muy bien qué es. Tu comentario es una muestra de cómo odia, de cómo se expresa un auténtico gusano.
      Saludos a tu proveedor de internet en Hialeah (US United States)

  8. aqui esta el cubano asqueroso y cinico
    que la maldita robo –iluciones
    a destruido a nuestro pais

    esto es para cinico==================josepcalvo

  9. A TODOS estos pelandrujas que le Faltan el respeto y a la dignidad de JosepCalvet . Todos ustedes sin derecho alguno y menos contar con valor propio Son UNas ratas simples de aqui en el Blog ! Quien son ustedes para impedirle a este humilde hombre expresar sus deseos y Voluntad !
    Ustedes son unos comemierda y cobarde que se aprovechan de lo inconigto de la INTERNET para atacar y ofender a un ciudadano del MUNDO que esta en Todo su derecho a OPINAR.
    Que clases de Hombres son ustedes , que con 20 VARAS de Hambre y MISERIAS humanas Con el rabo siempre metido todo ustedes en elcu….l…o. y descalzos quieren imponer una LIBERTAD a Cuba NEOLIBERALISTA Que Tienen ustedes en el Cerebro Que clases de IDEAS y Pais dicen ustedes defender cuando le IMPONEN A este mismo hombre la CENSURA y lo quieren amordazar… ? Es esa la Libertad y Democracia que quieren ustedes Para Cuba ? SI A Todos Ustedes que se Pasan los Dias gediondos de sus Vidas MISERABLES Metiendose contra todos nosotros ..
    Si ESTUBIERAMOS Presentes ninguno de todos ustedes Tubieran valor les aseguro M……..hp.. … ! VIREN Para aca los Cañones esos de PEDOS que solo cargan en sus Vidas MISERABLES y Disparen Aqui ! a mis Huievos…… Pendejos Que ni ustedes defienden a la libertad y Democracia ni son hombres del Bien ! RATAS a este grupito de sabandijas … Ya ..estoy cansado de tantas basuras de ustedes , ustedes no merecen nada porque no dan nada , solo egoismo y mucha Envidia. Es contra todos ustedes y a la proxima contestare tambiewn por calvet y pa la P…..

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    | El Veraz. | San Juan, Puerto Rico | Martes, 7 de Febrero
    Rostros Cubanos
    ¡Ven y mira!… Quizás una de las cosas que más impresiona al visitante o al cubano, que lleva un tiempo fuera y visita la isla… son los rostros de las personas, reflejan la falta de esperanza, el desencanto, la depresión generalizada de la población, la deteriorada salud fisica y mental del cubano, la mirada perdida, la obstinación, el miedo, rostros de indigentes, rostros de hambre, de falta de espiritu… rostros que lo dicen todo, un pueblo sofocado.
    El miedo es flagelante, desmoralizante… el hambre también… un gobierno que obliga al ser humano a ser pobre, gobierno asesino de ilusiones, asesino de sueños, asesino de la esperanza. Esto es lo que queda del pueblo cubano, otrora uno de los pueblos más alegres del mundo.
    Si desea ver las fotos en presentacion haga clik aqui

    Amigo

    ¡Eh AMIGO !
    dicen todos sin parar
    lo utilizan tanto y tantos
    que la palabra en sí
    pierde su valor y
    sin embargo,
    qué grato es que
    te llamen amigo
    AMIGO
    aunque sólo sea
    para obtener un jabón
    o pedirte un caramelo.

    AMIGO, AMIGA
    qué bonita palabra
    ¡¡¡qué gran sentimiento!!!
    y ¿cómo puede ser?
    que en tan poco tiempo
    uno se aleje con el sentimiento
    que atrás dejó
    un amigo de verdad
    tal vez fue mentira
    tal vez… sólo interés
    el tiempo lo demostrará
    y yo, mientras tanto,
    prefiero pensar
    que no hubo engaño

    Mi corazón se partió
    al ver tanta necesidad.
    Mis ojos se humedecen
    cuando me pongo a pensar
    y mi pensamiento se pierde,
    en mi mirar, al recordar
    Sé que debo vivir
    en mi realidad
    y así lo haré
    pero jamás les olvidaré
    AMIGO, AMIGA
    qué grato es pensar
    que alguien, con cariño,
    así te recordará

    Montse Breva – Barcelona
    Turista de España que visitó Cuba

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    Verdugos y Espías
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  11. Saludos desde STALINGRADO!!
    caramba!! he disfrutado mucho de este POST / TEMA..Harold tiene muchas cosas buenas..Uds escriben mejor que muchos periodistas cubanos graduados..Tony .Te felicito y yo me uno a ello..Tiene otra cosa buena. participan y discuten con nosotros, no es el caso de aquellos asesores de la LJC de finales del anno pasado…eL JEFE O AGENTE daniel y su pelicula o el ideolo del Dprto AMERICA..NIDOS DE GUERRILLEROS por todo el mundo etc..Ud fue muy correcto.. felicidades..mi nieto matancero!!
    Tatu..otra vez mandas a cada uno de nosotros / as a abrir o hacer nuestros propios BLOG..Ya le explique que UD SOLO CONOCE ESTE WORDPRESS..la pasiantina ALINA, navega por otros mundos que esas internet no les llegan a uds a la UMCC …LE ACONSEJO unir y no buscar discordia…preparese primero psicologicamente para OBTENER hay que saber DAR…SER, elemento de union y no de DESTRUCCION…

    Mirta..Estoy con Ud, a veces yo entro al blog LA MALA LETRA de REGINA..no dejo comentarios pero ella tiene muy buenos temas de union y PERDON mutuo, le apoyo, felicidades REGINA desde Stalingrado..Hacemos una aclaracion y apoyo a DANTES y a ROBE el jabao..Es un error escrbir..UN QUINQUENIO GRIS…mejor escribir cuatro decadas NEGRAS…Regina dice..Ambrosio Fornet..es el autor intelectual de llevar ese TEMA a la publicidad..pero las verdaderas CUNAS de las CENSURAS LITERARIAS Y MUSICALES en Cuba, fueron en la URSS y aquella REVOLUCION CULTURAL DE CHINA, lo recuerdan? ese es un momento importante que se te fue Harold…
    Sobre las discusiones de GabrIel PINO…COMPAY!! si fueramos a escribir aqui los libros que no dejan entrar a cuba y los musicos y canciones prohibidas a traves de estas CINCO decadas NEGRAS de las sensuras literarias y musicales la lista seria muy larga.

    Senor Gabriel PINO, estoy con ud…en el ultimo parrafo…Rusia y su sociead ha demostrado que es posible destruir el poder….SIN GUERRA…Pero, ud parece que no vivio aqui en MOSCU como nosotros los cubanos VENDE PATRIAS y gusanos que segun decian los periodicos de CUBA en aquellos annos decidieron quedarse en la casi muerta URSS..antes de ir para la isla de los castrovichs…

    Por ultimo…ESCRIBID UN TEMA /POST..sobre los desalojados de ESCAMBRAY hacia P.del Rio, pero para cerrar heridas y perdirles perdon..
    continuara..
    El guajiro chambero

  12. Oiga y se lo dice un miembro de las Fuerzas Armadas. Los militares en el poder NO PODEMOS ESTAR, por que al final “le cogemos gustillo” y pasa que la cosa no avanza y termina convirtiéndose el país en un acuartelamiento. Y como dijo un día un líder de Izquierda Unidad, An.guita, la Democracia termina en la puerta de los cuarteles. Por lo demás estoy de acuerdo con ud pero siempre desde la pluralidad del Estado.
    Saludos

  13. Alejandro comparto tu opinión pero discrepo en su terminación, “9 mm parabellum” o las “PPQ” están encima de la mesa. Es inviable e imposible que quienes deben ejercer y defender la organización territorial se preste a gobernar.

  14. Alejandro comparto tu opinión pero discrepo en su terminación, pueda ejercer un buen gobierno cuando las “9 mm parabellum” o las “PPQ” están encima de la mesa. Es inviable e imposible que quienes deben ejercer y defender la organización territorial se preste a gobernar.

  15. Alejandro comparto tu opinión pero discrepo en su terminación, que se pueda ejercer un buen gobierno cuando las “9 mm parabellum” o las “PPQ” están encima de la mesa. Es inviable e imposible que quienes deben ejercer y defender la organización territorial se preste a gobernar.

  16. Alejandro comparto tu opinión pero discrepo en su terminación, «es» imposible que se pueda ejercer un buen gobierno cuando las “9 mm parabellum” o las “PPQ” están encima de la mesa. Es inviable e imposible que quienes deben ejercer y defender la organización territorial se preste a gobernar.

  17. Compadre se puede cagar en quien quiera, incluso en su propia madre si le parece, pero eso NI LE DA LA RAZÓN ni le hace tener un mayor intelecto. Carece de todas las funciones esenciales de una persona de respeto, lo único que se le da bien es lamer botas y escribir “panflotadas”, es el hazmerreir del blog, el bufón de su casa y el “fiera” del barrio…compadre fieras como tú cago todos los días……… A comer ping* que es lo que se te da bien PAYASETE 😆 😆

  18. los de la escuela técnica le pasan por encima, no por que sean más brillantes sino porque un individuo falto de conocimiento como es el caso sólo se pueden esperar “boberías”.

  19. Sus conocimientos son superfluos y bastante flojos para ser ingeniero, los de la escuela técnica le pasan por encima, no por que sean más brillantes sino porque un individuo falto de conocimiento como es el caso sólo se pueden esperar “boberías”.

  20. No sé, se empieza a decir algo sobre la música y termina a balazos.
    Pienso que la historia de Cuba es buena pero debe dejarse para la escuela y los libros.
    El Post tiene un fin y se coge para otras cosas que distorsiona.
    Hablando de músic, aún queda mucha censura que debe desparecer y todos los cubanos de adentro y de afuera deben tener los mismos derechos de cantarles a su pueblo.
    La cultura de un país no se mide por donde piensan unos y por donde piensan otros. Cada uno debe tener sus opiniones personales e ideológicas pero al llevar al pentagrama lo que queremos cantar se convierten en música para cantar y bailar.
    Sabemos que a través de la música podemos expresar muchas cosas pero si no hubiera tantos enfrentamientos y esté siempre presente un enemigo, todo iría mejor y avanzaremos todos unidos.

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