Prensa y censura en tiempos de la NEP

La Nueva Política Económica (NEP) fue la estrategia implementada por Lenin a partir de marzo de 1921 para recuperar la vitalidad de un país devastado por una cruenta guerra civil, en la que el Ejército Rojo derrotó a las fuerzas reaccionarias y nacionalistas que intentaron detener el avance de la Revolución Socialista de 1917.

El crecimiento de los sectores estatal y privado que se alcanzó durante ese período, propició el aumento de la calidad de vida y un despertar cultural. «Nadie puede negar −afirmó el sociólogo ruso Boris Kagarlitski−, que los años veinte (del siglo pasado) fueron una época extremadamente fructífera para la literatura, la pintura, la crítica de arte y la vida espiritual rusa, en general».

No obstante la amplia libertad de expresión, creación y hasta de prensa de que gozaron diversos grupos de artistas e intelectuales en aquella etapa; el ejercicio de esos derechos no se extendió en igual medida al periodismo diario. La relativa autonomía del campo cultural −considerado por los comunistas como un nicho de pequeño-burgueses que con el desarrollo del socialismo se extinguiría−, contrastaba con la subordinación de la prensa y la política informativa a la cúpula del Partido y con la disciplina soldadesca impuesta a los periodistas e intelectuales partidistas.

Vladimir Ilich Lenin era defensor del carácter propagandístico de los periódicos. Los medios revolucionarios −decía− debían actuar como orientadores (informar), organizadores y movilizadores de la clase obrera. En las jornadas que precedieron a la Gran Revolución Socialista de octubre de 1917, ya había elaborado una parte de los principios que orientarían la labor de la prensa cuando los bolcheviques tomaran el poder político.

  • En cualquier sociedad la prensa sirve a la clase dominante.
  • El financiamiento de los periódicos debe ser controlado por el Estado, dirigido por el partido que representa al proletariado.
  • Los periódicos forman parte de las organizaciones políticas y sus periodistas son activistas políticos.
  • La libertad de prensa depende del acceso y uso, por parte de todos los segmentos de la sociedad, de los medios tecnológicos para la publicación de periódicos.
  • Permisibilidad de la diversidad de opiniones solo dentro de los límites del pensamiento tenido como marxista.

Después del derrocamiento del gobierno provisional, y a la espera de la contraofensiva de las fuerzas burguesas encabezadas por Kerensky, los aliados de Lenin presentaron ante el Comité Ejecutivo Central Panruso (TSIK) un proyecto de resolución sobre la prensa.

Alexander Kerensky

El documento denunciaba los vicios de la libertad de prensa burguesa y aseguraba que para el gobierno de obreros y campesinos ese concepto significaba liberar a la prensa de la dominación del capital. En consecuencia, se proponían estatizar las imprentas y fábricas de papel, y ponerlas al servicio de aquellos grupos de ciudadanos que tuviesen un mínimo de 10 mil integrantes.

El proyecto no contó con el apoyo unánime de todos los bolcheviques ni de las distintas agrupaciones que participaron en el llamado Octubre Rojo. León Trotski argumentó que los adversarios de la revolución aún no habían sido derrotados, que los periódicos eran armas en sus manos y, por tanto, su clausura era una «medida de legítima defensa».  

Lenin, por su parte, consideró que no se podía brindar a la burguesía la posibilidad de calumniar a los revolucionarios y que, como cuestión de principios, la libertad de la prensa dependiente del capital no debía ser admitida.

Tras una intensa deliberación −documentada por el periodista John Reed en Diez días que estremecieron al mundo−, el proyecto de resolución fue aprobado y dio paso a la publicación de un decreto. A tenor con ello, desde el 10 de noviembre de 1917 fue prohibida la circulación de cualquier órgano de prensa que abogara por la oposición abierta o la insubordinación al gobierno, faltara a la verdad en la cobertura de eventos o promoviera cualquier actividad criminal.

Antes de concluir el convulso 1917, los bolcheviques tomaron otras medidas para asegurarse el control de la palabra impresa. El 21 de noviembre, una norma legal dispuso la estatización de los servicios publicitarios con el fin de privar a la prensa burguesa de su principal fuente de ingresos y, consecuentemente, abolir la propiedad privada sobre los medios de comunicación. En tanto, el 18 de diciembre fue establecido el Tribunal Revolucionario de la Prensa, cuya función era investigar y punir los delitos cometidos contra el pueblo, mediante el uso de la misma. La corte podía imponer a los infractores sanciones que iban desde multas y confiscación de imprentas hasta cárcel y destierro.

El investigador británico Brian McNair explica que la bolchevización de la prensa en la Rusia soviética significó la virtual eliminación de los medios de comunicación privados. Entre 1917 y 1918, unas tres mil doscientas publicaciones fueron clausuradas, por medio de medidas legales y administrativas dictadas por el gobierno, y otras cerraron por falta de financiamiento y por la disminución de ventas.

Aunque las primeras que desaparecieron fueron las publicaciones antisoviéticas y antibolcheviques −durante la guerra civil (1918-1921) −, el resto de los partidos socialistas fueron excluidos igualmente del juego político y sus órganos de prensa censurados primero y prohibidos después.

En marzo de 1919, el aparato mediático del país ya estaba en manos de los bolcheviques y se consolidó un sistema de prensa al servicio exclusivo del partido en el poder. Finalmente, en 1922 todos los partidos de oposición fueron ilegalizados.

La bolchevización de la prensa no estuvo exenta de críticas. A las suscitadas durante la sesión que en noviembre de 1917 había discutido el referido proyecto de Resolución sobre la Prensa, y las provenientes de los periódicos burgueses afectados por las medidas impuestas después de la publicación del citado decreto, se añadió la asumida por el escritor Máximo Gorki, el cual se opuso públicamente a la censura y el control estatales de los medios de comunicación.

Máximo Gorki

El autor de La madre argüía que las medidas decretadas comprometían la democracia revolucionaria y creaban mártires políticos. Fue previsor cuando expresó que en el futuro las restricciones a la libertad de prensa provocarían «una vileza que no solo se volverá contra toda la democracia, sino principalmente contra la clase obrera», y sentenció que «la clase obrera será la primera en pagar y pagará más que nadie por la estupidez y los errores de sus dirigentes».

El canto de cisne de la libertad de prensa

Durante los meses previos a la implementación de la Nueva Política Económica, las restricciones a la libertad de prensa impuestas en el curso de la guerra civil serán relegadas temporalmente. En ese período resurgieron editoras privadas y publicaciones no bolcheviques que permitieron la difusión de los intensos debates. Tal escenario contrastará con el silencio y el unanimismo que poco después, y por más de seis décadas, distinguirán a los medios soviéticos.

Este brevísimo oasis de libertad de expresión y prensa dentro de la Revolución rusa, tenía sus días contados. En el X Congreso del Partido, celebrado en marzo de 1921, Lenin logró que fuera aprobada una resolución encaminada a prohibir el divisionismo y a limitar el debate en las filas de la organización. Es probable que los máximos dirigentes soviéticos pensaran que las desavenencias políticas e ideológicas entre las diversas tendencias que existían al interior del Partido podrían salirse de control y provocar luchas por el poder, un cisma, e inclusive, un nuevo conflicto armado.

En ese mismo año, Gavril Myasnikov, obrero metalúrgico en los Urales y militante comunista, envió un manifiesto al Comité Central del Partido para demandar que los propios soviets de productores administraran la industria y que fuera restaurada la libertad de prensa para todos los trabajadores. Myasnikov consideraba que con la victoria de «los rojos» en la guerra civil y el fin de la situación de emergencia, nada justificaba la restricción de ese derecho.

Gavril Myasnikov

Lenin objetó la afirmación de que la libertad de prensa ya no existía en la Rusia soviética y la redujo a la categoría de «eslogan mundial» que «expresaba las ideas de la burguesía progresista, en su lucha contra reyes, sacerdotes, señores feudales y terratenientes». Desde esa perspectiva, profundamente instrumental y simplista, la reclamación Myasnikov no tenía lugar, pues en la Rusia soviética, según el líder soviético, se estaban empleando otros métodos para liberar a las masas de la influencia de clérigos y terratenientes.

Finalmente, explicó que la burguesía continuaba siendo muy fuerte fuera de las fronteras de Rusia, y que poner en sus manos un arma como la libertad de organización −que él igualaba a la libertad de prensa por su papel en la organización política−, facilitaría la tarea del enemigo de clase.  

Insatisfecho con la respuesta de Lenin, Myasnikov realizó una campaña por el restablecimiento de la libertad de prensa a nivel local. Con ese fin publicó, al margen de las editoriales partidistas, el libro Materiales de debate. El trabajador metalúrgico, acusado de cometer esa y otras indisciplinas, fue expulsado del Partido en 1922.

La censura de prensa sería restablecida también en ese año. Entre sus primeras víctimas estuvo las revistas disidentes Mysl (Pensar) e Economist. El Partido decidió clausurarlas y expulsar a sus principales colaboradores.

Fiel a los postulados que había elaborado para orientar el funcionamiento de los medios en un estado socialista, Lenin nunca aceptó que la libertad de prensa era un derecho vulnerado en la Rusia soviética y, hasta su muerte, se resistió a restablecer lo que, en sus palabras, era «un mito burgués».

Glosas de lo político en tiempos de la NEP

Tal vez no imaginó, o quizás sí, que de la total subordinación de la prensa al Partido surgiría un aparato mediático que en lugar responder a la institución, se supeditaría a la de sus máximos dirigentes. La falta de autonomía de los medios de comunicación los hizo muy vulnerables al abuso de Stalin y sus acólitos.

Bajo el terror estalinista, la libertad de prensa no fue permitida ni siquiera en los términos definidos por Lenin. Su idea de un monopolio mediático en manos de la clase obrera −justo lo que Myasnikov defendió a su manera−, fue subvertido y la libertad de expresión absolutamente eliminada.

A medida que el exseminarista georgiano consolidó su liderazgo en el Partido Comunista, los medios comenzaron a funcionar como instrumentos de su poder personal. El «nuevo zar de todas las Rusias», apunta el comunicólogo Mark Hopkins, instituyó un modelo que exigía una prensa funcional, ideológicamente pura y que actuara como un obediente servidor del Partido.

Durante casi tres décadas, la crítica constructiva y partidista prácticamente desapareció de los medios. Stalin usó el monopolio mediático contra el Partido y el pueblo, concluye el investigador inglés.

Ese modelo de prensa fue el paradigma de los adoptados en los países que, por voluntad propia, coerción o al borde de la debacle económica, asumieron regímenes políticos y modelos económicos inspirados en la experiencia soviética, sobre todo del período que se inició después del ascenso de Stalin y el desmontaje de la NEP.

***

Referencias

Hopkins, M.: Lenin, Stalin, Khrushchev: Three Concepts of the Press. Journalism & Mass Communication Quarterly ,42, 4, 1965.

Mcnair, B.: Glasnost, perestroika and Soviet media. London & New York: Routledge, 2006.

Lenin, V.I.: Acerca de la prensa. Moscú: Editorial Progreso, 1979.

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13 comentarios

Sergio Acosta Pena 26 marzo 2021 - 7:13 AM
Me gustó ver a través de este artículo del comunicador Alexei Padilla, lo mismo o casi igual que se vivió en los países ex comunistas de Europa del Este. Es interesante ver cómo la ideología "puede exportar" los métodos. Gracias por el resumen histórico.
tony crespo 26 marzo 2021 - 8:16 AM
VIII Congreso del Partido Comunista de Cuba: la última jugada de la vieja elite castrista Ante la falta de voluntad de diálogo con sus críticos, los cabecillas del régimen cubano dejarán claro a los militantes del Partido Comunista que una retirada es imposible.
Eva 26 marzo 2021 - 6:22 PM
Pues deberían irse toditos Ninguno es ejemplo para la Patria
Orl 26 marzo 2021 - 8:07 AM
Me parece que en este blog se idealiza constantemente la figura de Lenin y no nos hacen la historia completa Dos preguntas Una: Además del terror estalinista no existió el terror leninista? Dos: ? Alguien puede explicar por qué se produjo la revuelta de los marineros de Konstrad?
Ivette García 26 marzo 2021 - 1:14 PM
Gracias Alexei, excelente texto. Definitivamente es una regularidad de los modelos socialistas conocidos hasta hoy. Repensar el socialismo implica un compromiso verdadero con la democracia, que debe incluir inexorablemente el respeto a esta y otras libertades que se sacrificaron y terminaron haciendo colapsar países. Que debilitó a la izquierda a escala global. Creo que a este análisis debemos enfrentarnos los cubanos con urgencia. No es cuestión de que se violen unas u otras libertades, no solo eso, es todo el daño que a escala de los pueblos provocan estas cosas en la medida que se consolidan y se mantienen en el tiempo. Felicidades.
Sebastian 26 marzo 2021 - 3:15 PM
Aunque los disparos de Fanny Kaplan no nos permitieron conocer mejor a Lenin, creo que lo conocemos lo suficiente con lo que hizo. Perfeccionó el zarismo. Stalin no es más que la continuidad de Lenin, con una producción este último que, según unos es de 2.5 millones de muertos por guerra y 16 millones por hambre y frío ; en tanto que según otros, es de 1.5 millones por guerra y 30 millones por hambre y frío, todo ello en sólo siete años. El nombrete "Lenin" debía erizarnos los pelos de sólo oírlo. Han culpado a Stalin para regalarle a Lenin el apostolado del Comunismo, pero ambos eran lo mismo. El Comunismo sólo sirve para que un hombre se convierta en dueño de un país y lo lo arruine. Al final no importa el pueblo, sólo importan quienes viven de los privilegios del poder. Una vez suprimida la propiedad privada y la libertad de expresión, lo que sigue es el silencio de las ovejas.
palau 26 marzo 2021 - 4:15 PM
y seguimos mirando por el retrovisor, que nivel de tortura y maldad con el pueblo de cuba.
Alfonso Rojas 26 marzo 2021 - 4:43 PM
Los maestros tiraron la toalla, los alumnos pretenden seguir con lo mismo con el pretexto de salvaguardar la "revolucion" de su enemigo eterno el "imperialismo yanqui", pero es solo una estrategia maquilladora de la verdad, el comunismo nunca llegara porque su via principal la arteria por donde llegaria a imponerse en el mundo, el socialismo en cualquiera de sus versiones fracaso y fue derrotado por el capitalismo, tratar de revivir a un muerto es una tonteria, acaso creen en la resurrecion los ateos del comunismo? Si bien el socialismo fracaso quedaron sus vicios que se adaptan a los movimientos tiranicos y dictatoriales como anillo al dedo,y el del monopolio de los emdios de comunicacion es uno de esllos, que gana Cuba revolucionaria con mantenerlo como una herramienta para no ser despojados del poder? nada, una prensa libre de las cadenas de las imposiciones ideologicas del totalitarismo partidista y caudillista es saludable para la sociedad, pero lamentablemente en Cuba mientras el PCC totalitario se mantenga no se le dara un milimetro a aquellos que tengan otra vision de la sociedad, aunque se busquen los mismos fines, los totalitarios no ceden un centimetro del monopolio de las decisopnes en los paises que logran conquistar y Cuba es un clkaro ejempolo de eso, ni aunque tu seas mienbro del partido se te permitira tener un medio de comunicacion en el cual ellos no tengan la ultima palabra, aberrante por decir menos.
Orl 26 marzo 2021 - 5:44 PM
A mí, no me crean , me contaron que en esas inmensas colas para comprar cualquier cosa, se escuchan estuendosos vivas a Diaz-Canel y a la revolución.
Orl 26 marzo 2021 - 10:51 PM
Estoy jodiendo a Edu. Jajaja. Edu. Díaz Canel es quien quita y pone a la Rectora de la Universidad en ese puesto y luego ella le entrega el sello de la alta casa de estudios. Se transfieren agradecidas felicitaciones los unos a los otros, comparten distintivos, medallones, distinciones y palabras de elogio entre ellos mismos. Ten en cuenta que no existe ninguna institución independiente. Pertenecen todos a una misma familia. ?No te das cuenta de que se están moviendo en un círculo cerrado? Eres ingeniero Si todos se colocan de manera que formen una rueda de 36O grados sin solución de continuidad, a cada vuelta que den, se vuelve a cerrar el círculo. Un círculo cerrado para transferir méritos y distinciones eternamente, sin necesidad de detenerse y parar para pegar el oído a la tierra ni escuchar lo que piensan los que están fuera. ! Eureka! Alquimia. La piedra filosofal, pueden cursarse condecoraciones los unos a los otros en un eterno circuito perfecto. Solo hay que esperar que le toque a cada uno cuando de vuelta la rueda sobre sí misma.
Orl 26 marzo 2021 - 11:30 PM
Ahora, le toca a la Joven Cuba. con sus termas Jajaja. Revolución bolchevique- Lenin- Comunismo de Guerra- NEP o Nueva Política Económica- Terror estalinista-.Revolucion bolchevique- Lenin- la NEP..... Jeje.- Terror estalinista
cubano47 27 marzo 2021 - 2:10 AM
No se que se busca con estos articulo que creo van como 4, clases de historia? Mostrarnos lo que no se debe hacer? O blanquear la imagen de Lenin? La cosa es que se debe hablar por que no se produce ni boniatos a mas de un siglo de esos hechos. Primero Lenin y sus seguidores tomaron el poder con un golpe de estado.
Alina Lopez 27 marzo 2021 - 8:03 PM
Cubano47 Es el quinto artículo. Y vamos por más. Aquí se habla de boniatos y se habla de historia. Si no le agrada siempre puede abrirse un blog. Saludos.

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