Pobreza y ancianidad: la realidad que estremece

María Santiesteban Portuondo (Foto: María Lucía Expósito)

¿Y qué has aprendido después de tanto dolor, de tantas traiciones?

Entonces le respondí: Aprendí a siempre sonreír

Blaster 

 Delirios de un corazón roto

***

Hace unos días fui a visitar a una persona cerca de mi casa, en el barrio habanero del Vedado. Bajé por 26 hasta la calle 15 y busqué a una señora llamada María. No la encontré. Regresé al otro día por la mañana, la maltrecha puerta estaba entreabierta y allí pude observar a la que buscaba sentada en su cama conversando con una amiga. Lo correcto hubiera sido que me retirara pues estaba ocupada, pero no lo hice. Ella me invitó a pasar y me senté en algo que no era precisamente una silla.

Tras presentarme, empecé a explicarle el motivo de mi visita. Apenas me dejó terminar: «No se preocupe, pregunte todo lo que quiera». Sentí como si la conociera de toda la vida.

Enviudó hace un tiempo considerable y ahora enuncia su gran desafío: morir con dignidad, ya que no pudo vivir con ella. En algunas de las  cartas escritas por esta mujer de 74 años para pedir apoyo —pues fue clasificada como «asistenciada» de Seguridad Social—, entre ellas al mismo presidente de la República, destaca lo siguiente:

– Las condiciones de mi vida actual son «miserablemente indescriptibles».

– Al no poder sufragar los nuevos precios del comedor del Sistema de Atención a la Familia (SAF) y optar por comer en mi espacio, esto hace que necesite, además, una cocina y un refrigerador para la conservación de los alimentos.

– Vivo en un derrumbe, prácticamente en la intemperie ya que no tengo ni una puerta que cerrar cuando decido acostarme, carezco de privacidad,de agua potable, de higiene (me sobran las ratas y las cucarachas).

La habitación en que vive deja el alma helada. Como bien describió esta anciana, no tiene agua dentro de su casa, ni un mueble donde guardar absolutamente nada. En este encuentro me dijo que una Organización No Gubernamental que supo de sus graves condiciones de existencia, recién le hizo llegar un pequeño refrigerador. Confiesa que ese día no pudo dormir en toda la noche, porque le parecía mentira sentir el leve ruido que hace la nevera en el silencio nocturno.

(Foto: María Lucía Expósito)

Lo que debiera ser un hecho común y corriente —poseer un aparato eléctrico—, para esta persona de sonrisa amplia resultó un gran acontecimiento, pues lo anheló por mucho tiempo.

María Santiesteban Portuondo se cansó de pedir auxilio a las diferentes instancias correspondientes que debían haberla apoyado. Nunca obtuvo una respuesta satisfactoria. De la oficina de la Presidencia, pasaron el problema a la Fiscalía General para que resolviera —o mejor, analizara— el asunto.  Intentaron solucionarlo proponiéndole residir en un asilo, a lo que la solicitante se negó rotundamente, con todo su derecho y razones.

La Dirección Municipal de la Vivienda de Plaza asumió este «caso social». Se dirigieron a ella para pedirle paciencia, que esperara a las calendas griegas hasta que su situación fuera remediada, es decir, hasta nunca.

Cuando se conversa con esta lúcida mujer, es evidente que se expresa de manera excelente. Estudió la carrera de Medicina, que por algún motivo no pudo terminar. Frecuenta de manera sistemática una iglesia que radica en 41 y 42 en el Municipio Playa.  En la actualidad estudia idioma alemán y, sobre todo, la inunda eso que se denomina fe, y que le brinda una sabiduría que desborda la razón científica.

(Foto: María Lucía Expósito)

María se lamenta porque considera que no fue una mujer de «pelo en pecho», tuvo miedo de protestar con energía, pues no soportaría que la trataran de manera violenta en el plano físico. Sin embargo, su resiliencia, su estoicismo ante la adversidad, la desidia y el abandono de un sistema que se nombra socialista; la convierten en heredera del cimarronaje, de ese legado tremendo que nos transmitieron los seres humanos que fueron esclavizados en esta Isla.

La misma Organización No Gubernamental le acaba de enviar una cocina. Ojalá alguien con autoridad pueda acudir a Aguas de La Habana para que a esta adulta mayor le instalen el preciado líquido, imprescindible para sanear su espacio.

Además, requiere de atención especial en el ámbito de la salud, pues como resultado de una caída tiene afectada la cadera, estuvo por un tiempo imposibilitada de caminar y durante su convalecencia no podía asistir al comedor donde le vendían cierta alimentación. Me comentó que en ese período hizo una especie de huelga de hambre involuntaria.

Me pregunto qué nos está pasando, con algo que siempre ha significado un atributo inherente a la identidad cubana: la solidaridad. Durante décadas Cuba se jactaba de su defensa a los países más pobres, de la ayuda incondicional a cualquier nación del mundo ante un evento trágico. No obstante, no se puede disponer que un grupo de trabajadores le instale agua en el interior de su casita a una anciana enferma.

Eso constituye también una desgracia terrible y a nadie le importa. Disponer de materiales para mejorar una minúscula vivienda en condiciones deplorables, mientras se erigen ante nuestros ojos monumentales edificios para hoteles, sería otorgar un poco de justicia a tanta vergüenza y desigualdad.  

Fui testigo de la reparación constructiva  de una modesta casita donde vive la hija de un funcionario importante del Poder Popular. Ese señor se separó de la esposa y la misma retornó a su lugar de origen con la niña de ambos. Como mismo ese individuo revolucionario se preocupó por el bienestar de su hija, debería tener la decencia de enviar algunos camiones de materiales y monitorear la ejecución para mejorar la vida de las personas más desesperadas en su radio de acción.

Ahora mismo escucho a una artista muy reconocida expresar que en nuestro país existe gran solidaridad. Es lamentable lo distanciada que se encuentra de la extrema pobreza que hoy sufrimos. Dijo también que ella era un poco «chovinista» porque considera a Cuba como el mejor país del mundo.

Le recomendaría que camine un poco por la Cuba profunda y que recuerde la obra del sociólogo norteamericano Erving Goffman (1922-1982), ese representante de la Escuela de Chicago y creador de una teoría dramatúrgica, quien consideró que el teatro constituía una metáfora brillante  para arrojar luz sobre los procesos sociales de pequeña escala.  

Una nueva sensibilidad emergente sería un camino diferente y esperanzador para que María y muchos como ella puedan dormir tranquilos.

***

Este texto es parte del proyecto «Desigualdad, pobreza y sectores vulnerables en Cuba». Puede participar en él, enviándonos recomendaciones, testimonios, comentarios, al  correo jovencuba@gmail.com, con el asunto «Proyecto – desigualdad».

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25 comentarios

El inagotable, Orlando J Martinez 9 marzo 2022 - 6:48 AM
La pobreza de la ancianidad que provoca aquella dictadura ha pasado a un segundo plano. Hay muertos, heridos, mutilados, edificios destrozados y millones de desplazados en Europa por las ambiciones del otro criminal que inclusive esta amenazando con castigar a los paises que le presten ayuda a Ucrania.
mepiamo 9 marzo 2022 - 7:06 AM
La Solidaridad: Los soviéticos antes, como nosotros más tarde vimos a nuestros respectivos gobiernos bañarse en solidaridad con extranjeros, regalando lo que producíamos los trabajadores, y de lo cual teníamos escasez. Así, ambos pueblos se preguntaron por décadas: ? Y cuándo va nuestro gobierno a ser solidario con su propio pueblo?
MBS 9 marzo 2022 - 7:19 AM
Es intolerable la indiferencia de las autoridades e incluso los llamados investigadores, oficialistas en definitiva, sobre esta realidad que no es excepción, pues se ha ido convirtiendo en regla. La problemática no está sólo en construir hoteles, los cuales, si nos inspiramos en la URSS, irán a parar a buenas manos. También está en la contrución de viviendas factuosas en medio de la miseria. Donde quedó aquel pregonado socialismo, dónde "con todos y para el bien de todos". En los países capitalistas, aunque sea por hipocresía, las primeras damas dan caridades a los pobres y aquí que hacen.
Carlos 9 marzo 2022 - 4:08 PM
El comunismo es el camino más largo para llegar del capitalismo al capitalismo
Cubanitodel57 9 marzo 2022 - 8:08 AM
La última vez que visité mi barrio habanero de La Víbora me sorprendí de ver varios viejitos buscando comida en la basura. Estaban sucios y con la apariencia de haber perdido la razón. Me pregunto cómo un jubilado con una pensión de 200 CUP puede hacer frente a los precios del "ordenamiento"....
Armando 9 marzo 2022 - 8:09 AM
Tuve un compañera de trabajo que vivia en el garaje de una escuela que la directora le prestó, mi compañera se ponía muy contenta cuando llegaba el verano por qué la directora la dejaba utilizar la otra parte de la escuela donde tenía baño y agua corriente,ella vivía con su madre que estaba enferma de los nervios,y para más desgracia,mi compañera fue diagnosticada con cáncer,aún así,nunca recibio ayuda.
Lisa de la Lisa 9 marzo 2022 - 9:36 AM
Alguien sabe quien fue la "artista" mencionada?
Emelina 9 marzo 2022 - 4:20 PM
Me gustaría saber el nombre y apellidos del funcionario del Poder Popular y el de la artista. Llámenos a las perdonas por su nombre de una vez y por todas. Cada cual es responsable de sus actos y debe decirse.
Elena 9 marzo 2022 - 10:00 AM
Cuba necesita de un gran milagro. Tantas personas en esta misma situación. Gracias a la autora por dar voz a esta víctima de la crueldad del sistema cubano. Que Dios ponga su mano sobre Cuba
El inagotable, Orlando J Martinez 9 marzo 2022 - 10:21 AM
Mi comentario ha sido recibido en Cubadebate. O dijo: ¿Fueron los Estados Unidos o fue Rusia fue quien invadio a Ucrania "preventivamente", luego de semanas y semandas negando que atacaria? Si me perdi algo, por favor, diganme
maría teresa* 9 marzo 2022 - 10:33 AM
Ante este escrito no puedo quedar indiferente. Tengo 73 años con hermanos, cuñadas y primos también ancianos viviendo en Cuba, nos consideramos privilegiados pues la descendencia emigró y todos nos sentimos atendidos en el plano afectivo y material. También tengo familiares ancianos que viven en los EEUU y me percato que aun sintiéndonos privilegiados la diferencia de nivel de vida entre ellos y nosotros es abismal. Personas como María dependen de la atención de las instituciones cubanas y son esos ancianos que en la actualidad les he muy difícil vivir y morir con dignidad. No hace falta mucha imaginación para intuir la miseria que hay detrás de los viejitos que vemos arrastrando su existencia por las calles ruinosas de nuestro país, caminan encorvados con su javita en la mano, vestidos con ropa ajada y calzado maltrechos que ha ido pasando de mano en mano hasta que llega a ellos. Me desconcierta recordar a Raúl expresando que en Cuba nadie quedaría desamparado, me enferma con tanta miseria como hay recordar el esfuerzo y recursos que dedica cúpula a la organización de festivales, me irrita conocer el modo de vida de los Sandro que abundan este país, me espantan que ante estos hechos no se pronuncien ni actúen las instituciones que si pueden revertir la situación. Discrepo con eso de que Cuba es un país país solidario, el diario vivir me ha dado la convicción que sin una buena dosis de propaganda mediática no se práctica, no existe.
Polo Marín 9 marzo 2022 - 10:34 AM
Esos no son casos aislados, lo contrario del caso expuesto es que son los casos aislados. La prensa lo ignora y llena de alabanzas el papel del sistema con los adultos mayores, pero ya empiezan a salir a la luz toda esta triste realidad, no tengan dudas tal como los cubanos lo sabemos, un día el mundo también conocerá la realidad del Canelato, como lo más oscuro y triste de nuestra historia. SOS, nos quedamos sin jóvenes en Cuba.
José A. Huelva G. 9 marzo 2022 - 10:41 AM
Conocí varios de estos casos en municipios tan céntricos Como Habana Vieja y Centro Habana. Recuerdo en especial el caso de un amigo a quien daba vergüenza que visitaramos su casa y cuando alguien tenía que hacer sus necesidades tenían que los otros salir de la "casa" que estaba frente a un lujoso hotel de Turismo en la Havana Vieja. Todavía en el año 2012, esta pobre gente tenía que pagar a los aguateros del solar, para tener un poco de agua para cocinar y bañarse. Mi amigo tenía que venir cada día temprano desde el Polo Científico donde trabajaba hasta la casa para solucionar el problema del agua. Tampoco tenían espacio como para acumular mucha. Sus padres ya viejos no podían acarrear el agua y además se pasaban el día en el cubaneo (haciendo colas) de lo que llegó y de lo que se imaginaban que llegaría. Por cosas como estas es que el cubano difícilmente, puede ser productivo. Es imposible rendir en el trabajo si tu cabeza esta todo el tiempo pensando en que no tienes agua, ¡se rompió el refrigerador!, ¡Hay que salir temprano porque hoy quitan la corriente!, ¿qué habrá llegado al mercado?, ¡Los muchachos tienen los zapatos de la escuela rotos! o si tengo que rectificar el número que cogí en la cola del pollo (que nadie sabe si vendrá). Por eso asombra cuando sales de Cuba y ves que puedes comprar casi todo por Internet, te lo traen a la puerta de la casa y si anuncian que van a quitar el Servicio de agua es por alguna reparación (normalmente en la madrugada). Pero, ¡qué malo es el capitalismo!
Ada 9 marzo 2022 - 11:08 AM
Eso ya es una enfermedad en Cuba:el sacudirse y desentenderse de los problemas de los más vulnerables.Hay muchos casos en Cuba,pero nunca falta el facilitarle la vivienda al hijo,la hija que se casó o se separó,o al nieto que creció de algunos de nuestros dirigentes,por no decir ,la mayoría.Esos sí no pueden pasar necesidades, porque son los hijos y nietos de los "dueños "del país.No hay vergüenza!
Manuel Figueredo 9 marzo 2022 - 11:10 AM
No es alardear ni hablar por hablar Conozco a mi gente el último en salir de Cuba El cual no será el Presidente tenga la amabilidad y quite lo que queda de corriente.
Sanson 9 marzo 2022 - 12:23 PM
""Eso constituye también una desgracia terrible y a nadie le importa. Disponer de materiales para mejorar una minúscula vivienda en condiciones deplorables, mientras se erigen ante nuestros ojos monumentales edificios para hoteles, sería otorgar un poco de justicia a tanta vergüenza y desigualdad. """ xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx El plan es que esa sennora acabe de morirse de una vez ya que no se quiere ir. Si pudieran la deportaban ahora mismo a ver si empieza a mandar parte de lo que le otorgue el Gobierno american como ha pasado muchas veces. Los Hoteles se estan fabricando no para que representen algo para el pueblo en el futuro sino para que como ocurrio en Rusia, pasen, en este caso, a las manos de los castro -descendientes y sus testaferros que a la larga seran los que saquen partido de las carencias que ha sufrido el pueblo, durande decadas, de los envios que se hacen desde el exilio y a las ayudas y donaciones que recibe Cuba desde la izquierda. Cuando los hoteles y el resto del patrimonio pase a manos de los que se apoderaron de todo, no los van a dejar pasar a esoso hoteles y las compannias que se establezcan estaran en sus manos, asi que hay que ponerse las pilas y no dejar que esa gente se quede para hacer el cuanto y si lo hacen sea tras las rejas. Por eso es importante que no hayan transcisiones o cambios convenientes sino Liberacion y juicios.
Raul 9 marzo 2022 - 1:34 PM
Con todo el cemento y cabilla que se han gastado en la guillotina hubieran arreglado o hecho unas cuantas viviendas para personas como ella. Y no voy a mencionar lo que se gastaron en el centro Fidel Castro y en todos los hoteles que han construido y seguirán construyendo estos hijos de.....
Daniel Torres 9 marzo 2022 - 1:55 PM
Impactante relato. Cuba duele y mucho. Todavía recuerdo a aquel HP hablando de «Revolución de los humildes y para los humildes». Cuánto nos engañó, cuánto embaucó a este pueblo tan necesitado de una verdadera revolución, que cumpliera lo que se había prometido en un inicio y que no destruyera lo que con mucho esfuerzo se había logrado en casi medio siglo de República, la misma que mañana cumple 70 años de haberse subvertido. Gracias a la autora y gracias a LJC por preocuparse por los más pobres y humildes de la patria, que viven en condiciones de vida terribles, adonde no va ninguno de los obesos dirigentes ni las cámaras del Noticiero, pues a ninguno de ellos les importa en absoluto realidades que duelen tanto. Podríamos decir: «debería darles vergüenza», pero sabemos que no la tienen.
Carlos 9 marzo 2022 - 4:00 PM
Puedo decir que si ese elemento que mencionas resucitara y fuera a la plaza una vez mas a dar el mismo discurso, puedes dar por seguro que un alto porcentaje de la población iría a aplaudirlo y una vez mas entregarle la llave de sus vidas. Como cubano puedo decir que estamos bien embarcados.
maría teresa* 9 marzo 2022 - 4:27 PM
He enviado mi escrito por tres veces y no lo han publicado, nunca me había pasado. ¿estaré haciendo algo mal y no les llega?,
Sanson 9 marzo 2022 - 5:50 PM
Me too. C'mon
El inagotable, Orlando J Martinez 9 marzo 2022 - 8:50 PM
No importa si Putin es o no tecnicamente fascista. Esta cometiendo crimenes de guerra. Ahora, abrieron fuego contra un hospital y varios centros de salud. Rusia va a tener un muy serio problema de no terminar rapido esta guerra y seguir provocando victimas civiles. Mas nunca, mientras este Putin en el poder, va a dejar de ser un paria mundial. No le van a quitar las sanciones.
mepiamo 10 marzo 2022 - 1:31 AM
El meollo de todos estos asuntos de Cuba, es siempre el mismo, desde cualquier lado que se mire: El país no produce, y quien no tiene, no puede darte, y si te dá, es mentira. Si pide préstamos , o toma créditos que no paga, entoces creará una deuda externa que el pueblo penosamente pagará con intereses, porque son los pueblos --y no sus gobiernos--, quienes pagan las deudas externas. Eso hasta el día en que no le den más crédito, y al pueblo no le quede más remedio que morirse de hambre.
Marlene Azor Hernández 10 marzo 2022 - 3:54 AM
Muchas gracias amiga Teresa, por este artículo. Coincido con los foristas en que este no es un caso aislado y es el resultado de erráticas políticas públicas de la dictadura cubana. Según ONEI, las inversiones del presupuesto en el 2020 y hasta junio del 2021, fueron un 45.6% y un 45.5% para la construcción de hoteles y la salud y la asistencia social tuvo una inversión del 0.8 y 0.9% en el mismo período. ¿QUIÉN define el presupuesto y las inversiones anuales?¿Quién mantiene una política económica errática que impide la producción de alimentos?¿Por qué la población tiene una hambruna intermitente desde hace 30 años?.¿Por qué la cobertura universal de salud y educación no significa derechos sustanciales adquiridos? La dictadura estalinista totalitaria, no funciona en ningún orden, y tenemos un nivel de pobreza igual o peor que en Haití, y todo por incompetencia e intereses de la cúpula del poder. Horror. La indigencia material no es virtuosa, pero la dirigencia del país no se entera ni se quiere enterar porque son los únicos que no la viven. Eso no es embargo norteamericano, eso es políticas públicas erráticas prolongadas por décadas y lo peor es que el disparate se renueva todos los días. La dictadura difunde y exporta la visión de un país que no existe.
ESTHER 11 marzo 2022 - 6:10 PM
Duro. Las personas como esta compatriota estan a merced de las instituciones. Entoncez, queda CLARA la esencia de las instituciones. Por supuesto, una nueva sensibilidad, etica, civismo, verguenza SON IMPRESCINDIBLES. Me siento triste y avergonzada. La pregunta, por supuestl es, bien, ¿ que hacemos?

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