Tomado de london.protocolo.org/

Alumnos de la UCM

Rebelión

Del 27 de febrero al 6 de marzo de este año un grupo de alumnos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid realizamos un viaje de una semana a Cuba

Decidimos hacer este viaje con la esperanza de observar con nuestros propios ojos y aprender cómo se vive en Cuba. Queríamos hacer un viaje completamente distinto de los que suelen hacer otros estudiantes, puesto que, como analistas que queremos ser en un futuro, necesitábamos observar y aclarar la realidad de este país, bastante difuminada debido al minucioso trabajo llevado acabo por los medios de comunicación que, en su afán por aislar a la República caribeña, vierten constantemente mentiras y calumnias sobre Cuba. Nuestra estancia en la isla ha supuesto una experiencia inolvidable, tanto a nivel personal (dónde cada uno hará sus reflexiones y llegará a las debidas conclusiones que le sirva para formarse como politólogo y cómo persona) y a nivel colectivo (que es el enfoque del que tratará este ensayo, mediante un análisis con conclusiones generales sobre nuestras experiencias e impresiones acontecidas durante nuestra semana allá).

En primer lugar, es necesario mencionar que el formato al que orientamos nuestro viaje nos ha permitido aprender realmente sobre la experiencia política de la sociedad cubana, la cual, a diferencia de nuestras sociedades capitalistas, no se comprende desde el enfoque del espectador que permanece pasivo ante el redil político esperando a evaluar lo que otros hacen con el fin de depositar su confianza en una u otra persona cada cierto tiempo (elemento típico de la representatividad de nuestros sistemas occidentales, ya sean de tipo Parlamentario o Presidencialista) sino desde el enfoque del ciudadano que participa activamente en el debate y en la toma de decisiones de distinta índole, bien mediante las estructuras de rendición de cuentas o elección de representantes como desde la participación en el día a día mediante las organizaciones sociales en las que uno puede participar o mediante las asambleas de trabajadores en sus centros de trabajo. Dinámicas que conforman la esencia de un sistema de democracia participativa en Cuba, como es el ejemplo de la Cooperativa República de Chile, en la cual los trabajadores escogían a su propio consejo de dirección y todas las actividades económicas rendían cuentas ante la Asamblea general.

Anuncios

Por José Julián

Cuando los argumentos que enarbolan un grupo de personas carecen de sentido y resultan incapaces de convencer, puede rozar el ridículo cualquier declaración.  El tema “Cuba” en la prensa mundial acapara cintillos y titulares, tratando de desvirtuar una realidad muy diferente a la que promulgan. Siempre va a existir algún personaje que –dinero por medio- acepte “informar y opinar” sobre la realidad de la isla.

Esta vez le ha tocado poner la cara al señor Oscar Peña, presidente del llamado Comité Cubano Pro Derechos Humanos (CCPDH), en un artículo titulado El Legado de Fidel Castro publicado en el New Herald de Miami. En él se lanza una vez más, como tantos otros lobos hambrientos, a denigrar la estatura política y moral del forjador y líder del proceso revolucionario cubano.

Es una total farsa comparar a las dictaduras de Augusto Pinochet, en Chile, y la de Marcos Pérez Jiménez, en Venezuela, –dándoles, incluso un carácter benévolo en el campo económico- con el proceso de gobierno desarrollado por Fidel en la Cuba socialista. Es absurdo comparar los ideales, las convicciones que mueven a Fidel con los sátrapas militaristas latinoamericanos que defiende Peña en su artículo. Es indignante y hasta irritable como una gran mentira como esa puede circular por los canales de la prensa mundial.

27 Abril 201Tomado de Cubadebate0

Fernando Arrizado
Vieiros / Rebelión

El pasado martes, dos días después de la multitudinaria marcha que recorrió el centro de Compostela para denunciar la “farsa informativa contra Cuba”, Enrique Ubieta visitaba la capital gallega. El escritor y periodista cubano, responsable de la publicación La calle del medio y ex-director de la Cinemateca Cubana, ofreció una conferencia y se reunió con varias asociaciones del país. El objetivo: dar a conocer la realidad de la isla más allá de la imagen que ofrecen los medios europeos, especialmente los españoles, y sobre todo tras la muerte de Orlando Zapata, la enésima huelga de hambre de Guillermo Fariñas y las frecuentes manifestaciones de las Damas de Blanco.

Vieiros: Guillermo Fariñas: ¿va a morir, podría morir, no le importaría morir?

Enrique Ubieta: La presencia mediática de Fariñas en la gran prensa del mundo, el realce de su figura de premártir -que él asume, algo insólito en un héroe de verdad- lo que provoca es su estimulación, le incita a morir. Yo no puedo interpretar lo que él piensa. El peligro es que podría morir incluso en contra de su voluntad, porque en el organismo humano hay un punto de no retorno que no es capaz de determinar ni el propio huelguista. Por otra parte, hace falta preguntarse con que capacidad física una persona que lleva más de 50 días en huelga de hambre puede estar hablando todos los días en los medios. Podría no ser tan estricta. Pero lo principal en este tema es que puede ocurrir un accidente, porque está siendo alentado y la propia prensa le hace difícil retractarse.

Por El Discípulo

No hay una ocasión en que los enemigos de la revolución cubana no usen como uno de los argumentos para demostrar que en Cuba no hay democracia y que su destino está regido por una dictadura, es la repetida consigna de la existencia de un solo Partido, el Partido Comunista de Cuba conocido por sus siglas (PCC). Para nuestros enemigos, que están muy bien informados, y que conocen cómo funciona el sistema democrático cubano, no me voy a desgastar en rebatirle sus argumentos porque hasta ellos mismos saben que no tienen bases ninguna, estas ideas van dirigidas a aquellos que desconocen de por qué en Cuba debe haber un partido único y el papel que este juega en la sociedad. Aclaro esta es la visión de un joven universitario cubano.

Tomado de museocheguevaraargentina.blogspot.com

Por Tatu

Primer Caso: Yoani Sánchez

Yoani recientemente en uno de esos tantos sitios que le hace coro a todo lo que ella dice (bueno a casi todo porque la entrevista donde la hicieron “papilla” no la publicaron) reconoce que las elecciones en Cuba son un suceso pacífico donde son los pioneros quienes custodian las urnas: “Mi hermana y yo íbamos con nuestros uniformes escolares los domingos de sufragio para hacer el saludo marcial cada vez que alguien introducía la boleta en la ranura”, claro no pierde la oportunidad para enviar el mensaje de que Cuba es una sociedad militarizada, por eso en lugar de referirse al saludo con que nuestros niños (y tantos en el mundo) saludan la bandera nacional, ella dice “saludo marcial”, pero bueno sigamos.

A esa edad para todos los niños es un reconocimiento participar en las elecciones, estar ahí con su uniforme, ser partícipe de algo que aunque a esa edad no entendamos del todo, notamos que es un proceso que los mayores asumen con respeto, sin embargo las motivaciones de Yoani y su hermana eran diferentes: “Recuerdo tres motivos al menos para participar en aquellas elecciones: creíamos aún en que el poder del pueblo era poder, no era posible decir un “no” si la maestra –con toda su autoridad– nos convocaba y, además, en aquellas jornadas repartían un pan con queso muy sabroso. No me perdía una, la verdad, pues nos entregaban también un jugo de frutas –en envase parafinado– que era imposible de probar en otras circunstancias, en medio de tanto racionamiento.” Sin dudas eran muy precoces esas muchachitas…

Tomado de diariodeunteleco.files.wordpress.com

Albert Einstein
Monthly Review, Nueva York, mayo de   1949.

¿Debe quien no es un experto en cuestiones económicas y sociales opinar sobre el socialismo? Por una serie de razones creo que sí.

Permítasenos primero considerar la cuestión desde el punto de vista del conocimiento científico. Puede parecer que no haya diferencias metodológicas esenciales entre la astronomía y la economía: los científicos en ambos campos procuran descubrir leyes de aceptabilidad general para un grupo circunscrito de fenómenos para hacer la interconexión de estos fenómenos tan claramente comprensible como sea posible. Pero en realidad estas diferencias metodológicas existen. El descubrimiento de leyes generales en el campo de la economía es difícil porque la observación de fenómenos económicos es afectada a menudo por muchos factores que son difícilmente evaluables por separado. Además, la experiencia que se ha acumulado desde el principio del llamado período civilizado de la historia humana —como es bien sabido— ha sido influida y limitada en gran parte por causas que no son de ninguna manera exclusivamente económicas en su origen. Por ejemplo, la mayoría de los grandes estados de la historia debieron su existencia a la conquista. Los pueblos conquistadores se establecieron, legal y económicamente, como la clase privilegiada del país conquistado. Se aseguraron para sí mismos el monopolio de la propiedad de la tierra y designaron un sacerdocio de entre sus propias filas. Los sacerdotes, con el control de la educación, hicieron de la división de la sociedad en clases una institución permanente y crearon un sistema de valores por el cual la gente estaba a partir de entonces, en gran medida de forma inconsciente, dirigida en su comportamiento social.
Pero la tradición histórica es, como se dice, de ayer; en ninguna parte hemos superado realmente lo que Thorstein Veblen llamó «la fase depredadora» del desarrollo humano. Los hechos económicos observables pertenecen a esa fase e incluso las leyes que podemos derivar de ellos no son aplicables a otras fases. Puesto que el verdadero propósito del socialismo es precisamente superar y avanzar más allá de la fase depredadora del desarrollo humano, la ciencia económica en su estado actual puede arrojar poca luz sobre la sociedad socialista del futuro.

Tomado de http://3.bp.blogspot.com

Por Tatu

Gran revuelo ha causado, lógicamente, un nuevo llamado al asesinato del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, esta vez en la Red Facebook. En un artículo aparecido en el blog Cambios en Cuba, se menciona que alrededor de 950 000 usuarios dijeron que les gustaba la iniciativa, pero que en las horas siguientes al menos 28 000 personas, se unieron a la iniciativa de remover la “plegaria”.
El mensaje en cuestión, de una fuente anónima, dice: “Querido Señor, este año me quitaste a mi actor favorito, Patrick Swayze, a mi actriz favorita, Farrah Fawcett. También te llevaste a mi cantante favorito, Michael Jackson. Ahora sólo quería hacerte saber que mi presidente favorito es Barack Obama. Amén”